Cuándo Plantar guisante en Sevilla: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar guisante en Sevilla: Fechas y Consejos Locales

Si quieres saber cuándo plantar guisante en Sevilla, lo primero es entender que el clima de la ciudad es muy mediterráneo continental: inviernos suaves pero con heladas ocasionales y veranos que ya superan los 35 °C. Plantar en el momento adecuado evita que las plántulas sufran heladas tempranas o el calor extremo que les impide fijar nitrógeno. En esta guía te dejo fechas precisas, señales climáticas y trucos que he usado en mi huerto de Alcosa (a las afueras de Sevilla) durante más de veinte años.

Mejores Fechas para Sevilla

EtapaRango recomendadoComentario
Siembra en semillero15-31 marzoTemperatura del aire > 12 °C y suelo > 12 °C a 5 cm de profundidad.
Trasplante al huerto15‑30 abrilEspera a que la última helada típica (entre 15 abril y 10 mayo) haya pasado.
Segunda siembra (cultivo de verano)1‑15 junioSólo si el suelo sigue > 14 °C y puedes proteger con túnel frente a la ola de calor de julio.

En Sevilla, la última helada suele producirse a mediados de abril, aunque años más fríos pueden arrastrarla hasta principios de mayo. Por eso, el trasplante entre 15 y 30 abril suele ser seguro; si el pronóstico indica heladas después del 20 abril, protege con una manta negra o un pequeño túnel de plástico. En años muy cálidos, como 2022, los guisantes pueden sembrarse ya en la segunda semana de marzo, pero siempre mantén una cubierta ligera para evitar el choque térmico.

Señales para saber que ya es hora

  1. Temperatura del suelo: Usa un termómetro de jardín a 5‑10 cm de profundidad. Si marca 12‑14 °C de forma estable durante tres días consecutivos, el suelo está listo.
  2. Mínimas nocturnas: Cuando los valores nocturnos superan 10 °C durante una semana, el riesgo de helada se ha disipado.
  3. Floración de almendros y cerezos: En Sevilla, estos árboles florecen a principios de marzo; su aparición indica que el invierno ha terminado y el clima se vuelve más estable.

Si alguna de estas señales falta, espera unos días antes de sembrar. Mejor tardar un poco que perder la cosecha por una helada inesperada.

Plantación directa vs trasplante

Siembra en semillero

El guisante es una leguminosa que no tolera bien el trasplante brusco de una planta adulta. Por eso, la práctica más eficaz es iniciar la siembra en semillero. Distribuye las semillas a 2‑3 cm de profundidad, en bandejas o macetas de 8‑10 cm de profundidad, y mantenlas con riego regular (no encharques). Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 sem.), comienza el proceso de endidado: expónlas al exterior 1‑2 h al día, aumentando progresivamente hasta 4‑5 h. Este endurecimiento les ayuda a afrontar el viento seco típico de la metrópolis sevillana.

Trasplante al huerto

Una vez superado el endidado, trasplanta a una distancia de 30‑40 cm entre plantas y 45‑60 cm entre hileras. Cava un surco de 15 cm de profundidad, añade abono orgánico (compost bien descompuesto) y un puñado de harina de sangre para favorecer la fijación de nitrógeno. Coloca la plántula de forma que la raíz quede centrada y cúbrela ligeramente; el nivel del suelo debe quedar 2‑3 cm bajo la superficie para evitar que la planta se seque bajo el sol sevillano.

Siembra directa (solo en áreas protegidas)

Si dispones de un microclima protegido (cerca de una pared sur que irradie calor o bajo una cubierta de malla anti‑heladas), puedes sembrar directamente en el huerto a finales de abril. La ventaja es menos trabajo de trasplante, pero el riesgo de pérdida por condiciones extremas aumenta, así que solo lo recomiendo a jardineros experimentados.

Plantas compañeras y asociaciones

Cultivar guisante junto a otras especies mejora la salud del suelo y ahuyenta plagas. En Sevilla, he observado buenos resultados con:

  • Zanahoria: sus raíces sueltas favorecen la aireación del suelo y atraen gusanos benéficos.
  • Lechuga: su sombra parcial protege al guisante del sol de la tarde, reduciendo la evaporación.
  • Caléndula: sus flores repelen pulgones y ácaros, comunes en los cultivos de leguminosas.

Evita plantar puerro o espárrago cerca, ya que compiten por los mismos nutrientes y pueden transmitir enfermedades del suelo. Mantén una distancia mínima de 50 cm entre guisantes y cultivos de solanáceas (tomate, pimiento) para reducir la aparición de pirexia.

Condiciones específicas de Sevilla

Suelo

En la zona de Sevilla el suelo suele ser arcilloso‑arenoso, con una textura ligera que retiene bien la humedad pero drena rápidamente. Antes de sembrar, realiza una labranza ligera de 15 cm y mezcla 20 % de arena gruesa si el suelo es excesivamente compacto. Un pH entre 6,0 y 6,8 es ideal; si el valor es bajo, corrígelo con cal agrícola (1 kg por cada 10 m²).

Riego

Los veranos sevillanos son hipersecos: la precipitación entre junio y agosto es inferior a 10 mm. Durante la fase de establecimiento (las primeras dos semanas tras el trasplante) riega todos los días con 250‑300 ml por planta, preferiblemente al amanecer. Una vez que la planta esté establecida, reduce a 2‑3 riegos semanales, pero aumenta la frecuencia si la temperatura supera los 35 °C.

Viento y granizo

En primavera, los vientos del noroeste pueden ser intensos y resecar rápidamente las hojas jóvenes. Coloca tutores de bambú y amarra suavemente los tallos con cuerda de yute. El granizo en mayo es poco frecuente, pero no imposible; mantén una lámina de plástico burbuja a mano para cubrir las plántulas si el pronóstico lo indica.

Variedades recomendadas para Sevilla

  • ‘Aparicio’ – guisante de vaina corta, muy resistente al calor veraniego y con buena tolerancia al suelo calizo.
  • ‘Río Tinto’ – variedad de vaina larga, ideal para cosechas tardías (septiembre‑octubre) y con buena resistencia a la pirexia.
  • ‘Alcosa Verde’ – cruce local adaptado a los suelos ligeramente alcalinos de la periferia sevillana; produce vainas gruesas y sabrosas.

Todas estas variedades llegan a la madurez entre 70‑80 días después del trasplante, lo que permite varios ciclos si gestionas bien el riego y la fertilización.

Consejos específicos para Sevilla

  • Protección temprana: Usa una manta anti‑heladas (poliéster de 150 g/m²) durante la noche de los primeros 10‑12 días después del trasplante, incluso si la temperatura no baja de 0 °C, porque el viento frío puede dañar los brotes.
  • Fertilización: A mitad de la fase vegetativa (aprox. 4 semanas) añade cobre sólido en forma de virutas (15 g por m²) para prevenir el mildiú, que se agrava con la humedad de la primavera sevillana.
  • Cosecha escalonada: Corta las vainas cuando midan 10‑12 cm y aún estén verdes. Si esperas a que se pongan más grandes, el contenido de azúcar disminuye y la planta tarda más en producir la siguiente vaina.
  • Rotación de cultivos: No plantes guisantes en el mismo sitio más de 3 años consecutivos; rota con cereales (trigo, avena) o hortalizas de hoja para evitar la acumulación de patógenos del suelo.

Conclusión

En Sevilla, la ventana óptima para plantar guisante se sitúa entre mediados de marzo (semillero) y finales de abril (trasplante al huerto), siempre vigilando la última helada y la temperatura del suelo. Con una buena preparación del terreno, riegos adecuados y la elección de variedades como ‘Aparicio’ o ‘Alcosa Verde’, podrás disfrutar de una cosecha abundante desde mayo hasta octubre. Anímate a probar los trucos locales que comparto; con constancia y un poco de atención, el guisante será una pieza estrella en tu huerto sevillano.