Cuándo plantar guisante en Zaragoza: fechas y consejos locales

Cuándo plantar guisante en Zaragoza: fechas y consejos locales

Si vives en Zaragoza y te preguntas cuándo plantar guisante, la respuesta depende del clima continental de la zona y de la capacidad del suelo para calentarse. Plantar en el momento justo evita que tus guisantes se queden estancados por el frío o que sufran estrés por el calor. En este artículo te diré, paso a paso, las fechas exactas, los indicadores climáticos y los trucos locales que hacen que la siembra de guisantes sea un éxito en la capital de Aragón.

Mejores fechas para Zaragoza

En la meseta aragonesa la última helada suele aparecer entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Por eso, la ventana más segura para colocar tus guisantes en el campo es del 15 de mayo al 15 de junio. Durante ese período las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 10 °C y el suelo alcanza entre 12 y 16 °C a 5 cm de profundidad, condiciones óptimas para que la germinación sea rápida.

Si el año es más cálido, puedes adelantar la siembra una o dos semanas, siempre vigilando que el termómetro del suelo marque al menos 10 °C. En años fríos, aguarda hasta que la temperatura del aire nocturno sea constante y supera los 9 °C durante al menos una semana; de lo contrario, arriesgas a que las plántulas se marchiten antes de que aparezcan los primeros brotes.

Una segunda oportunidad aparece a finales de julio, cuando el clima vuelve a enfriarse ligeramente y quieres una cosecha de otoño. En ese caso, planta entre 30 de julio y 15 de agosto; el suelo ya está caliente (≥ 18 °C) y la lluvia de septiembre aportará la humedad necesaria para el desarrollo de los guisantes antes de la primera helada de noviembre.

Calendario de siembra en semillero para Zaragoza

Para no perder tiempo, lo más práctico es iniciar la siembra en semillero a mediados de marzo. Coloca las semillas en bandejas con sustrato ligero y mantén la temperatura constante entre 12 y 14 °C. Después de 10‑12 días deberías ver la primera radícula. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, empieza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre 1 h al día, aumentando progresivamente hasta 4‑5 h.

El endurecimiento es crucial en Zaragoza porque el viento de primavera puede ser fuerte y las tardes aún frescas. Tras una semana de este proceso, las plántulas estarán listas para el trasplante a partir del 15 de mayo. Si decides sembrar en julio, repite el mismo esquema empezando a finales de abril para que las plántulas estén fuertes cuando llegue el calor de agosto.

Condiciones específicas de Zaragoza

El suelo de Zaragoza es predominantemente calcáreo, con buen drenaje pero a veces con baja retención de materia orgánica. Antes de la plantación, incorpora compost bien descompuesto o estiercol curado en una capa de 5‑10 cm; esto aumentará la capacidad de retención de agua y aportará calcio, esencial para el desarrollo de las raíces de los guisantes.

El clima es seco en primavera, con precipitaciones escasas; por ello, riega a fondo cada 3‑4 días mientras las semillas germinen, y luego reduce a una vez por semana siempre que la lluvia sea suficiente. Evita el riego por aspersión en la tarde, ya que el exceso de humedad en hojas favorece el mildiu. En caso de altas temperaturas (≥ 30 °C) durante una ola de calor, protege las plantas con una tapa de malla sombra durante la tarde para evitar que el suelo se evapore demasiado rápido.

El viento de la zona, especialmente en los llanos de la ciudad, puede deshidratar rápidamente los brotes jóvenes. Instala tutores de bambú o cuerdas ligeras desde el momento del trasplante para evitar que las plantas se doblen o se rompan.

Variedades recomendadas para Zaragoza

En la meseta aragonesa, las variedades resistentes al frío temprano y al calor del verano son las que mejor rendimiento ofrecen. Algunas opciones probadas por los hortelanos locales son:

  • ‘Pajarete’: variedad tradicional de Aragón, tolera suelos calizos y soporta heladas ligeras.
  • ‘Alver’: de cosecha temprana, ideal para la primera ventana de mayo.
  • ‘Cáñamo’: de crecimiento vigoroso, resiste bien el estrés hídrico de los veranos secos.
  • ‘Carretero’: de tipo de vaina gruesa, perfecta para la segunda siembra de julio‑agosto.

Todas estas variedades presentan una maduración entre 60 y 80 días después del trasplante, de modo que podrás cosechar antes de la primera helada de noviembre.

Consejos específicos para Zaragoza

  • Control de plagas: el pulgón y la mosca de la raíz pueden aparecer en la meseta. Un remedio casero de infusión de ajo (2 dientes machacados por litro de agua) aplicado cada 10 días mantiene a raya a los pulgones sin contaminar el suelo.
  • Rotación de cultivos: evita plantar guisantes en el mismo sitio durante más de 3 años consecutivos; alterna con cereales de invierno o con coliflor, que ayuda a romper ciclos de nematodos.
  • Mulching: cubre el suelo alrededor de las plantas con paja o corteza de pino. Esto reduce la evaporación, controla la temperatura del suelo (manteniéndola entre 12‑15 °C) y suprime malezas.
  • Fertilización ligera: los guisantes fijan nitrógeno, así que basta con aplicar 30 g de fosfato por metro cuadrado al momento del trasplante. Evita fertilizantes nitrogenados excesivos, que pueden favorecer el desarrollo vegetativo en detrimento de la formación de vainas.

Conclusión

En Zaragoza, la fecha clave para plantar guisante es entre el 15 de mayo y el 15 de junio, con una segunda oportunidad en julio‑agosto para cosechas de otoño. Usa un semillero a mediados de marzo, endurece bien las plántulas y protege el cultivo con mulching y coberturas temporales contra el viento y la sequía. Con las variedades locales como ‘Pajarete’ o ‘Alver’, y siguiendo estos consejos, tendrás una cosecha abundante que te acompañará hasta la primera helada de noviembre. ¡Manos a la tierra y que los guisantes florezcan en tu huerto zaragozano!