Cuándo Plantar guisantes en Valencia: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar guisantes en Valencia: Fechas y Consejos Locales

Si estás pensando en cultivar guisantes en tu huerto valenciano, la clave está en elegir el momento justo. En la costa mediterránea de Valencia el clima es templado, pero aún hay que esperar a que el suelo alcance la temperatura mínima para que la semilla germine sin riesgo de heladas. Plantar demasiado pronto produce brotes débiles; hacerlo demasiado tarde corta la época de cosecha y reduce el rendimiento. En este artículo descubrirás, paso a paso, la ventana de plantación ideal, cómo preparar el semillero y qué variedades se adaptan mejor a nuestro microclima.

Mejores fechas para Valencia

Ventana de siembra principal

En Valencia la última helada típica se sitúa entre el 5 y el 12 de febrero. Tras esa fecha, las mínimas nocturnas suelen permanecer por encima de 10 °C, lo que permite sembrar sin temores. La recomendación más segura es iniciar la siembra entre mediados y finales de febrero y prolongarla hasta finales de marzo.

  • Fecha óptima: 20‑30 febrero (cuando el suelo ya supera los 8 °C a 5 cm de profundidad).
  • Fecha límite: 31 marzo, antes de que el calor del verano empiece a elevar la temperatura del suelo por encima de 15 °C, lo que dificulta la germinación y el desarrollo de raíces.

Por qué esas fechas

Los guisantes germinan mejor entre 8 °C y 12 °C. En Valencia, a finales de febrero el termómetro del suelo se sitúa en torno a 9‑10 °C, mientras que las mínimas nocturnas rondan los 12‑14 °C. Además, el nivel de humedad del aire en esos meses es suficiente para evitar que la semilla se seque rápidamente.

Dato práctico: si una mañana de febrero la temperatura del suelo sigue bajo 7 °C, espera unos días; una ligera subida de 1 °C acelera la germinación notablemente.

Calendario de siembra en semillero para Valencia

Para disponer de plantones listos a tiempo, es mejor arrancar en semillero unos 6‑8 semanas antes de la fecha de trasplante definitiva.

  • Siembra en semillero: principios de enero (aprox. del 5 al 15 de enero) en bandejas o macetas bajo luz artificial o en un invernadero improvisado con plástico negro.
  • Cuidado: mantén el sustrato húmedo pero sin encharcar; la temperatura ideal del semillero es 15‑18 °C.
  • Endurecimiento: una semana antes del trasplante (finales de febrero) expone las plántulas a temperaturas exteriores durante intervalos de 2‑3 h, aumentando progresivamente el tiempo.

Al terminar este proceso, tus guisantes estarán listos para el trasplante al campo entre mediados y finales de febrero, justo cuando el suelo está lo bastante tibio.

Condiciones específicas de Valencia

Suelo y fertilidad

En la zona de la Albufera y la Huerta de Valencia el suelo suele ser arenoso‑ligero, con buen drenaje pero poca materia orgánica. Antes de plantar, incorpora compost bien descompuesto (unos 30 L por m²) para aportar nutrientes y retener humedad. Si el pH está por debajo de 6,0, añade cal agrícola en cantidad moderada (unos 200 g/m²) para elevarlo a 6,5‑7.

Riego y clima

Valencia disfruta de invierno lluvioso pero con precipitaciones escasas y verano seco. Durante la fase de germinación, el riego debe ser frecuente: un riego ligero cada día para mantener la capa superficial húmeda. Una vez establecidas las plantas, reduce la frecuencia a cada 3‑4 días, siempre que las lluvias no lo sustituyan.

Vientos y microclimas

Los vientos del levante pueden ser intensos en primavera y resecar jóvenes plántulas. Protege el huerto con vallas vivas de alhelí o tomillo en la zona norte del terreno; también puedes colocar pantallas de malla de 30 cm de altura para amortiguar la corriente sin bloquear la luz solar.

Plagas típicas

En Valencia aparecen pulgones y mosca de la raíz a principios de primavera. Un remedio casero eficaz es el extracto de ajo (1 L de agua con 5 dientes de ajo machacados, dejar reposar 24 h y aplicar al pie de las plantas). Además, la albahaca sembrada como planta compañera repele a los pulgones y mejora el sabor de los guisantes.

Variedades recomendadas para Valencia

  • ‘Alaska’ (variedad de día corto): tolera temperaturas bajas y produce vainas dulces; ideal para la ventana de febrero‑marzo.
  • ‘Snowbell’ (variedad de día largo): florece rápidamente y resiste los picos de calor de mayo, perfecta para cultivar una segunda cosecha tardía.
  • ‘Progress’ (resistente a la roya): recomendada en campos donde la humedad del verano favorece enfermedades foliares.

Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo vainas hasta que el calor de julio‑agosto detenga su crecimiento.

Consejos específicos para Valencia

  1. Aprovecha la sombra parcial: plantear los guisantes bajo la cubierta de un tomate o pimiento protege a los guisantes del sol fuerte de finales de marzo y prolonga la cosecha.
  2. Intercala la siembra cada 10‑12 días dentro del rango febrero‑marzo. Así tendrás una cosecha continua y evitarás saturar el suelo con demasiada demanda hídrica.
  3. Control de malezas: en la huerta valenciana las ortigas y cardos compiten por nutrientes. Utiliza mantillo de paja o ramas de olivo para suprimirlos y conservar la humedad.
  4. Cubre la tierra con paja una vez que las plantas alcancen 15 cm de altura; la paja reduce la evaporación y protege las raíces del frío nocturno inesperado.
  5. No sobrepobles: espaciar las hileras a 45‑60 cm y las plantas dentro de la hilera a 5‑8 cm permite una buena circulación del aire y reduce la aparición de la roya.

Conclusión

En Valencia, la mejor época para sembrar guisantes se sitúa entre mediados de febrero y finales de marzo, siempre que el suelo haya superado los 8 °C y las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 10 °C. Preparar un semillero en enero, endurecer las plántulas y respetar el calendario de riegos te garantizará una cosecha abundante y de calidad. Elige variedades como ‘Alaska’, ‘Snowbell’ o ‘Progress’, y acompáñalas con albahaca y tomate para potenciar su sabor y protegerlas de plagas. Con estos consejos adaptados al clima mediterráneo de Valencia, tendrás guisantes tiernos y dulces que harán las delicias de toda la familia. ¡Manos a la tierra y a cosechar!