Cuándo Plantar Haba en Cantabria: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Haba en Cantabria: Fechas y Consejos Locales

Si estás en Cantabria y te preguntas cuándo plantar haba, la respuesta depende de la unión entre la temperatura del suelo y la última helada. Las habas son de estación fresca, por lo que plantarlas demasiado tarde reduce la cosecha y plantarlas antes de que el suelo se caliente puede acabar con las plántulas. En este territorio verde y lluvioso, conocer el momento exacto te permite aprovechar al máximo los largos veranos atlánticos.

Mejores Fechas para Cantabria

En la zona atlántica de Cantabria, la siembra de haba se sitúa entre marzo y mayo, con dos ventanas principales:

  • Primera ventana (principios de marzo – mediados de abril): Cuando el suelo alcanza 8‑10 °C a 5 cm de profundidad. En el norte de la región, la temperatura suele subir a esos valores a mediados de marzo, aunque en zonas de interior como Liébana puede tardar una semana más.
  • Segunda ventana (finales de abril – principios de mayo): Ideal si la primera ventana se pierde por lluvias intensas. En este periodo el suelo supera los 12 °C, lo que favorece un desarrollo rápido de la raíz.

Una regla de oro local es esperar a que las mínimas nocturnas permanezcan por encima de 5 °C durante al menos siete días consecutivos. En años cálidos, puedes adelantar la plantación una o dos semanas, pero siempre con una cobertura ligera (túnel de polietileno o manta térmica) para proteger de posibles heladas tardías, típicas entre el 10 y el 20 de abril.

En Cantabria, la última helada habitual se sitúa entre el 15 y el 30 de abril. Si decides sembrar a principios de marzo, protege las hileras con una manta de cría y retira la cubierta cuando las temperaturas nocturnas superen los 7 °C de forma estable.

Calendario de Siembra en Semillero para Cantabria

Para asegurar que las plántulas estén listas justo cuando el suelo sea apto, empieza el semillero en interior a mediados de febrero. Usa sustrato ligero y mantén la temperatura entre 15‑18 °C bajo luz artificial o una ventana soleada. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 semanas después), trasplántalas al exterior en la fecha objetivo, endureciéndolas 7‑10 días con exposiciones graduales al aire libre.

Este proceso permite que, si la ventana de abril‑mayo se adelanta por un año cálido, ya tengas plantas fuertes listas para el campo.

Condiciones Específicas de Cantabria

El clima de Cantabria combina lluvias abundantes con temperaturas moderadas. El suelo suele ser arcilloso‑arenoso, con buen drenaje natural gracias a la topografía costera. Sin embargo, la alta humedad hace que el riesgo de mildew sea mayor, por lo que es fundamental evitar el encharcamiento. Riega de forma profunda pero espaciada: aproximadamente 1 l por planta cada 4‑5 días durante la fase de establecimiento, y aumenta a 2 l cuando el follaje alcanza los 20 cm de altura.

Los vientos del Cantábrico pueden ser intensos en primavera; coloca una barrera viva (por ejemplo, alcobillas o lavanda) para reducir la desecación del follaje joven. Además, durante el verano (julio‑agosto) la temperatura máxima rara vez supera los 28 °C, lo que protege a la haba del estrés por calor, pero sí requiere sombra parcial en los días más calurosos para evitar el amarilleo de las hojas.

Variedades Recomendadas para Cantabria

Selecciona cultivares que toleren humedad y el frío primaveral:

  • ‘Aquadulce’ – variedad de día corto, muy resistente a la humedad y a la mildiu.
  • ‘Barrilete’ – de crecimiento vigoroso, ideal para suelos arcillosos y buen rendimiento en climas atlánticos.
  • ‘Albor’ – híbrido que combina resistencia a enfermedades con buen sabor, perfecta para colgar en la terraza de Santander.

Todas estas variedades maduran entre julio y septiembre, lo que permite una cosecha prolongada tras el verano.

Consejos Específicos para Cantabria

  1. Cubre el suelo con paja o acolchado orgánico después del trasplante; retendrá la humedad y reducirá la proliferación de moho.
  2. Aplica compost bien descompuesto (2‑3 kg m⁻²) antes de sembrar; aporta nitrógeno y mejora la estructura del suelo húmedo de la zona.
  3. Rotación de cultivos: evita plantar habas en el mismo sitio más de dos años seguidos; alterna con zanahorias o espinacas para romper el ciclo de plagas del nematodo.
  4. Control de pulgones con una solución de agua y jabón neutro (1 cucharada por litro) cuando veas los primeros signos en la hoja inferior.

Conclusión

En Cantabria, la ventana óptima para plantar haba se sitúa entre marzo y mayo, con la prioridad de esperar a que el suelo supere los 10 °C y que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 5 °C. Si sigues el calendario de semillero y proteges las plántulas de las heladas tardías, tendrás una cosecha abundante y sabrosa, desde principios de verano hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de esas habas tiernas y nutritivas!