Cuándo plantar haba en Huesca: Fechas y consejos locales
- 06 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar haba en Huesca, la respuesta depende de la lluvia de primavera y de las últimas heladas que suelen llegar a la zona. La haba es una leguminosa que necesita un suelo templado y bien drenado; plantarla demasiado pronto la expone a temperaturas bajo cero, mientras que retrasarla reduce el tiempo de desarrollo antes del frío de otoño. En esta guía verás las fechas exactas, los pasos en semillero y los trucos que los hortelanos de la provincia de Huesca usan cada año para conseguir cosechas abundantes.
Mejores Fechas para Huesca
En la provincia de Huesca, situada en la zona continental‑montañosa del Pirineo aragonés, la última helada típica se sitúa entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la ventana más segura para alinear la siembra al aire libre es del 5 al 20 de mayo.
- Fecha óptima: primera quincena de mayo (entre el 5 y el 12). En esos días la temperatura mínima nocturna rara vez cae por debajo de 8 °C y el suelo alcanza 12‑14 °C a 10 cm de profundidad, lo que favorece la germinación.
- Fecha límite: finales de mayo (hasta el 31). Después, el calor del verano comienza a subir rápidamente y la haba podría sufrir estrés hídrico antes de llegar a la fase de vaina.
En años particularmente cálidos, la última helada puede adelantarse a principios de abril; en ese caso puedes plantar la haba a finales de abril, pero prepara un túnel de protección por si aparecen noches frías inesperadas. En años fríos, con heladas que se prolongan hasta principios de mayo, es mejor esperar a mediados del mes y aprovechar una cobertura con mantas anti‑heladas para evitar daños.
Calendario de Siembra en Semillero para Huesca
Para que tus plantas lleguen al campo justo a tiempo, lo más práctico es iniciar la semilla en semillero a mediados de marzo (alrededor del día 15). Planta las semillas a 2‑3 cm de profundidad en una bandeja con sustrato ligero y bien aireado. Mantén la temperatura bajo 15 °C y riega con regularidad, evitando encharcamientos.
Después de 4‑5 semanas, cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, comienza el proceso de endurecimiento: cada día expónlas un par de horas al exterior, aumentando progresivamente el tiempo hasta que alcancen la luz directa del mediodía. Este paso, de 7‑10 días, reduce el shock al trasplantar al huerto a principios de mayo.
Condiciones Específicas de Huesca
- Tipo de suelo: en la zona alta de la provincia predomina suelo calcáreo‑arenoso, con buen drenaje pero poca materia orgánica. Incorpora 30 % de compost o estiércol bien descompuesto al preparar el lecho para mejorar la retención de humedad y la disponibilidad de nitrógeno.
- Microclimas: el valle del río Gállego (Huesca capital) es un poco más templado que las altitudes de 1.200 m en el Pirineo. Si tu huerto está a más de 1.000 m, retrasa la siembra una semana respecto a la fecha óptima para compensar las temperaturas más bajas.
- Riego: la primavera en Huesca es variable; en periodos secos, riega cada 2‑3 días con 10‑15 l por metro cuadrado, evitando el encharcamiento que favorece el mildiu.
- Viento y granizo: los vientos fríos pueden deshidratar las plántulas. Instala un quiosco de protección o una cerca viva de álamos para romper la corriente. En mayo‑junio es posible granizo puntual; cubre las hileras con malla anti‑granizo o una lona ligera cuando el pronóstico lo indique.
Variedades Recomendadas para Huesca
- ‘Azué’: una variedad tradicional de la zona, resistente al frío y a la sequía, con granos de tamaño medio y buen rendimiento.
- ‘Barba de Cantabria’: aunque originaria del norte, se adapta bien a los suelos calcáreos y tolera heladas tardías.
- ‘Negra de Aragon’: de color oscuro, con buena resistencia a enfermedades del suelo y un ciclo de maduración algo más corto, ideal si la primavera se acorta por heladas tardías.
Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo vainas hasta que el frío del otoño las detenga.
Consejos Específicos para Huesca
- Rotación de cultivos: después de la cosecha, planta cereales de invierno (trigo, centeno) o leguminosas distintas (lentejas) para evitar la aparición de pulgones y rotar nitrógeno.
- Mulching: cubre el suelo con paja seca o corteza de pino para mantener la temperatura y reducir la evaporación, especialmente útil en los meses de junio cuando el sol pirenaico es intenso.
- Control de plagas: los caracoles son habituales en la zona húmeda de los riachuelos; coloca trampas de cerveza o anillos de cáscara de huevo alrededor de cada planta.
- Fertilización: la haba fija nitrógeno, pero al iniciar el cultivo aporta 30 kg/ha de fósforo (superfosfato) para fomentar el desarrollo radicular en suelos pobres.
- Deshierbe manual: evita el uso de herbicidas químicos; el deshierbe a mano cada 10‑12 días reduce la competencia por agua y nutrientes.
Conclusión
En Huesca, la mejor época para plantar haba se sitúa entre el 5 y el 20 de mayo, con la ventana óptima en la primera quincena después de la última helada. Si sigues el calendario de semillero, adaptas el suelo con compost y empleas las variedades recomendadas, tendrás una cosecha generosa desde julio hasta principios de otoño. No olvides proteger tus plantones de posibles heladas tardías y de granizo, y aprovecha el riego y el mulching para enfrentar el clima seco de la zona. Con estos pasos, tu huerto de habas será la envidia de los vecinos y una muestra más de la riqueza agrícola de la provincia de Huesca.