Cuándo plantar haba en León: fechas y consejos locales
- 08 Jan, 2026
Si te estás preguntando cuándo plantar haba en León, la respuesta depende de la combinación de clima continental y altitud que caracteriza a la provincia. Las habas, con su sabor terroso y su alto contenido proteico, son una de las primeras legumbres que podemos cultivar en primavera, siempre que evitemos la última helada. En esta guía te indicaré las fechas exactas, los pasos en semillero y los trucos de los leoneses que convierten una siembra sencilla en una cosecha abundante.
Mejores fechas para León
En la zona continental de León (altitud media 800‑900 m) las heladas pueden persistir hasta mediados de abril. Por eso, la ventana segura para plantar habas en exterior va desde la última semana de abril hasta mediados de mayo. Si el pronóstico muestra una racha de frío prolongada, es mejor esperar a la primera semana de mayo, cuando las mínimas nocturnas se estabilizan por encima de 6 °C y el suelo alcanza 10‑12 °C a 5 cm de profundidad.
- Inicio óptimo: primera quinzaña de mayo (del 1 al 7).
- Límite tardío: 20 de mayo, antes de que el calor se haga más intenso y reduzca la germinación.
En años especialmente cálidos (p.ej. 2022) algunos leoneses adelantan la siembra a finales de abril, pero siempre manteniendo una túnica protectora o un cobertor de cría para cubrir posibles heladas nocturnas. En contraste, en inviernos severos –como el de 2021– conviene retrasar la siembra hasta mediados de mayo y usar mantas de fieltro para evitar que el suelo se enfríe demasiado.
Las habas de primavera se benefician de los días frescos de mayo que favorecen el desarrollo radicular sin que los puñales del calor veraniego los dañen. En la zona de Llano de los Castaños, dentro de la provincia, el microclima puede ser ligeramente más cálido; allí la siembra puede iniciarse unos 3‑4 días antes que en la capital, pero sin perder de vista la protección nocturna.
En cualquiera de los casos, el objetivo es que, al momento de la floración (finales de junio), la planta ya haya establecido un buen sistema radicular y pueda soportar la sequía temprana que a veces llega a finales de junio en la meseta.
Calendario de siembra en semillero para León
Para no depender del clima exacto del jardín, lo más práctico es iniciar la siembra en semillero en el interior. La fecha ideal para colocar las semillas en bandejas o macetas es a mediados de marzo (alrededor del 15 de marzo), lo que permite unas 6‑8 semanas de crecimiento antes del trasplante.
A medida que las plántulas desarrollen 4‑5 hojas verdaderas, empieza a endurecerlas: sacúdalas al aire libre unos 30 minutos al día, protegiéndolas de los vientos fuertes. Entre el 20 y el 25 de abril, realiza el endurecimiento final, reduciendo la humedad del sustrato y aumentando la exposición solar hasta 4‑5 horas diarias. Cuando veas que el tallo está robusto y el sistema radicular ocupa la mayor parte del contenedor, ya están listas para el trasplante al jardín entre la última semana de abril y el 7 de mayo.
Condiciones específicas de León
León presenta un clima continental seco, con precipitaciones escasas en primavera (menos de 30 mm en marzo‑abril) y una radiación solar que supera los 6 kWh/m² en mayo. Por eso, el riego es fundamental: una regadera de 2 L por maceta cada dos días es suficiente hasta que el brote tenga 10 cm de altura; después, pasa a riego profundo cada 3‑4 días, siempre evitando encharcamientos.
El suelo leonado suele ser arcilloso‑calcáreo, con pH entre 7.2 y 7.8. Antes de la siembra, incorpora una capa de abono verde (como centeno) y humus de lombriz (20 g/m²) para mejorar la estructura y la disponibilidad de nitrógeno. La compactación es otro problema; usa una herramienta de pala de mano para cavar un surco de 2 cm de profundidad y suelta la tierra con una horquilla antes de colocar las semillas.
En cuanto al viento, la zona norte de la provincia (valles del Órbigo) puede experimentar ráfagas fuertes en primavera. Coloca una cerca viva de lavanda o romero al borde del huerto; no solo sirve de rompe‑vientos, sino que también actúa como planta compañera que repele algunos pulgones.
Variedades recomendadas para León
Para la altitud y el clima de León, las variedades ‘Aquadulce’ y ‘Arenal’ se comportan excelentemente. Aquadulce es una variedad de día corto que tolera temperaturas frescas y produce vainas de 15‑20 cm con gran contenido de almidón. Arenal, por su parte, es de día largo, resistente al pudrición de raíz que puede aparecer en suelos con drenaje irregular, y da una cosecha abundante hasta finales de julio.
Si prefieres una haba de primera cosecha (aproximadamente 50 días desde la siembra), la variedad ‘Giant de León’ (endémica de la provincia) es una excelente opción: hortalizas de gran tamaño, ideales para guisos tradicionales como la fabada leonesa.
Consejos específicos para León
- Cobertura nocturna: En la última semana de abril, coloca mallas anti‑heladas (de polietileno) sobre los surcos; es barato (≈ 3 €/m²) y reutilizable.
- Fertilización: Aplica 20 g de nitrato de calcio por metro cuadrado a la mitad del ciclo de crecimiento (principios de junio) para favorecer la producción de vainas.
- Control de plagas: El Talitrus (cangrejo de tierra) y la mosca de la haba pueden ser problemáticos. Un trampolín de cartón humedecido bajo los surcos atrae a los cangrejos y los retira fácilmente.
- Cosecha: Corta las vainas cuando estén llenas pero aún verdes, antes de que los granos empiecen a endurecerse (aprox. 45‑50 días). Una cosecha temprana favorece la calidad del almidón y evita que las plantas se vuelvan leñosas.
Conclusión
En resumen, para plantar haba en León lo ideal es iniciar el semillero a mediados de marzo y trasplantar entre la última semana de abril y el 7 de mayo, siempre vigilando la última helada y asegurando que el suelo supere los 10 °C. Con variedades como Aquadulce o Giant de León, un riego regular y una protección nocturna sencilla, tendrás una cosecha abundante que acompañará tus guisos típicos. ¡Manos a la tierra y que las habas te llenen la mesa este verano!