Cuándo Plantar Judías en Castilla y León: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Judías en Castilla y León: Fechas y Consejos Locales

Si vives en Castilla y León y te preguntas cuándo plantar judías, estás en el sitio correcto. Esta comunidad autónoma combina inviernos fríos con primaveras que pueden variar de tibias a bastante tardías, por lo que acertar el momento de la siembra es esencial para evitar heladas que destruyan las plántulas y para aprovechar al máximo la temporada de crecimiento. En las siguientes páginas te explico, con datos precisos, las fechas óptimas, los indicadores climáticos que debes observar y los trucos que he ido afinando durante más de veinte años de huertos en la meseta.

Mejores fechas para Castilla y León

En la meseta castellana, la última helada suele aparecer entre el 15 y el 30 de abril. Por ello, la ventana segura para plantar judías de secano está entre principios de mayo y mediados de junio. Si el pronóstico muestra noches con mínimas superiores a 8 °C durante al menos una semana, puedes adelantar la siembra hasta la última semana de abril.

  • Mayo (1‑15): momento ideal para variedades de frijol de mata alta (tipo ‘Pajarete’). En este lapso la temperatura del suelo suele oscilar entre 12 y 15 °C, condición mínima para que la germinación sea rápida.
  • Mayo (16‑31) y junio (1‑15): perfecto para judías de enrame (‘Pacheco’, ‘Alubia Verde’). El suelo ya ha alcanzado 15‑18 °C, lo que favorece un buen desarrollo radicular antes del calor del verano.
  • Junio (16‑30): todavía viable para sembrar judías de ciclo corto (tipo ‘Cañada’), siempre que el suelo mantenga ≥ 16 °C y no haya riesgo de lluvias intensas que puedan erosionar la capa superficial.

En zonas más elevadas de la provincia de León o Soria, donde las heladas pueden extenderse hasta principios de mayo, conviene esperar a finales de mayo antes de sembrar. En el sur de la comunidad, en Ávila y Burgos, donde el clima es ligeramente más templado, la ventana abre unos días antes, alrededor del 10 de mayo.

Una regla práctica: si la temperatura nocturna no baja de 10 °C durante siete días consecutivos, la tierra ha alcanzado la madurez necesaria para la siembra. Además, observa la floración temprana del almendro; cuando este árbol florece y ya no hay riesgo de heladas tardías, es señal de que puedes plantar sin sobresaltos.

Calendario de siembra en semillero para Castilla y León

Para que las plántulas de judía lleguen al huerto en plena forma, lo más recomendable es iniciar el semillero en interior entre finales de febrero y principios de marzo. Planta las semillas en bandejas con sustrato ligero y mantenlas bajo una luz artificial de 12‑14 h al día. Cuando las plántulas tengan 2‑3 pares de hojas verdaderas (aproximadamente 3‑4 sem después), trasplántalas al exterior siguiendo el calendario antes descrito.

Antes del trasplante, realiza el endurecimiento: coloca las macetas al aire libre 1 h al día, aumentando progresivamente hasta 6‑8 h. Este paso reduce el shock por la diferencia de temperatura y viento, y aumenta la supervivencia en el campo.

Condiciones específicas de Castilla y León

El suelo típico de Castilla y León es limeoso y bien drenado, con pH entre 6,5 y 7,5. Si el terreno es muy arcilloso, añade arena gruesa y materia orgánica (compost) para mejorar la aireación. Las judías prefieren suelos profundos porque desarrollan raíces extensas; una capa de 30 cm de tierra suelta es ideal.

El clima es seco en verano, con precipitaciones escasas a partir de julio. Por ello, una riego por goteo o manguera de presión es esencial. En la fase de floración (finales de junio‑julio), riega con 2‑3 l por metro lineal cada 2‑3 días, evitando encharcamientos que favorezcan el oídio.

Los vientos de la meseta pueden ser intensos en primavera; coloca tutores de madera o caña y amarra las plantas a 30‑40 cm de altura. En ocasiones, en abril‑mayo aparecen tormentas de granizo; si el pronóstico indica granizo, protege las plántulas con coberturas de malla anti‑granizo o una capa de arpillera ligera.

Variedades recomendadas para Castilla y León

  • ‘Pajarete’ (judía de mata alta): tolera bien el frío primaveral y produce vainas largas de 20‑25 cm.
  • ‘Pacheco’ (judía de enrame): resistente a la sequía del verano y a la phylloxera del suelo calcáreo.
  • ‘Cañada’ (judía de ciclo corto): ideal para siembras tardías en junio, con maduración en 70‑80 días.
  • ‘Alubia Verde Castellana’: variedad autóctona, muy apreciada por su sabor y adaptada a los suelos calizos.

Todas estas variedades se adaptan bien a la temperatura media de 20‑25 °C que se registra en julio‑agosto en la región, evitando problemas de caída de polinización.

Consejos específicos para Castilla y León

  • Rotación de cultivos: no plantes judías en el mismo sitio más de dos años consecutivos; alterna con cereales o leguminosas de raíz (lentejas) para romper ciclos de nematodos.
  • Fertilizante: antes de la siembra, incorpora 30 g de fertilizante fosfatado por m² y, a mitad de crecimiento, añade cobre quelado para prevenir el oídio.
  • Control de plagas: los pulgones aparecen con frecuencia en la fase vegetativa; un spray de infusión de ajo (2 l de agua, 4 dientes de ajo triturados, 24 h de maceración) es eficaz y respetuoso con el medio ambiente.
  • Poda de flores: en variedades de enrame, elimina los primeros racimos de flores si el verano está muy caluroso; esto permite que la planta enfoque energía en el desarrollo de vainas más grandes.

Mantén una vigilancia semanal del estado del suelo: si la humedad está por debajo del 30 %, aplica riego profundo para que el agua penetre al menos 20 cm de profundidad, favoreciendo un buen desarrollo radicular.

Conclusión

En Castilla y León, la mejor época para plantar judías se sitúa entre principios de mayo y mediados de junio, siempre comprobando que la temperatura del suelo supere los 12 °C y que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 8 °C durante una semana. Con un semillero iniciado en febrero‑marzo, un correcto endurecimiento y la elección de variedades como ‘Pajarete’ o ‘Pacheco’, conseguirás una cosecha abundante y sabrosa, aun en el clima seco y variable de la meseta. ¡Manos a la tierra y que tus judías llenen la despensa este año!