Cuándo Plantar Judías en Galicia: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Judías en Galicia: Fechas y Consejos Locales

Si te preguntas cuándo plantar judías en Galicia, la respuesta depende de la combinación entre la temperatura del suelo, la última helada y la humedad típica del clima atlántico. En esta región las lluvias son abundantes y las heladas tardías pueden aparecer hasta mediados de mayo, por lo que una planificación cuidadosa marca la diferencia entre una vega verde y una manguera sin vinas. A continuación te dejo el calendario ajustado a la zona y algunos truquitos que he probado en mis huertos de A Coruña y Lugo.


Mejores fechas para Galicia

Zona de GaliciaVentana de plantaciónSeñales climáticas
Costa atlántica (A Coruña, Vigo)finales de abril – primera quincena de mayoSuelo > 12 °C a 10 cm, mínimas nocturnas >9 °C durante 7 días
Interior (Lugo, Ourense)principios de mayo – segunda semana de junioSuelo > 13 °C, riesgo de helada bajo el 10 % después del 10 de mayo
Montaña gallega (Ribeira Sacra, O Courel)mediados de junio – finales de julioTemperaturas diurnas 18‑22 °C, noches > 8 °C

En la costa atlántica la primavera llega antes porque el mar atenúa el frío. Aquí puedes sembrar a finales de abril si la temperatura del suelo supera los 12 °C y las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 9 °C. En el interior, donde el clima es más continental, espera a que el agua del suelo alcance al menos 13 °C; suele ocurrir entre el 5 y 15 de mayo. En las áreas de montaña, el crecimiento es más lento y las heladas pueden prolongarse hasta principios de junio, así que la plantación se retrasa hasta mediados de mes.

Ventana óptima: la primera quincena de mayo en la mayor parte de Galicia, cuando la última helada típica se sitúa entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Si el año es especialmente cálido, puedes adelantar una semana; si es frío, dirige la siembra al 20 de mayo para evitar sorpresas.


Calendario de siembra en semillero

  1. Semeado en interior: de mediados de febrero a principios de marzo, 6‑8 sem. antes de la plantación. Usa bandejas de plástico con sustrato ligero y cubre con una tapa de vidrio para mantener la humedad.
  2. Traslado a esqueje: cuando las plántulas tengan 2‑3 hojas verdaderas y la temperatura del aire sea > 15 °C, pasa a una zona más luminosa (ventana sur) sin calor directo.
  3. Endurecimiento: durante 7‑10 días antes de la salida al huerto, expón las plántulas a las condiciones exteriores gradualmente (primeras 2 h al día, aumentando hasta 6 h).
  4. Plantación definitiva: sigue la ventana indicada en la tabla anterior, evitando los días de lluvia intensa que puedan compactar el suelo recién preparado.

Este retro‑cálculo asegura que las plantas lleguen al campo justo cuando el suelo está listo y el riesgo de helada ha desaparecido.


Condiciones específicas de Galicia

Suelo y microclimas

  • Tipo de suelo: predominan los arenos‑arcillosos con buen drenaje, pero en zonas de río pueden presentar alta retención de agua. Si el suelo retiene mucho, incorpora arena gruesa (2‑3 kg m⁻³) para evitar el encharcamiento.
  • pH: ideal entre 6,0 y 6,8. Puedes corregir con cal dolomítica si el pH está por debajo de 5,5.
  • Microclimas: el norte de la provincia (por ejemplo, Ribeira), es más fresco y húmedo; el sur (Rías Baixas) recibe más sol y temperaturas ligeramente más altas. Aprovecha los paredes orientadas al sur para colocar los surcos y protege las zonas más frías con mantas térmicas.

Riego y viento

  • La lluvia es frecuente en primavera, pero el suelo debe mantenerse ligeramente húmedo, no encharcado. Un riego por goteo de 2‑3 l h⁻¹ por planta es suficiente después de la primera lluvia.
  • Viento atlántico: instala cercas vivas de alamo o espino albar para reducir la evaporación y evitar que las enredaderas se doblen.
  • Granizo ocasional en mayo‑junio: si el pronóstico indica granizo, cubre los surcos con mallas anti‑granizo o una lona ligera.

Variedades recomendadas para Galicia

  1. ‘Alubia de la Pixa’ (blanca, originaria de Ourense): excelente adaptación a suelos húmedos y resistencia a la podredumbre de la raíz.
  2. ‘Papá de Terra’ (negra, levante gallego): tolera bien el exceso de humedad y produce guisantes de gran calibre.
  3. ‘Borlotto’ (amarilla, de la zona de Lugo): ideal para cultivos tardíos, resistente a enfermedades foliares como la botrytis.
  4. ‘Flor de la Costa’ (enredadera de crecimiento rápido): perfecta para soportes de madera y para cubrir cercas en el campo de Galicia.

Todas estas variedades son indeterminadas, lo que permite cosechar a lo largo del verano y principios de otoño, siempre que el riego se mantenga regular.


Consejos específicos para Galicia

  • Plantación en surcos profundos (30‑40 cm) para proteger las raíces del exceso de agua y mejorar la aireación. Cubre con un acolchado de paja para evitar la erosión.
  • Rotación de cultivos: no sembrar judías donde hayas cultivado leguminosas el año anterior; alterna con cereales o coles para romper el ciclo de nematodos.
  • Fertilización: usa abono verde de alfalfa o trébol antes de la siembra para aportar nitrógeno. En la fase de floración, aplica cobre quelado a razón de 2 g m⁻² para prevenir la pudrición.
  • Control biológico: si aparecen larvas de gusano del frijol, coloca trampas de feromonas amarillas o introduce escarabajos depredadores como el Hippodamia convergens.
  • Protección de heladas tardías: una cobertura de manta anti‑helada de 0,5 mm, sujeta con clavos de madera, protege las plántulas si se pronostica una caída bajo 0 °C después de la plantación.

Conclusión

En Galicia, la mejor época para plantar judías está entre finales de abril y principios de junio, dependiendo de si trabajas en la costa, el interior o la montaña. Usa la temperatura del suelo (≥ 12‑13 °C) y verifica que las mínimas nocturnas superen los 9‑10 °C durante al menos una semana antes de sembrar. Si sigues el calendario de semillero, endureces antes de la salida y eliges variedades locales como ‘Alubia de la Pixa’ o ‘Papá de Terra’, tendrás una cosecha abundante que llenará tu mesa desde julio hasta los primeros frutos de otoño. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de esas judías frescas y aromáticas!