Cuándo plantar judías en Navarra: Fechas y consejos locales
- 01 Nov, 2025
Si tienes judías en tu jardín y vives en Navarra, sabes que el clima aquí no se parece al de la costa mediterránea. Los inviernos son fríos, con heladas que pueden prolongarse hasta principios de mayo, mientras que el verano es cálido y a veces seco. Por eso, cuándo plantar judías en Navarra resulta clave: si lo haces demasiado pronto, las plántulas pueden morir; si lo haces muy tarde, perderás la mejor parte del periodo de crecimiento.
Mejores fechas para Navarra
En esta zona interior‑norte‑esto‑céntrica, la ventana segura para la siembra directa de judías empieza a finales de abril y se extiende hasta mediados de junio. La fecha óptima se sitúa entre la segunda y la cuarta semana de mayo, cuando la temperatura mínima nocturna ya supera los 10 °C de manera constante durante al menos una semana.
Las heladas tardías en Navarra suelen ocurrir entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Si la primavera de este año es más cálida de lo normal, puedes adelantar la plantación a la última semana de abril sin demasiados riesgos; en años más fríos, aguarda hasta la segunda mitad de mayo y protege las plántulas con una túnica de jardín o una manta anti‑heladas.
En cuanto a la temperatura del suelo, necesitas que alcance 12‑14 °C a 5 cm de profundidad antes de sembrar. Usa un termómetro de jardín; si ves que el suelo sigue por debajo de 12 °C, espera unos días más. Con estos rangos, las judías germinarán rápidamente y establecerán un buen sistema de raíces antes del calor del verano.
Calendario de siembra en semillero para Navarra
Para asegurarte de que las plantas estén listas justo a tiempo, lo más práctico es iniciar el semillero a mediados de marzo. Planta las semillas en bandejas o macetas cubiertas y mantenlas a 20‑22 °C bajo luz artificial o en un alféizar soleado. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4‑5 cm de altura), comienza a “endurecer” sacándolas al exterior 1‑2 h cada día durante 7‑10 días. Así estarán preparadas para el trasplante a finales de abril o a principios de mayo.
Condiciones específicas de Navarra
El suelo en gran parte de Navarra es franco‑arenoso o calcáreo, con buen drenaje pero tendencia a secarse rápidamente en verano. Añade aprox. 2 kg m⁻² de compost o estiércol bien descompuesto antes de sembrar para mejorar la retención de humedad.
En la zona norte (Valle del Roncal, Pirineos) el clima es más atlántico, con más lluvias y menos calor; ahí la siembra puede iniciar a principios de abril. En el sur de la comunidad (entre Pamplona y Tudela) el clima es más continental, por lo que la ventana se desplaza unos días más tarde.
El viento primaveral puede ser intenso, sobre todo en llanuras abiertas; protege las jóvenes plantas con tutorado ligero o con una barrera de paja. Además, en mayo‑junio aparecen a veces granizos aislados; si el pronóstico lo indica, cubre los cultivos con una manta de pesca o una malla anti‑granizo.
Variedades recomendadas para Navarra
Para este clima de transición, elige variedades que toleren tanto heladas ligeras como veranos secos. Algunas de las más apreciadas por los agricultores navarros son:
- ‘Puntal’ – una judía verde de ciclo medio, resistente al frío y al calor.
- ‘Picudo de Navarra’ – legumbre de grano grueso, ideal para podar y consumir en guisos.
- ‘Gernika’ – variedad de repollo (judía de la dehesa) muy adaptada a suelos calcáreos.
- ‘Fuego de la Sierra’ – cultivar de origen vasco que aguanta bien los vientos y produce vainas largas y sabrosas.
Escoger una de estas asegura que la planta se adapte a la temperatura y al tipo de suelo típico de la comunidad.
Consejos específicos para Navarra
- Riego regulado: en primavera, riega cada 48 h con 10‑15 l por metro lineal; en verano, aumenta a cada 2‑3 días según la evaporación.
- Mantillo: cubre la base de las plantas con paja o hojas secas para conservar la humedad y evitar el desarrollo de pulgones.
- Rotación de cultivos: no plantes judías en el mismo sitio dos años consecutivos; alterna con cereales o brugmansia para romper el ciclo de nematodos del suelo.
- Control biológico: planta flor de caléndula y albahaca al borde del patio; sus aromas repelen la abeja de la alfalfa y otros insectos que pueden dañar las vainas.
Evita el exceso de fertilizantes nitrogenados al inicio, ya que fomentan un crecimiento vegetativo desproporcionado y hacen que las vinas se vuelvan más vulnerables a enfermedades como el mildiu.
Conclusión
En Navarra, la mejor época para sembrar judías se sitúa entre la última semana de abril y la segunda mitad de mayo, con la ventana óptima en la segunda y tercera semana de mayo. Ten en cuenta la última helada, la temperatura del suelo y los microclimas de tu zona para ajustar unos días más o menos. Con los cultivos adecuados, un buen semillero y una gestión cuidadosa del riego y la protección, lograrás una cosecha abundante que hará que tu huerto sea la envidia del barrio. ¡Ánimo, que la primavera navarra está hecha para cultivar!