Cuándo Plantar Judías en Sevilla: Fechas y Consejos Locales
- 14 Nov, 2025
Si vives en Sevilla, sabrás que el calor del verano es intenso y las heladas apenas aparecen. Por eso, cuándo plantar judías en Sevilla resulta clave: hacerlo demasiado pronto arriesga que el frío dañe las plántulas, y hacerlo demasiado tarde significa perder parte de la larga temporada de cosecha. En este artículo te diré las fechas exactas, las señales climáticas que debes observar y los trucos locales que he aprendido tras años de cultivo en la zona. Con estos consejos podrás disfrutar de una huerta de judías verdes abundante y sin sorpresas desagradables.
Mejores fechas para Sevilla
En la costa del Guadalquivir, la última helada típica se sitúa entre el 12 y el 20 de abril. Por eso, la ventana segura para trasplantar plantones de judía empieza la última semana de abril y se extiende hasta principios de mayo. La fecha óptima es la segunda quincena de abril, cuando las mínimas nocturnas ya superan los 10 °C de forma constante durante al menos siete días. Si después de esa fecha las noches siguen rondando los 8‑9 °C, retrasa el trasplante una semana más.
El clima sevillano se vuelve rápidamente caluroso; a mediados de mayo las máximas ya superan los 30 °C y el suelo alcanza los 22‑24 °C a 10 cm de profundidad. Ese calor favorece el enraizamiento, pero también acelera el desarrollo vegetativo, por lo que es mejor evitar plantar después del 15 de mayo, ya que el exceso de calor puede provocar que las plántulas se marchiten antes de llegar a la fase de vaina.
Si prefieres una segunda cosecha, puedes realizar una siembra tardía a finales de junio para cosechar en otoño, siempre que te asegures de regar abundante y proteger las plantas de la corriente de aire nocturna fresca que a veces llega en octubre. En años particularmente cálidos, el calendario se adelanta una semana: la primera semana de abril puede ser viable, pero mantén a mano una cubierta ligera (túnel o manta anti‑heladas) por si aparecen heladas tardías.
En resumen, para la zona de Sevilla capital y sus alrededores:
| Periodo | Acción | Señal climática |
|---|---|---|
| Abril 20 – 31 | Trasplante de plantones | Mínimas > 10 °C durante 7 días |
| Mayo 1 – 15 | Trasplante (última oportunidad) | Suelo > 18 °C a 5 cm |
| Junio 20 – 30 | Siembra tardía directa | Riego regular, evitar ondas de calor > 38 °C |
Calendario de siembra en semillero para Sevilla
Para tener los plantones listos a tiempo, comienza la siembra en semillero a mediados de marzo (alrededor del 15 de marzo). Las judías germinan rápido; basta con mantener la bandeja a 20‑22 °C y una humedad del 70 %. En 10‑12 días suelen aparecer los primeros brotes. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3 semanas después), empieza a endurirlas: expónlas al exterior una hora al día, aumentando progresivamente hasta 4‑5 horas antes del trasplante. Así estarán preparadas para afrontar la radiación solar de Sevilla sin sufrir quemaduras.
Condiciones específicas de Sevilla
Sevilla se asienta sobre suelos arenosos‑calcáreos, con buen drenaje pero poca retención de humedad. Añade materia orgánica (compost o estiércol bien descompuesto) antes de la siembra para mejorar la capacidad de retención y aportar nutrientes. El pH típico ronda los 7.5‑8, por lo que la judía, que tolera ligeramente alcalino, se adapta bien.
El clima es seco: la precipitación anual está bajo los 600 mm, mayormente en otoño. En primavera, los vientos del levante pueden resecar la superficie del suelo. Por eso, instala mulching (paja, hojas secas) alrededor de las plantas para reducir la evaporación y evitar la formación de costras. Riega a mano o con goteo cada 2‑3 días mientras las plántulas se asientan; una vez establecidas, pasa a riego profundo una vez por semana, siempre que la lluvia no haya sido suficiente.
En mayo‑junio, el granizo es poco frecuente, pero no está de más tener una cubierta ligera (túnel de plástico) disponible para proteger los brotes jóvenes si el pronóstico anuncia tormentas. Asimismo, el viento de Sierra Norte puede dañar los tallos; sujeta las plantas a tutores de alambre o caña a partir del momento del trasplante.
Variedades recomendadas para Sevilla
No todas las judías soportan el calor sevillano. Aquí tienes tres cultivares que he probado con éxito:
- Judía «Bola de Gümes»: variedad de vaina gruesa, muy resistente a temperaturas de 35 °C y con buen rendimiento bajo riego reducido.
- Judía «Cornicabra»: de vaina larga y fina, tolera suelos calcáreos y produce cosechas continuas de abril a junio.
- Judía «Fresca»: híbrido de rápido crecimiento, ideal para la siembra tardía de verano y con excelente sabor al final del otoño.
Escoge al menos dos de estas variedades para intercambiar la cosecha y evitar que una sola plaga o condición climática arruine todo el cultivo.
Consejos específicos para Sevilla
- Riego al atardecer: en verano la evaporación es alta; regar al caer la noche permite que el agua penetre mejor y reduce el riesgo de quemaduras por el sol.
- Acolchado con corteza de pino: ayuda a mantener el suelo fresco y a disminuir la proliferación de pulgones, que aparecen con frecuencia en la zona.
- Control biológico: planta albahaca o lavanda a los lados del surco; sus aceites esenciales repelen a la mosca de la judía.
- Fertilización ligera: antes del trasplante, incorpora 10 g de fosfato natural por metro cuadrado; evita el exceso de nitrógeno, que provoca que la planta dedique más energía a hojas y menos a vaina.
- Cosecha temprana: corta las vainas cuando alcanzan 12‑15 cm; así estimulas la producción de nuevas vainas y prolongas la temporada hasta finales de octubre en la segunda siembra.
Conclusión
En Sevilla, la fecha clave para plantar judías es la última semana de abril, con una ventana segura hasta mediados de mayo. Controla la temperatura del suelo (≥ 18 °C) y las mínimas nocturnas (> 10 °C) antes de trasplantar. Si sigues el calendario de semillero de marzo, utilizas variedades adaptadas al calor y aplicas los trucos de riego y mulching, tendrás una cosecha abundante desde mayo hasta octubre. Ahora solo queda arar, sembrar y disfrutar de esas vainas verdes en la mesa. ¡A por ellas, vecino!