Cuándo plantar lavanda en Granada: fechas y consejos locales
- 07 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar lavanda en Granada, la respuesta depende de la combinación entre la temperatura del suelo y la última helada de la zona. La lavanda, con su aroma intenso y sus flores violetas, necesita un clima templado‑cálido y suelos bien drenados; de lo contrario, la planta sufre pudriciones y baja producción de aceite. En la capital andaluza, donde los inviernos pueden presentar heladas tardías y los veranos superan los 35 °C, acertar el momento de la plantación marca la diferencia entre un arbusto vigoroso y uno que apenas sobrevive.
Mejores fechas para Granada
En la zona mediterránea continental de Granada, la ventana óptima para sembrar lavanda se sitúa entre mediados de abril y principios de mayo. A partir del 15 abril la mayoría de los años registra la última helada significativa; sin embargo, es prudente esperar a que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 7 °C durante al menos una semana. El suelo debe estar a 15 °C a 20 °C a 10 cm de profundidad; si aún está frío, las raíces tardarán en establecerse y podrías perder vigor.
Durante la primavera temprana (marzo‑abril) puedes iniciar el semillero en bandejas o macetas bajo cubierta; las plántulas estarán listas para el trasplante en la ventana antes mencionada. Si el año resulta más cálido y la última helada se adelanta a principios de abril, puedes mover el trasplante a la segunda mitad de abril. En cambio, si el invierno se prolonga hasta mediados de mayo, espera hasta finales de mayo para evitar que los brotes jóvenes sufran un golpe de frío inesperado.
En verano, la temperatura del suelo supera rápidamente los 25 °C, lo que dificulta la puesta a punto de nuevas plantas. Por eso, la plantación de lavanda en Granada no se recomienda después de junio, ya que el calor extremo ralentiza la formación de raíces y aumenta el riesgo de quemaduras foliares.
Calendario de siembra en semillero para Granada
Para garantizar que las plantitas lleguen a buen puerto, comienza la siembra en semillero a finales de febrero o a principios de marzo. Usa sustrato ligero, preferiblemente una mezcla de arena y perlita, y riega solo cuando la capa superior esté seca. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4 sem), colócalas en un lugar protegido del viento y de la luz directa.
Una semana antes del trasplante definitivo (entre el 10 y el 20 abril), realiza el endurecimiento: abre la cubierta unas horas al día, aumentando gradualmente la exposición al sol y al viento. Este proceso reduce el shock al pasar del semillero al jardín y mejora la capacidad de la lavanda para absorber agua y nutrientes.
Condiciones específicas de Granada
Granada combina inviernos fríos y veranos muy secos. El suelo típico es arcilloso‑calcáreo, con buen drenaje pero tendencia a retener humedad en la capa superficial. Por eso, antes de plantar, mejora la zona incorporando arena gruesa y, si es posible, grava fina para acelerar el drenaje.
El riego es clave: en primavera, riega cada 4‑5 días con unos 15‑20 l por metro cuadrado, evitando encharcar la base. En los meses más calurosos, es preferible riego por goteo al amanecer, lo que mantiene la humedad sin evaporar rápidamente.
El viento de la sierra circundante puede ser fuerte en primavera; protege los arbustos jóvenes con una valla corta o plantándolos detrás de una pared orientada al sur. Además, en Granada aparecen tormentas de granizo ocasionales en mayo‑junio; si se pronostica granizo, cubre los plantones con una malla ligera o una lona temporal.
Variedades recomendadas para Granada
En la zona de Granada, las variedades que mejor se adaptan a los veranos calurosos y al suelo calcáreo son:
- Lavandula angustifolia ‘Hidcote’: resistente a las heladas tempranas y con aroma potente.
- Lavandula x intermedia ‘Grosso’: tolera mejor el calor extremo y produce flores abundantes para aceites.
- Lavandula stoechas ‘Bonny’s Blue’: apreciada por su floración temprana y su tolerancia a suelos pobres.
Todas ellas requieren poca fertilización; un abono orgánico ligero en la siembra (una cucharada de compost por cada 10 l de sustrato) basta para iniciar su desarrollo.
Consejos específicos para Granada
- Prepara una cama elevada de unos 30 cm de altura; así evitas el encharcamiento y facilitas el calor del suelo en primavera.
- Planta con una distancia de 40‑50 cm entre individuos; la lavanda se extiende y necesita buena circulación de aire para prevenir hongos.
- Aplica mulch de gravilla alrededor de la base; ayuda a conservar la humedad y a reflejar la luz, reduciendo el estrés por sequía.
- Control de plagas: los pulgones pueden aparecer en los brotes jóvenes; un chorrito de agua jabonosa al 0,5 % es suficiente.
- Poda ligera después de la primera floración (finales de junio) para fomentar una segunda oleada de flores en verano.
Conclusión
En Granada, la mejor época para plantar lavanda se sitúa entre mediados de abril y principios de mayo, siempre que las mínimas nocturnas superen 7 °C y el suelo alcance al menos 15 °C. Preparar un semillero a inicios de año, endurecer las plántulas y mejorar el drenaje del suelo son pasos esenciales para lograr un cultivo saludable. Elige variedades como ‘Hidcote’, ‘Grosso’ o ‘Bonny’s Blue’, y cuida el riego y la protección contra el viento. Con estos consejos, tu jardín granadino se llenará pronto de ese aroma inconfundible que solo la lavanda puede ofrecer.