Cuándo plantar lavanda en Navarra: Fechas y consejos locales
- 11 Jan, 2026
Si vives en Navarra y te preguntas cuándo plantar lavanda en Navarra, la respuesta depende de la altitud y del clima local. La lavanda es una planta mediterránea que necesita sol pleno, temperaturas no demasiado frías y un suelo bien drenado. Plantarla en el momento adecuado evita que las raíces sufran heladas y garantiza un crecimiento vigoroso. En este artículo te doy el calendario exacto, señales climáticas y trucos para que tu aromático cultivo prospere en cualquier rincón navarro.
Mejores Fechas para Navarra
En la zona media de Navarra (Pamplona, Tudela) la última helada suele aparecer entre el 15 de abril y el 10 de mayo. Por tanto, la ventana segura para plantar lavanda está entre la segunda semana de mayo y finales de junio.
- Mayo (del 10 al 20): el suelo alcanza los 15 °C a 10 cm de profundidad, condición mínima para que las raíces no se chocen con el frío.
- Junio (hasta el 30): permite una mayor disponibilidad de agua antes de la primera ola de calor del verano; las máximas rondan los 30 °C, ideales para que la planta establezca su sistema radicular.
En la zona alta de Navarra (Pirineos, Valle del Roncal) la primavera se retrasa unos 2‑3 semanas. Allí la plantación aconsejable inicia a finales de junio y se extiende hasta principios de julio.
En años particularmente cálidos, con una primavera temprana, puedes adelantar la siembra a principios de mayo, pero mantén una cobertura ligera (túnel de plástico o manta anti‑heladas) hasta que pase la última amenaza de helada nocturna. En años fríos, espera a que el termómetro marque 12 °C de forma constante durante al menos una semana antes de plantar; de lo contrario, las plántulas pueden sufrir daños por escarcha.
Calendario de Siembra en Semillero para Navarra
Para que tus plantas estén listas justo cuando llegue la ventana de plantación, comienza el semillero a mediados de marzo (aprox. 6‑8 semanas antes). Usa una bandeja con sustrato ligero y mantén la temperatura interna entre 18‑20 °C. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, realiza un endurecimiento: colócalas al aire libre 1‑2 horas al día, aumentando gradualmente hasta 6‑8 horas. Este proceso, de 7‑10 días, las prepara para el choque de temperaturas del exterior.
Condiciones Específicas de Navarra
- Tipo de suelo: En la zona media predomina un suelo franco‑arenoso, bien drenado, con pH entre 6,5 y 7,5. En la zona alta el suelo tiende a ser más arcilloso; en ambos casos es fundamental añadir grava o arena gruesa para evitar encharcamientos.
- Microclimas: El valle del Ebro es más cálido y seco, mientras que la zona norte (Valles de Salazar) mantiene más humedad y temperaturas más bajas. En esas áreas más frías, siembra en pendientes orientadas al sur para aprovechar la radiación solar.
- Riego: La lavanda tolera poca agua una vez establecida, pero durante la fase de asentamiento (primeras 3‑4 semanas) requiere riegos ligeros cada 3‑4 días. En la parte alta, el riego se reduce a una vez por semana. Evita el exceso: el encharcamiento favorece enfermedades como la roya.
- Viento y granizo: En primavera el viento puede ser intenso, sobre todo en la zona norte. Usa tutores de bambú o una malla protectora para evitar que las ramas se quiebren. Los granizados son raros, pero pueden aparecer en mayo; si hay pronóstico, cubre con una manta ligera.
Variedades Recomendadas para Navarra
- Lavandula angustifolia ‘Hidcote’ – excelente resistencia al frío, ideal para la zona alta.
- Lavandula dentata ‘Michele Perin’ – más tolerante al calor, perfecta para la zona media y los valles cálidos.
- Lavandula x intermedia ‘Grosso’ – híbrido vigoroso, produce flores abundantes y soporta bien la sequía del verano navarro.
Todas estas variedades florecen entre junio y agosto, ofreciendo aroma y color durante el periodo más cálido del año.
Consejos Específicos para Navarra
- Compañeras de cultivo: Planta romero, tomillo y esparragueras cerca de la lavanda; comparten los mismos requerimientos de suelo y repelen algunas plagas como la araña roja. Evita colocar neyra o coles a su lado, ya que pueden competir por nutrientes y humedades.
- Poda ligera: Después de la primera floración (julio), recorta los tallos en un tercio para fomentar una segunda oleada de flores en agosto‑septiembre.
- Aporte de cal: Si el pH está por debajo de 6,5, incorpora una capa delgada de cal agrícola en otoño para mejorar la alcalinidad.
- Fertilizante: Un abono de bajo nitrógeno, como harina de hueso (5 g por planta), aplicado una sola vez al plantar, basta para estimular el desarrollo radicular sin favorecer un crecimiento vegetativo excesivo que perjudique la floración.
- Control de plagas: En caso de presencia de pulgones, rocía una solución de agua y jabón neutro (1 %) cada 5‑7 días. El predador natural, la mariquita, también ayuda a mantener el equilibrio.
Conclusión
En Navarra, la mejor época para plantar lavanda está entre la segunda quincena de mayo y finales de junio en la zona media, y entre finales de junio y principios de julio en la zona alta. Asegúrate de que la temperatura del suelo supere los 15 °C, protege las jóvenes plántulas de posibles heladas y elige variedades adaptadas a tu microclima. Con estos consejos tendrás un aromático y resistente jardín de lavanda que perfumará tus espacios durante todo el verano. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del aroma mediterráneo en tu huerto navarro!