Cuándo plantar lechuga en Burgos: fechas y consejos locales

Cuándo plantar lechuga en Burgos: fechas y consejos locales

Si te preguntas cuándo plantar lechuga en Burgos, la respuesta depende de la temperatura del suelo, la última helada y el ritmo que quieras darle a tu cosecha. En esta zona continental, la primavera llega tarde y el verano se calienta rápido, por lo que el timing es crucial para evitar que la lechuga sufra por el frío o por el calor excesivo. Vamos a ver, paso a paso, qué fechas son las más seguras y cómo adaptar la siembra a las condiciones locales.

Mejores fechas para Burgos

Ventana primaveral

En Burgos, la última helada suele producirse entre el 10 y el 20 de mayo. Si buscas una cosecha temprana, lo ideal es iniciar la siembra a finales de marzo en semillero y transplantar a principios de mayo, justo cuando las mínimas nocturnas se estabilizan por encima de 5 °C y el suelo alcanza 8‑10 °C a 5 cm de profundidad.

  • Siembra en semillero: del 15 al 31 de marzo.
  • Trasplante al huerto: del 5 al 12 de mayo.

Segunda siembra de otoño

El clima de Burgos permite una segunda oleada de lechuga a finales de julio, cuando las temperaturas diurnas bajan a 20‑22 °C y las nocturnas rondan los 12 °C. Esta campaña se cultiva directamente en el suelo y se cosecha entre octubre y noviembre, antes de que llegue la primera helada de invierno.

  • Siembra directa: del 20 al 31 de julio.
  • Cosecha prevista: de finales de septiembre a mediados de noviembre.

Por qué dos ventanas

La lechuga es una hortaliza de clima fresco; si se planta demasiado pronto en primavera puede morir el cuello por heladas tardías, mientras que si se deja pasar la primera ola, el calor del verano provocará que se vuelva amarga o que florezca prematuramente (espigado). Alternar ambas campañas maximiza la producción a lo largo del año.

Señales para saber si ya puedes plantar

No te guíes solo por el calendario; observa estos indicadores:

  • Temperatura del suelo: inserta un termómetro a 5‑10 cm de profundidad. Cuando marque ≥8 °C de forma constante durante 3‑4 días, el suelo está listo.
  • Mínimas nocturnas: revisa el pronóstico local. Si las temperaturas mínimas se mantienen >5 °C durante una semana, la amenaza de helada está prácticamente superada.
  • Floración de los almendros: en Burgos, el almendro florece a principios de abril; si ya está en plena floración y no hay heladas, es señal de que el clima está entrando en la fase adecuada para la lechuga.
  • Presencia de néctar en flores silvestres: cuando ves muchas flores amarillas de campanillas abiertas, el aire suele estar templado y la humedad adecuada para la germinación.

Plantación directa vs trasplante

Siembra en semillero (opción más fiable)

  1. Preparación: llena bandejas con sustrato ligero (50 % turba, 30 % perlita, 20 % vermiculita).
  2. Época: del 15 al 31 de marzo para la campaña de mayo.
  3. Germinación: 5‑7 días a 15‑18 °C.
  4. Endurecimiento: 7‑10 días antes del trasplante, reduciendo el riego y exponiendo las plántulas al aire libre unas horas al día.

Trasplante al huerto

  • Profundidad: planta las plántulas a la misma profundidad que la raíz original, cubriendo ligeramente la corona.
  • Espaciamiento: 20 cm entre plantas y 30 cm entre hileras para permitir buena circulación de aire.
  • Riego: al instante del trasplante, riega con un vaso de agua por cada planta para asentar el sustrato.

Siembra directa (campaña de verano)

  • Época: del 20 al 31 de julio.
  • Método: haz surcos de 2 cm de profundidad, siembra las semillas a 2‑3 cm de distancia y cubre ligeramente.
  • Riego inicial: mantén la humedad constante durante la germinación (3‑4 días), luego riega cada 2‑3 días según la lluvia.

Condiciones específicas de Burgos

Burgos se sitúa en la meseta interior, a 860 m.s.n.m., con inviernos fríos (mínimas de −5 °C en enero) y veranos moderados a calurosos (máximas de 30‑35 °C en julio).

  • Tipo de suelo: predominan suelos franco-arenosos con buena capacidad de drenaje, pero a veces presentan caliza que eleva el pH. Si el pH está por encima de 7.5, añade una capa de recubrimiento de abono orgánico (compost) para bajar ligeramente la alcalinidad.
  • Microclimas: el sector sur de la ciudad, cerca del Río Arlanzón, suele ser más cálido y húmedo; ideal para la segunda siembra. El norte (al pie de la sierra) retiene más frescor, útil para la primera campaña.
  • Riego: Burgos tiene precipitaciones escasas en primavera (30‑40 mm en abril) y veranos prácticamente secos. Programa riego por goteo o mangueras de soaker, aplicando 2‑3 L por metro cuadrado cada 2‑3 días en primavera. En verano, aumenta a 4‑5 L cuando la temperatura supera los 28 °C.
  • Viento: los vientos del noroeste pueden resecar rápidamente las hojas jóvenes. Coloca pantallas de bambú o arriésgate a usar túneles de plástico en los bordes del huerto.
  • Granizo: aunque raro, pueden aparecer tormentas de granizo en mayo‑junio. Ten a mano una cobertura ligera (tela anti‑granizo) para proteger las plantitas en caso de alerta.

Variedades recomendadas para Burgos

  1. ‘Lettuce Butterhead’ (tipo lechuga de mantequilla): tolera temperaturas entre 5‑20 °C, perfecta para la campaña de mayo y para la segunda siembra de otoño.
  2. ‘Lollo Rossa’ (rojo rizado): resistente al frío y mantiene buen sabor aun cuando el suelo está 8 °C. Ideal para hortalizas de hoja en climas continentales.
  3. ‘Romaine de Paris’ (cos) de crecimiento lento: soporta temperaturas más altas, útil para la cosecha de verano si se planta en julio.

Todas estas variedades son autofértiles, lo que significa que producen semillas sin necesidad de polinizadores externos, un plus para huertos urbanos en Burgos.

Consejos específicos para Burgos

  • Cobertura con mantillo: coloca una fina capa de paja o hojas secas sobre la cama de siembra. Reduce la evaporación y mantiene la temperatura del suelo estable.
  • Rotación de cultivos: después de cosechar la lechuga, planta zanahorias o remolachas en la misma zona; evitas la acumulación de enfermedades del Sclerotinia que afecta a la lechuga.
  • Control biológico: si aparecen pulgones, planta caléndula en los bordes; sus flores repelen los insectos y atraen mariquitas depredadoras.
  • Endurecimiento prolongado en años fríos: si la primavera está especialmente fresca (máximas < 15 °C), retrasa el trasplante una semana más y cubre las plántulas con una campana de vidrio para crear calor abdominal.
  • Cosecha temprana: corta las hojas exteriores cuando la cabeza tenga 10‑12 cm de diámetro; así fomentas la producción continua y evitas que la lechuga se ponga amarga por el calor.

Conclusión

En Burgos, la mejor época para plantar lechuga se sitúa entre la última semana de abril y la primera quincena de mayo para la campaña primaveral, y entre finales de julio y principios de agosto para la segunda siembra de otoño. Observa la temperatura del suelo (≥8 °C), las mínimas nocturnas (>5 °C) y las últimas heladas (10‑20 máx.) para decidir el momento exacto. Con una siembra en semillero, el endurecimiento adecuado y la elección de variedades como Butterhead o Lollo Rossa, tendrás una lechuga crujiente y sabrosa durante gran parte del año, incluso en el clima continental de Burgos. ¡A la huerta y a cosechar!