Cuándo Plantar lechuga en Pontevedra: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar lechuga en Pontevedra: Fechas y Consejos Locales

Si vives en Pontevedra y te preguntas cuándo plantar lechuga en Pontevedra, la respuesta depende del clima atlántico de la provincia. La lechuga es una hortaliza que sufre mucho el frío intenso y, a la vez, el calor excesivo. Por eso, acertar el momento de la siembra es clave para evitar que las hojas se vuelvan amargas o que la planta se “espigue” antes de tiempo. En este artículo te doy las fechas exactas, las señales climáticas que debes observar y los trucos propios de la zona para que tu lechuga quede siempre crujiente y sabrosa.

Mejores Fechas para Pontevedra

En la zona atlántica de Pontevedra, la última helada suele producirse entre el 15 y el 30 de marzo. Por tanto, la ventana ideal para plantar lechuga se sitúa del 1 de abril al 20 de mayo. Dentro de ese rango, la primera quincena de abril es la más segura porque las temperaturas nocturnas ya superan los 8 °C y el suelo alcanza entre 12 y 15 °C a 5 cm de profundidad, lo que permite un buen desarrollo de las raíces.

  • Fecha de inicio: última semana de marzo (si el pronóstico indica ausencia de heladas).
  • Fecha óptima: del 5 al 15 de abril, cuando la media de mínimas nocturnas se mantiene por encima de 10 °C durante al menos siete días consecutivos.
  • Fecha límite: finales de mayo, porque a partir de junio las temperaturas diurnas empiezan a subir a 25 °C y la lechuga entra en “bolting” (espigado).

En años especialmente cálidos, como los veranos de 2022, puedes adelantar la siembra a mediados de marzo siempre que protejas las plántulas con un mini‑túnel o una cubierta de plástico. En años fríos, donde la última helada se retrasa hasta principios de abril, lo mejor es esperar hasta mediados de abril para no arriesgarte a una baja inesperada que dañe los brotes jóvenes.

Recuerda que la lechuga tolera bien la humedad del Atlántico, pero el exceso de lluvia prolongada puede favorecer enfermedades fúngicas. Por eso, si la previsión indica lluvias intensas en la semana siguiente a la siembra, es aconsejable usar un cobertor de polietileno que permita el drenaje pero reduzca la humedad del sustrato.

Calendario de Siembra en Semillero para Pontevedra

Para tener plantones listos justo a tiempo, empieza el semillero a mediados de febrero. Siembra las semillas en bandejas o macetas pequeñas a 10 °C y cubre ligeramente con tierra fina. Mantén el sustrato húmedo pero sin encharcar. Después de 10‑12 días, las plántulas emergen y deberás situarlas bajo luz natural o una lámpara LED de 12 h/día.

Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 cm de alto), que suele ocurrir a finales de marzo, comienza el proceso de endurecimiento: expónlas fuera del invernadero 1‑2 h al día, aumentando progresivamente hasta 4‑5 h. Este paso reduce el shock cuando las plantes en el huerto a principios de abril.

Condiciones Específicas de Pontevedra

El suelo de la mayoría de los campos de Pontevedra es franco‑arenoso, con buen drenaje y una ligera acidez (pH 6‑6,5). Si tu huerto tiene suelo más arcilloso, incorpora arena gruesa y materia orgánica para evitar el encharcamiento, algo frecuente en los meses de otoño lluvioso.

En la ciudad, los microclimas varían: el norte de la provincia (cerca de la ría) suele ser más fresco y húmedo, mientras que el interior de O Morrazo es ligeramente más cálido y seco. Aprovecha estas diferencias plantando la lechuga más temprana en zonas costeras, donde la brisa marina mantiene la temperatura estable, y reserva la segunda ronda para el interior, cuando la tierra se calienta un poco más rápido.

El riego es fundamental: la lechuga necesita ca. 2 l por metro cuadrado al día durante la fase de crecimiento activo. En la primavera ponchovendeña, la lluvia es frecuente, pero si el pronóstico indica menos de 15 mm en una semana, riega por la mañana para que el agua se evapore antes del atardecer y así evites la proliferación de oídio.

El viento atlántico puede resecar las hojas jóvenes. Protege las hileras con tutores de bambú o una ligera barrera de malla anti‑viento, especialmente en los campos abiertos de la raía de Arousa.

Variedades Recomendadas para Pontevedra

  1. ‘Pontevedresa’ (variedad local de hoja suelta, tolera bien la humedad y el leve frío).
  2. ‘Butterhead’ – ‘Boston’ y ‘Tom Thumb’: hojas mantecosas, buen sabor y resistencia a la plaga del pulgón.
  3. ‘Romaine’ tipo ‘Parris Island’: ideal para cosechas tardías porque aguanta temperaturas de hasta 28 °C sin espigar.

Todas estas variedades se adaptan a la luz moderada del norte y a los suelos ligeramente ácidos. Si buscas una cosecha rápida, elige la ‘Lollo Rosso’, que produce hojas finas en 30‑35 días y tolera bien la sombra parcial que a veces ocurre bajo los olmos centenarios de los bosques de Galicia.

Consejos Específicos para Pontevedra

  • Cubre la base de la plantación con una capa de paja de 3‑4 cm para mantener la humedad y prevenir el desarrollo de líquenes en las hojas.
  • Rotación de cultivos: no plantes lechuga en el mismo sitio más de dos años consecutivos; alterna con zanahorias o remolachas para romper el ciclo de la mosca de la lechuga.
  • Control biológico: coloca códecs de sílice (pequeñas bolas de diatomeas) alrededor de las hileras; atraen a los nematodos benéficos que combaten a la pulgón y la mosca de la lechuga.
  • Aclareo: si las plantas se ponen muy juntas, separa los tallos con una horquilla para que el aire circule y evites la aparición de mildiu.
  • Fertilización ligera: antes de la siembra, incorpora 30 g de compost bien curtido por metro cuadrado; evita fertilizantes nitrogenados en exceso, pues favorecen el espigado precoz.

Conclusión

En Pontevedra, la mejor época para sembrar lechuga está entre abril y mediados de mayo, con la ventana óptima situada en la primera quincena de abril cuando las mínimas superan los 10 °C y el suelo alcanza los 12‑15 °C. Usa un semillero a finales de febrero, endurece las plántulas antes del trasplante y elige variedades como ‘Pontevedresa’ o ‘Butterhead’ para aprovechar al máximo el clima atlántico. Con riego regular, protección contra el viento y una buena rotación, tendrás una cosecha crujiente y deliciosa que hará las delicias de toda la familia. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la lechuga más fresca de la ría!