Cuándo Plantar melón en Salamanca: Fechas y Consejos Locales
- 07 Jan, 2026
Si vives en Salamanca y te preguntas cuándo plantar melón en Salamanca, la respuesta depende del ritmo del clima continental de la zona. En esta provincia las heladas pueden prolongarse hasta mediados de abril y el suelo se calienta lentamente, por lo que el momento justo para el melón es crucial. Plantar demasiado pronto expone a las plántulas al frío; plantarlo demasiado tarde reduce la ventana de desarrollo antes de las altas temperaturas del verano. Por eso, conocer la ventana exacta de fechas te garantiza una fruta dulce y jugosa, sin surcos de crecimiento truncado.
Mejores Fechas para Salamanca
En la meseta salmantina el período ideal para colocar los melones en el huerto se sitúa entre mediados de mayo y principios de junio. En concreto, la ventana más segura es del 15 de mayo al 10 de junio. En esas fechas el suelo ya supera los 20 °C a 10 cm de profundidad, temperatura mínima nocturna estable por encima de 10 °C y las probabilidades de helada son prácticamente nulas. Si la primavera es más cálida de lo habitual (por ejemplo, si mayo registra máximas de 22 °C), puedes adelantar la siembra unos 7‑10 días, siempre vigilando que el suelo mantenga al menos 18 °C.
Para los melones que prefieren una segunda plantación a finales del verano (para cosechar en otoño), puedes iniciar un segundo lote a principios de julio, siempre que la temperatura del suelo siga por encima de 22 °C y el riesgo de sequía sea controlado con riego regular. En años fríos, donde la última helada se retrasa hasta finales de abril, lo más prudente es esperar al 10 de mayo antes de colocar los plantones al aire libre.
Calendario de Siembra en Semillero para Salamanca
Para que los melones lleguen al campo justo cuando el clima sea óptimo, lo más habitual es sembrar en semillero en interiores o bajo cubierta entre principios de marzo y la primera semana de abril. Planta las semillas en bandejas con sustrato ligero a 22‑24 °C y mantén una humedad constante. Después de 4‑5 semanas, cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, empieza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre una hora al día, aumentando gradualmente hasta 6‑8 h, siempre protegiéndolas de vientos fríos. Así, cuando llegue la fecha del 15 de mayo, las plántulas estarán robustas y listas para el trasplante definitivo.
Condiciones Específicas de Salamanca
El suelo típico de los alrededores de Salamanca es una tierra franca, con buena capacidad de drenaje pero tendencia a la compactación en zonas de arcilla. Antes de plantar, labra a una profundidad de 30‑40 cm e incorpora abono orgánico (estiercol bien descompuesto o compost) para mejorar la estructura y aportar nutrientes. El clima continental implica veranos calurosos y secos: las máximas en julio‑agosto pueden superar los 35 °C y la precipitación escasea. Por tanto, implementa un sistema de riego por goteo que suministre 2‑3 l por planta al día en plena floración, y cubre el suelo con paja o acolchado plástico para conservar la humedad.
En primavera, los vientos del norte pueden ser intensos; usa tutores de madera o alambre grueso para sostener los tallos y evita que los brotes se rompan. Además, la zona es propensa a granizo tardío entre finales de mayo y junio; mantén a mano una manta anti‑granizo o una cubierta ligera para proteger las plantas jóvenes en caso de alerta meteorológica.
Variedades Recomendadas para Salamanca
Para la meseta, las variedades que mejor se adaptan al rango térmico y a la longitud de la temporada son:
- ‘Galia’: melón de piel lisa, dulce, tolera temperaturas de 20‑30 °C y produce frutos de 2‑3 kg.
- ‘Canário’: excelente resistencia al calor, ideal para los veranos más secos de Salamanca.
- ‘Piel de Sapo’ (también llamado ‘Piel de Sapo Blanca’): variedad tradicional española, muy apreciada por su sabor y su buena adaptación a suelos franco‑arenosos.
Todas ellas son indeterminadas y requieren un buen soporte de crecimiento, por lo que el tutorado es esencial desde el principio.
Consejos Específicos para Salamanca
- Riego profundo y poco frecuente: en vez de regar a diario, aplica 15‑20 l cada 3‑4 días directamente al surco, evitando que el agua se acumule en la base y provoque pudriciones.
- Fertilización equilibrada: usa 30‑40 g de fertilizante completo (N‑P‑K 10‑10‑10) por cada m² al momento del trasplante, y una segunda dosis de potasio (K) cuando los frutos empiecen a crecer, para mejorar la calidad.
- Control de plagas: en Salamanca los principales enemigos son el pulgón y la mosca blanca. Un spray de infusión de ajo o aceite de neem cada 10‑14 días mantiene los ataques bajo control sin dañar el medio ambiente.
- Compañeros de cultivo: planta albahaca o caléndula entre los filas de melón; repelen insectos y atraen insectos benéficos. Evita el maíz cercano, ya que compite por agua y nutrientes.
Conclusión
En resumen, para plantar melón en Salamanca lo ideal es hacerlo entre el 15 de mayo y el 10 de junio, después de que la última helada haya pasado y el suelo alcance 20 °C. Siembra las semillas en semillero a principios de marzo, endurece las plántulas y trasplántalas en la ventana señalada. Con un riego adecuado, tutorado firme y la elección de variedades como ‘Galia’ o ‘Canário’, tendrás una cosecha abundante que hará las delicias de toda la familia. ¡Aprovecha la claridad del cielo salamantino y disfruta de un melón jugoso este verano!