Cuándo plantar menta: Calendario por Zonas de España

Cuándo plantar menta: Calendario por Zonas de España

Saber cuándo plantar menta es tan importante como saber cuándo regar. La menta es una hierba perenne que se adapta a muchos climas, pero su éxito depende de colocarla en el momento justo: evitar heladas tempranas y aprovechar la primavera y el otoño para que establezca un buen sistema radicular. En España, la gran variedad de microclimas obliga a ajustar las fechas según la zona. A continuación te explico, paso a paso, cómo planificar la siembra o el trasplante para que tu menta crezca fuerte y aromática.

Mejores meses para plantar – desglose regional

Zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Baleares)

En la costa mediterránea el invierno es suave y el suelo se calienta pronto.

  • Meses: de marzo a mediados de abril la temperatura del suelo supera los 12 °C a 5 cm de profundidad, condición mínima para que la menta brote sin sobresaltos.
  • Temperatura nocturna: debe mantenerse por encima de 8 °C durante al menos una semana.
  • Particularidad: puedes hacer una segunda siembra a finales de septiembre, cuando el calor del verano disminuye y el suelo aún está templado, garantizando una cosecha continua hasta el invierno.

Consejo práctico: si el suelo está seco, riega ligeramente antes de plantar; la menta necesita humedad constante para germinar.

Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)

En la meseta central las heladas pueden prolongarse hasta mediados de abril.

  • Meses: finales de abril y todo mayo son seguros, siempre que la última helada haya pasado. Un buen indicador es la floración de los almendros (finales de marzo‑principios de abril).
  • Temperatura del suelo: busca 13‑15 °C; puedes medirla introduciendo un termómetro a 10 cm de profundidad.
  • Ventaja: la menta plantada en mayo aprovecha la larga temporada cálida y desarrollará un denso follaje para los meses de verano.

Advertencia: no plantes antes del 15 de abril, ya que una helada tardía puede matar las plántulas.

Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)

El clima oceánico mantiene temperaturas frescas pero sin heladas severas después de marzo.

  • Meses: de abril a principios de junio. En esta zona la menta se beneficia de suelos húmedos y de la régimen de lluvias típico.
  • Temperatura del suelo: entre 10‑12 °C basta, pero la humedad constante es clave; evita encharcar.
  • Particularidad: el crecimiento será más lento que en el sur, pero la aroma será más intenso, ideal para infusiones.

Truco local: cubre la cama con una capa ligera de paja para conservar la humedad y evitar que el suelo se seque en los periodos de sol fuerte.

Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)

En estas provincias el clima es continentalizado con veranos muy calurosos.

  • Meses: mediados de abril hasta principios de mayo. Si la primavera es templada, la menta se asienta rápidamente.
  • Temperatura del suelo: 14‑16 °C; a estas temperaturas la raíz se desarrolla sin peligro de quemaduras por frío.
  • Riesgo: el intenso calor de julio‑agosto puede causar que la menta se vuelva leñosa si no se riega con regularidad.

Recomendación: planta la menta en el lado norte de una pared expuesta al sol matutino; así recibirá luz suficiente pero evitará el sol de la tarde, que seca rápidamente el sustrato.

Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, litoral de Málaga/Granada)

El clima es templado todo el año, lo que permite una gran flexibilidad.

  • Meses: de octubre a febrero la temperatura del suelo está entre 16‑18 °C, ideal para una primera plantación. También puedes sembrar en julio‑agosto, siempre que riegues abundante.
  • Temperatura del suelo: rara vez baja de 15 °C, por lo que la menta crece sin interrupciones.
  • Ventaja: puedes obtener cosechas continuas durante casi todo el año si alternas plantaciones cada dos meses.

Dato curioso: en Tenerife la menta se usa en la preparación del licor típico “ron miel”; plantar en macetas de barro ayuda a mantener la frescura del aroma.

Señales para saber cuándo plantar

No te guíes únicamente por el calendario; la observación del entorno te ofrece mayor seguridad.

  • Temperatura del suelo: introduce un termómetro a 5‑10 cm de profundidad por la mañana; si marca ≥12 °C en la zona mediterránea o ≥14 °C en la meseta, el sustrato está listo.
  • Últimas heladas: revisa el histórico meteorológico local; la última helada suele ocurrir entre 15‑30 abril en la meseta y 10‑20 marzo en la costa atlántica.
  • Temperaturas nocturnas estables: asegúrate de que las mínimas nocturnas no bajen de 7 °C durante 7 días consecutivos.
  • Indicadores biológicos: cuando los almendros y cerezos estén en plena floración, la amenaza de helada es mínima y puedes plantar con confianza.

Tip rápido: si tienes dudas, coloca una pequeña bandeja con semillas de menta; si germinan en 7‑10 días, el suelo está suficientemente cálido.

Plantación directa vs trasplante

Siembra en semillero

  • Momento: si planeas la plantación en mayo (zona continental), siembra en interior a mediados de marzo (6‑8 semanas antes).
  • Condiciones: mantén la bandeja a 22 °C y riega ligeramente; usa sustrato ligero y bien drenado.
  • Cuando trasplantar: cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas y la temperatura del suelo externo cumpla los requisitos señalados.

Trasplante de plantones

  • Puedes adquirir plantones de vivero en abril (zona mediterránea) o finales de mayo (zona continental).
  • Preparación: remoja el cepellón en agua tibia 1 h antes del traslado y planta a 5‑8 cm de profundidad, dejando espacio suficiente entre individuos (30 cm para variedades que forman matas densas).

Siembra directa

  • En la zona atlántica y en Canarias, la siembra directa al suelo es perfectamente viable en abril y octubre respectivamente.
  • Procedimiento: cava surcos de 2‑3 cm de profundidad, siembra 2‑3 semillas por surco y cubre ligeramente. Mantén la zona con riego ligero hasta que aparezca la primera hoja.

Consejo ecológico: incorpora una capa fina de compost o humus al surco antes de sembrar; mejora la retención de humedad y favorece la germinación.

Plantas compañeras y asociaciones

Cultivar la menta junto a ciertas especies potencia su vigor y ayuda a controlar plagas.

  • Albahaca y orégano: ambas repelen pulgones y atraen insectos beneficiosos, creando un micro‑ecosistema equilibrado.
  • Lechuga y espinaca: su follaje denso protege la base de la menta del sol fuerte, manteniendo la humedad.
  • Evita plantar cerca de hortalizas de la familia de las solanáceas (tomate, pimiento) ya que la menta puede inhibir su crecimiento por competencia de nutrientes.

Dato útil: la menta también actúa como trampa para pulgones; si la sitúas en los bordes del huerto, aleja a estos insectos de las hortalizas más delicadas.

Consejos finales

  • Protección ante heladas tardías: cubre las plantaciones jóvenes con una campana de plástico o una manta ligera si la previsión indica temperaturas bajo 0 °C.
  • Riego escalonado: durante los primeros 15 días, riega cada 48 h; después, ajusta a una vez por semana en clima templado y a dos veces por semana en zonas más secas como Andalucía interior.
  • Poda ligera: recorta los tallos que se vuelvan leñosos a mitad del verano; fomenta un nuevo brote más aromático.
  • Plantación escalonada: si deseas una cosecha continua, siembra nuevas tandas cada 3‑4 semanas dentro del rango recomendado para tu zona.
  • Errores comunes: plantar en suelo compacto, olvidar el abono orgánico y regar en exceso en días de lluvia.

Truco de abono: disuelve una cucharada de cáscara de huevo triturada en un litro de agua y riega la menta cada dos semanas; aportará calcio y potenciará el sabor.

Conclusión

En resumen, la menta se planta:

  • Mediterráneo: marzo‑abril (+ segunda siembra en septiembre)
  • Continental: finales de abril‑mayo
  • Atlántico: abril‑junio
  • Sur interior: mediados de abril‑principios de mayo
  • Canarias y subtropicales: octubre‑febrero y julio‑agosto

Observa la temperatura del suelo, vigila la última helada y adapta el riego a tu zona. Con estos pasos, tu menta crecerá vigorosa, aromática y lista para usar en infusiones, cocinas y remedios caseros. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del frescor de la menta en tu huerto!