Cuándo plantar menta en Granada: fechas y consejos locales

Cuándo plantar menta en Granada: fechas y consejos locales

Si tienes menta en tu Granada, sabes lo importante que resulta elegir el momento exacto para plantarla. El calendario del huerto depende de la temperatura del suelo, de las últimas heladas y de la cantidad de luz solar que recibirá la planta. Cuándo plantar menta en Granada bien pensado evita que las plántulas sufran daños por frío y permite que el aroma y el sabor se desarrollen a pleno. En esta guía te explico, paso a paso, las fechas clave y los trucos que uso en mi propio huerto para que tu cosecha sea abundante y sin sorpresas.

Mejores fechas para Granada

En la zona Mediterránea continental de Granada, la primavera tarda un poco más en llegar que en la costa. La última helada típica se sitúa entre finales de marzo y principios de abril; por ello, la ventana más segura para plantar menta al aire libre comienza a mediados de abril y se extiende hasta principios de mayo. En esos días la temperatura media nocturna ya supera los 10 °C, y el suelo alcanza al menos 15 °C a 5 cm de profundidad, condiciones que favorecen el enraizamiento rápido.

Si prefieres una segunda oleada para aprovechar el otoño, puedes colocar la menta a finales de julio o principios de agosto. En Granada el verano es caluroso, pero la menta tolera bien temperaturas de hasta 30 °C siempre que el riego sea constante. Plantar en esa época permite una cosecha ligera en septiembre‑octubre, justo antes de que el frío vuelva a bajar.

Recuerda que la menta es una planta perenne pero en regiones con inviernos algo fríos, como Granada, suele sobrevivir bajo mantillo o en macetas protegidas. Si decides dejarla en el suelo, cúbrela con una capa de hojuelas o paja a finales de noviembre para aislarla de posibles heladas de madrugada.

Calendario de siembra en semillero para Granada

Para que la plantación al aire libre sea puntual, lo mejor es iniciar la siembra en semillero unas 6‑8 semanas antes de la fecha de trasplante. Si tu objetivo es colocar la menta en el huerto a mediados de abril, comienza a sembrar las semillas en interiores a finales de febrero. Usa bandejas con sustrato ligero y mantén una temperatura constante de 18‑20 °C bajo una lámpara fluorescente o en un alféizar soleado.

Una vez que las plántulas muestren de 4 a 6 hojas verdaderas, deberás “endurecerlas” durante una semana, sacándolas al exterior cada día más tiempo y resguardándolas por la noche. Ese proceso les ayuda a adaptarse a los cambios de temperatura y al viento antes del trasplante definitivo en el huerto.

Condiciones específicas de Granada

Granada combina su clima mediterráneo con una altitud que oscila entre 600 y 1 800 m sobre el nivel del mar. En la zona urbana, el suelo suele ser arenoso‑arcilloso, con un pH entre 6 y 7, ideal para la menta que prefiere suelos ligeramente ácidos‑neutros. La falta de materia orgánica es frecuente, así que incorpora compost o estiércol bien descompuesto al cavar los surcos.

El clima es seco en primavera y verano, con precipitaciones escasas (menos de 30 mm al mes). Por tanto, el riego debe ser regular: aproximadamente 1 litro por planta cada 2‑3 días mientras la menta se establece, y luego cada día en los picos de calor. Un mulching de paja o corteza de pino ayuda a conservar la humedad y a mantener la tierra fresca.

Los vientos del oeste pueden ser intensos en la madrugada primaveral, lo que seco las hojas jóvenes. Si tu huerto está expuesto, coloca una barrera ligera de malla o una pantalla de bambú para proteger las plántulas sin bloquear la luz.

Variedades recomendadas para Granada

En mi experiencia, las variedades que mejor se adaptan al clima granadino son:

  • Menta Piperita (menta inglesa): resistente al calor y a la sequía, produce hojas gruesas y aromáticas.
  • Menta hortensis (menta de jardín): crece rápidamente y tolera suelos menos fértiles, ideal para macetas.
  • Menta verde (Mentha spicata): ofrece un sabor más dulce y se adapta bien a la sombra parcial de un arriate.

Todas ellas son perennes, pero la Piperita destaca por su mayor vigor en verano, mientras que la hortensis es perfecta para aprovechar los primeros meses de primavera cuando el suelo aún está enfriándose.

Consejos específicos para Granada

  • Macetas o tiestos: si temes que la menta invada el resto del huerto, cultívala en macetas de 30 cm de diámetro. Así controlas su expansión y facilitas el riego.
  • Mulching: una capa de corteza de pino de unos 5 cm reduce la evaporación y evita que se formen crustas en la superficie del suelo.
  • Sombra parcial: durante los meses de julio‑agosto, coloca una malla sombra ligera (30 % de cobertura) para que la planta no sufra quemaduras en las hojas.
  • Control de plagas: la menta suele repeler pulgones y ácaros, pero si aparecen, rocía una solución de agua y jabón neutro (1 cucharada por litro) cada 7 días.
  • Poda regular: corta los tallos en la base cuando la planta alcance los 30 cm de altura. Eso fomenta la ramificación y evita que la menta se vuelva leñosa.

Conclusión

En Granada, la mejor época para plantar menta al aire libre es mediados de abril a principios de mayo, siempre que el suelo supere los 15 °C y no haya riesgo de heladas. Si sigues el calendario de semillero, ajustas el riego a las condiciones secas y eliges una de las variedades recomendadas, tendrás una planta vigorosa que producirá hojas aromáticas durante todo el año. Anímate a probarla y disfruta del perfume fresco que la menta aporta a tu huerto y a tu cocina. ¡A cultivar con confianza!