Cuándo Plantar Olivo en Asturias: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Olivo en Asturias: Fechas y Consejos Locales

Si te preguntas cuándo plantar olivo en Asturias, la respuesta depende de varios factores climáticos propios de la zona atlántica. El olivo no es una planta típica de la costa norte, pero con la variedad adecuada y un buen momento de plantación puedes conseguir un pequeño olivar productivo. En este artículo encontrarás las fechas exactas, señales para saber que el clima está listo y los trucos que me han funcionado en los huertos de la montaña asturiana.

Mejores Fechas para Asturias

En la zona atlántica de Asturias, las heladas pueden aparecer hasta finales de abril, y la temperatura del suelo tarda en subir lo suficiente para que la raíz del olivo se establezca sin estrés. Por eso, la ventana óptima para plantar está entre mediados de mayo y principios de junio.

  • Primera fase (mediados de mayo): Si la última helada se ha registrado antes del 15 de mayo y las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 8 °C durante una semana, puedes plantar los esquejes o plantones.
  • Segunda fase (principios de junio): Cuando el suelo alcanza 12‑14 °C a 20 cm de profundidad, los olivos se aclimatan rápidamente. En años más frescos es mejor esperar hasta la segunda semana de junio.

En la comarca de Oviedo y la zona costera de Gijón, el clima es ligeramente más templado, por lo que la primera fase puede adelantarse una semana. En la valles del Nalón y del Sella, donde el microclima es más frío, conviene esperar hasta final de junio para evitar que una helada tardía dañe el sistema radicular.

Recuerda que, aunque el olivo tolera cierta sequedad, el régimen de lluvias de Asturias (promedio 1100 mm al año) mantiene el suelo húmedo en primavera, lo que favorece el enraizamiento siempre que el drenaje sea bueno. Evita suelos arcillosos sin mejora; una capa de arena o perlita mejora la aireación y evita encharcamientos que pudieran pudrir las raíces.

Calendario de Siembra en Semillero para Asturias

Los olivos se propagan principalmente por esquejes o plantones de vivero, no mediante semillas. Si decides iniciar el proceso en casa, planta tus esquejes en macetas de sustrato ligero a finales de febrero o marzo. Mantén la maceta en un invernadero frío (15‑18 °C) y riega moderadamente para que el esqueje forme raíces sin pudrirse.

Cuando los brotes tengan 4‑5 cm y presenten al menos dos pares de hojas verdaderas, comienza a endurar gradualmente exponiéndolos al exterior 1‑2 h cada día, aumentando hasta 6 h antes del trasplante definitivo. De este modo, en abril tendrás plantones listos para ser acomodados en el huerto en la fecha señalada (mediados de mayo‑principios de junio).

Condiciones Específicas de Asturias

Clima y suelo

Asturias cuenta con un clima atlántico húmedo, inviernos suaves (mínimas 4‑6 °C) y veranos frescos (máximas 22‑25 °C). La temperatura del aire es menos crítica que la temperatura del suelo, que en el momento de la plantación debe superar los 12 °C. Puedes medirla introduciendo un termómetro de jardín a 15 cm de profundidad; si está por debajo de 10 °C, espera unos días más.

Microclimas locales

  • Litoral (Gijón, Avilés): la brisa marina suaviza las heladas y permite una plantación unos 3‑4 días antes que en la zona interior.
  • Montaña (Los Lagos, Cangas de Narcea): la altitud (entre 600‑900 m) retrasa el calentamiento del suelo; aquí conviene plantarse a finales de junio.
  • Valles interiores (Oviedo, Mieres): presentan mayor variación térmica; la mejor práctica es usar coberturas temporales (mantas de yute) durante la primera semana después del trasplante.

Riego y ventilación

El olivo necesita riegos profundos y espaciados una vez establecido. En primavera, un riego cada 4‑5 días con 30‑40 l por árbol basta para mantener la humedad sin saturar. En verano, cuando las temperaturas suben a 30 °C, aumenta la frecuencia a cada 2‑3 días, siempre vigilando que el suelo drene bien.

El viento es intenso en la costa; protege los plantones con tutores de madera y mallas anti‑viento, especialmente durante los meses de transición.

Variedades Recomendadas para Asturias

No todas las variedades de olivo toleran el clima húmedo y fresco de la zona. Estas son las que mejor se adaptan:

  • ‘Arbequina’: de porte bajo, rápido crecimiento y buena resistencia al frío moderado; ideal para huertos familiares.
  • ‘Picual’ (variedad tardía): produce frutos de alta calidad y se adapta al suelo fértil y bien drenado de los valles.
  • ‘Lechin de Granada’: resistente a la humedad y a los ataques de plagas como la falsa mosca del olivo.

Todas estas variedades requieren poda anual para crear una copa abierta que facilite la circulación del aire y reduzca la proliferación de moho en climas húmedos.

Consejos Específicos para Asturias

  • Mejora el suelo antes de plantar con abono orgánico (30 l por árbol) y una capa de grava en el fondo del hoyo para garantizar buen drenaje.
  • Protección contra heladas tardías: coloca una cobertura de malla anti‑helada o una campana de plástico sobre el plantón durante la primera semana después del trasplante.
  • Control de plagas: usa trampas de feromonas para la Bactrocera oleae y aplica extracto de neem cuando notes presencia de ácaros; evita los productos químicos agresivos que dañan la microbiota del suelo.
  • Poda de formación: en el tercer año, elimina los brotes verticales débiles y favorece una estructura “vaso” que permita la entrada de luz y aire.
  • Mulching: cubre alrededor del tronco con paja o corteza de pino para conservar la humedad y evitar la erosión en pendientes.

Conclusión

En Asturias, la clave para plantar olivo con éxito es respetar la ventana de mediados de mayo a principios de junio, asegurarse de que el suelo supera los 12 °C y proteger los plantones de posibles heladas tardías. Elige variedades como Arbequina o Picual, mejora el drenaje y mantén un riego regular pero moderado. Con estos cuidados, tu olivar podrá prosperar aunque el clima sea más húmedo que el típico mediterráneo, y en pocos años disfrutarás de aceitunas frescas y de la satisfacción de haber adaptado una especie tradicional a la belleza del paisaje asturiano. ¡Manos a la tierra y a cosechar!