Cuándo plantar patata en Álava: fechas y consejos locales
- 07 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar patata en Álava, la respuesta depende de las particularidades del clima vasco‑navarro. En esta zona las heladas pueden alargarse hasta principios de mayo y, a la vez, el verano llega con lluvias intermitentes que influyen en el desarrollo del tubérculo. Conocer el calendario exacto y los indicadores climáticos locales evitará que tus plantas sufran de frío tardío o de exceso de humedad.
Mejores fechas para plantar patata en Álava
En la provincia de Álava, situada en la cuenca del Ebro y a una altitud media de 500 m, la temporada de patata se divide en dos ventanas principales:
| Ventana | Inicio típico | Fin típico | Condiciones clave |
|---|---|---|---|
| Primera siembra | última semana de marzo | primera semana de mayo | Suelo a 8 °C o más a 10 cm de profundidad; riesgo de helada residual bajo 2 °C desaparece a finales de abril. |
| Segunda siembra | segunda semana de junio | última semana de julio | Temperaturas nocturnas entre 12‑15 °C; suelo supera 12 °C; permite cosecha antes de las primeras heladas de otoño. |
Detalle de la primera ventana
- Última helada típica en Álava: entre el 15 y el 30 de abril. La fecha segura para plantar es una semana después del último registro de helada (p.ej. 5 may).
- Temperatura media del aire en la semana de plantación: mínimas 9‑11 °C, máximas 16‑18 °C.
- Temperatura del suelo a 10 cm debe alcanzar 8‑10 °C; úsala como regla: si el termómetro marca 10 °C o más, el tubérculo puede arraigar sin sobresaltos.
Detalle de la segunda ventana
- Fin de la primavera trae lluvias moderadas; aprovecha la humedad del suelo para el enraizamiento.
- Temperaturas nocturnas establecidas entre 12‑15 °C favorecen la germinación y reducen el riesgo de podredumbre.
- Temperatura del suelo ideal: 12‑14 °C; cualquier cifra por debajo de 10 °C puede retrasar el brote.
Señales para saber que es momento de plantar
No te guíes solo por el calendario. Observa estos indicadores:
- Termómetro de suelo a 5‑10 cm: si marca ≥ 10 °C durante tres días consecutivos, el terreno está listo.
- Observación de la naturaleza: cuando los cerezos y almendros florecen y ya no aparecen escarcha nocturna, es señal de que la primavera está asentada.
- Precipitación reciente: después de una lluvia moderada (10‑15 mm) el suelo se ablanda y facilita la siembra, pero evita hacerlo tras lluvias torrenciales que puedan provocar encharcamiento.
Plantación directa vs trasplante
Siembra directa
En Álava la siembra directa es la práctica más habitual para la patata, ya que el tubérculo necesita poco tiempo de manipulación. Cavar surcos de 30‑35 cm de profundidad y colocar los tubérculos certificados a 30 cm de distancia horizontal es suficiente.
Trasplante (opcional)
Si prefieres trasplantar (por ejemplo, usar patatas precocidas), hazlo dos semanas después de la siembra directa, cuando las plántulas tengan 3‑4 hojas. Esta técnica reduce la exposición a las últimas heladas, pero requiere más mano de obra y mayor coste.
Calendario de siembra en semillero para Álava
Aunque la patata se planta directamente, algunos jardineros optan por pre‑germinar los tubérculos en un semillero bajo cubierta para acelerar la cosecha:
- Febrero‑marzo: coloca los tubérculos en bandejas con sustrato ligero y mantén la temperatura a 12 °C.
- Abril: una vez que las raíces emergen y el tallo tiene 2‑3 hojas, trasplanta al suelo según la ventana elegida.
- Endurecimiento: antes de la trasplantación, reduce el riego y abre la cubierta 2‑3 días para que la planta se acostumbre al exterior.
Condiciones específicas de Álava
- Tipo de suelo: predominan suelos franco‑arenosos con buen drenaje. Si el terreno es muy arcilloso, añade arena gruesa o grava para evitar encharcamientos.
- Microclimas dentro de la provincia: el valle de Ayala es ligeramente más cálido, mientras que la zona de Gorbea es más fresca y requiere una semana extra de espera.
- Riego: la precipitación anual es de 900‑1 200 mm, pero en verano la lluvia escasea. Riega cada 4‑5 días con 15‑20 l por metro cuadrado, incrementando a cada 2‑3 días durante la fructificación.
- Viento: los vientos del norte‑noroeste pueden deshidratar las plantas jóvenes. Usa tutores de bambú y una malla ligera para proteger los surcos.
- Granizo: en mayo‑junio es ocasional; cubre los cultivos con coberturas temporales (paja o láminas de plástico) cuando el pronóstico indique tormentas.
Variedades recomendadas para Álava
- ‘Alava 1’ (tierra de la provincia) – patata de corte temprano resistente a la follosis y a la poda de la lluvia. Ideal para cosechar en julio.
- ‘Picúa’ – variedad indeterminada con buena tolerancia al frío y a la poda tardía, perfecta para la segunda siembra.
- ‘Monalisa’ – patata de alto rendimiento y piel blanca; se adapta bien a suelos franco‑arenosos y soporta ligeramente exceso de humedad.
Todas estas variedades se benefician de una alta plantación de materia orgánica (30 g de compost por m²) para favorecer la estructura del suelo.
Consejos específicos para cultivar patata en Álava
- Mantenimiento de la cubierta: cuando los brotes alcancen 15 cm de altura, cubre los surcos con paja o tierra suelta para evitar la exposición al sol intenso y reducir la evaporación.
- Control de plagas: la pulgilla de la patata y el chinche de la hoja aparecen en primavera. Coloca trampas amarillas y aplica infusión de ajo (10 g por litro) cada 15 días.
- Rotación de cultivos: evita plantar patata en el mismo sitio más de 3 años consecutivos; intercalar con leguminosas (garbanzos, altramuces) mejora la estructura del suelo y rompe el ciclo de enfermedades.
- Cosecha: cuando los tallos comiencen a amarillear en julio‑agosto (primera siembra) o septiembre (segunda siembra), levanta los tubérculos con una horquilla de 20 cm para no dañarlos.
Conclusión
En Álava, la mejor época para plantar patata es entre la última semana de marzo y la primera semana de mayo para la siembra temprana, y de junio a julio para la segunda ronda. Asegúrate de que la temperatura del suelo supere los 8‑10 °C, que la última helada haya pasado y que el suelo esté bien drenado. Siguiendo estos consejos y eligiendo variedades locales como ‘Alava 1’ o ‘Picúa’, tendrás una cosecha abundante que podrá disfrutarse desde mediados de verano hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y buena suerte con tus patatas!