Cuándo plantar patata en Granada: fechas y consejos locales

Cuándo plantar patata en Granada: fechas y consejos locales

Si vives Granada y te preguntas cuándo plantar patata en Granada, la respuesta depende del clima de la ciudad y de la preparación del suelo. La patata necesita un periodo libre de heladas y una temperatura del suelo que supere los 10 °C para germinar sin sobresaltos. En esta zona interior de Andalucía, el invierno es frío pero breve, y el verano llega con temperaturas que pueden superar los 35 °C. Por eso, acertar el momento de la siembra es clave para evitar que las plantas sufran estrés térmico o que el tubérculo quede pequeño.

Mejores fechas para Granada

En la zona de Granada la última helada típica se sitúa entre el 5 y el 15 de abril. Por tanto, la ventana más segura para plantar patata comienza a mediados de abril y se extiende hasta finales de mayo.

  • Fecha de inicio: 15 abril (cuando la temperatura mínima nocturna suele estabilizarse por encima de 8 °C).
  • Fecha óptima: del 20 abril al 10 mayo, periodo en que el suelo ya está entre 12 y 15 °C a 10 cm de profundidad y el riesgo de helada es mínimo.
  • Fecha límite: 31 mayo; plantar después de esa fecha puede provocar que los tubérculos se formen bajo el calor intenso del verano, reduciendo el rendimiento.

En años más cálidos, la primera siembra puede adelantarse una semana, siempre que mantengas una cubierta ligera (túnel de plástico) para proteger de posibles escarchas tardías. En años fríos, retrasa la siembra hasta mediados de mayo y utiliza acolchados gruesos para conservar el calor del suelo.

Calendario de siembra en semillero para Granada

Para que las patatas lleguen al huerto en su mejor momento, lo más práctico es iniciar el semillero en interior a finales de febrero o principios de marzo. Coloca los tubérculos en bandejas con substrato ligero y mantenlos a 15 °C.

Una vez que las plántulas desarrollen 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4 semanas), trasplántalas al exterior en la ventana óptima de abril‑mayo. Antes del trasplante, endurécelas durante 7‑10 días: reduce progresivamente el riego y expónlas a temperaturas nocturnas de 12 °C para que el sistema radicular se acostumbre al exterior.

Condiciones específicas de Granada

Granada presenta suelos calcáreos y franco‑arenosos, con buena capacidad de drenaje pero tendencia a resecarse rápidamente bajo el sol del sur. Por eso, la riego regular es fundamental: durante la fase de desarrollo, abre un riego profundo cada 3‑4 días, y aumenta a diario cuando las temperaturas superen los 30 °C.

El viento de la ladera sur‑este puede resecar la capa superficial del suelo; ubica una barrera viva (por ejemplo, una fila de romero) o un cobertor de paja para reducir la evaporación. En primavera, granizo ocasional puede dañar los brotes jóvenes; en caso de alerta meteorológica, protege las plantaciones con cobertores antipolvo o mantas agrícolas.

Variedades recomendadas para Granada

En el clima de Granada funcionan mejor las variedades tolerantes al calor y de maduración temprana:

  • ‘Patata Agria’ (maduración 90‑100 días, buen sabor y resistencia a plagas).
  • ‘Patata Kennebec’ (ideal para frituras, tolera suelos ligeros y temperaturas altas).
  • ‘Patata Monalisa’ (rendimiento alto, piel rojiza que protege del sol).

Si buscas una cosecha de primeros tubérculos antes de julio, prueba la ‘Patata Pamela’, que madura en unos 80 días y soporta bien el clima seco del interior andaluz.

Consejos específicos para Granada

  • Acolchado con paja o estiércol bien compostado: mantiene la humedad y eleva la temperatura del suelo en los primeros días tras el trasplante.
  • Aplicar estiércol o fertilizante rico en potasio (K₂O) antes de la siembra: favorece la formación de tubérculos gruesos.
  • Control de nematodos: si el suelo es demasiado arenoso, rota la zona de cultivo cada 2‑3 años y siembra cultivos de cobertura como trigo sarraceno.
  • Riego por goteo: maximiza la eficiencia del agua en zonas con escasez hídrica y reduce la proliferación de enfermedades foliares.

Conclusión

En Granada, la mejor época para plantar patata se sitúa entre mediados de abril y finales de mayo, con la última helada alrededor del 10 abril como referencia clave. Ajusta la fecha según la temperatura del suelo y protege tus plantones de posibles heladas tardías o granizos. Con variedades adaptadas y una gestión cuidadosa del riego y el acolchado, podrás disfrutar de una cosecha abundante y sabrosa que acompañe tus comidas durante todo el invierno. ¡A la tierra y a la patata!