Cuándo plantar patata en Vizcaya: fechas y consejos locales
- 08 Jan, 2026
Si vives en Vizcaya, seguro que alguna vez has pensado en cultivar patatas en tu huerto. Saber cuándo plantar patata en Vizcaya es clave para evitar la helada tardía y aprovechar al máximo la corta primavera del norte. En esta zona, el clima húmedo y las temperaturas suaves hacen que el calendario sea un poco distinto al del resto de España. Además, la patata, al ser una hortaliza de raíz, necesita suelos bien trabajados y una temperatura del suelo adecuada antes de que la planta se establezca. A continuación, te dejo las fechas exactas, los pasos para el semillero y los trucos locales que he visto dar buenos resultados en los huertos de Bilbao, San Sebastián y los pueblos costeros de Urdaibai.
Mejores Fechas para plantar patata en Vizcaya
En la zona atlántica de Vizcaya, la última helada suele ocurrir entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la ventana óptima para sembrar patatas está del 1 al 15 de mayo.
- Primera quincena de mayo: ideal para variedades de ciclo corto (80‑100 días). En este periodo, las mínimas nocturnas rondan los 8‑12 °C, suficiente para que los tubérculos no sufran el frío.
- Segunda mitad de mayo: adecuada para variedades de ciclo medio (120‑130 días) que necesitan más tiempo para madurar antes de que llegue el verano.
Si el año es particularmente cálido y las heladas aparecen antes, puedes adelantar la siembra a la última semana de abril, siempre que mantengas una cubierta ligera (p.ej., lámina de polietileno) para proteger los brotes incipientes. En años fríos, pospón la siembra hasta mediados de mayo; una helada tardía a finales de ese mes todavía puede dañar los brotes emergentes.
En cuanto a la temperatura del suelo, la patata germina mejor cuando alcanza 10‑12 °C a 5 cm de profundidad. Puedes comprobarlo introduciendo un termómetro de jardín; si la lectura está por encima de 10 °C, el suelo está listo. En Vizcaya, este rango suele alcanzarse a principios de mayo, coincidiendo con la ventana de plantación mencionada.
Calendario de siembra en semillero para Vizcaya
Aunque la patata se planta directamente en el campo, muchos hortelanos prefieren pre‑germinar los tubérculos en semillero para ganar tiempo y asegurar una germinación uniforme.
- Siembra en semillero: entre finales de febrero y principios de marzo. Coloca los tubérculos en bandejas con sustrato ligero (arena mezclada con turba) y cúbrelos con una lámina de fibra de coco para mantener la humedad.
- Endurecimiento: una semana antes del trasplante, lleva las bandejas al exterior durante 2‑3 h al día, aumentando progresivamente el tiempo. Así las plantas se acostumbran a las temperaturas variables del entorno.
De esta manera, cuando llegue la primera quincena de mayo, tus plantas ya tendrán entre 3 y 4 hojas y estarán listas para ser enterradas en surcos a una profundidad de 10 cm.
Condiciones específicas de Vizcaya
El suelo típico de Vizcaya es franco‑arenoso y bastante rico en materia orgánica, pero con tendencia a la acidez. Un pH entre 5,5 y 6,5 es el ideal para la patata; si el terreno está más ácido, corrígelo con una capa fina de cal agrícola antes de la siembra.
Los microclimas dentro de la provincia varían: las áreas costeras (por ejemplo, la zona de Plentzia) son más húmedas y frescas, mientras que el interior (valles de Arratia) puede ser ligeramente más cálido y seco. En la costa, la humectación constante favorece la aparición de pudrición del tubérculo; por tanto, evita el exceso de riego y asegura un buen drenaje.
En primavera, Vizcaya recibe precipitaciones medias de 40‑60 mm al mes; sin embargo, los vientos del Cantábrico pueden secar rápidamente la capa superficial del suelo. Una cubierta de paja o fibras vegetales protege el sustrato, conserva la humedad y reduce la erosión causada por el viento.
Durante el verano (julio‑agosto) las temperaturas pueden subir hasta 28‑30 °C, aunque las noches siguen frescas (15 °C). En esta fase, la patata necesita riego profundo cada 7‑10 días para que el agua llegue a los tubérculos en desarrollo. Un riego por goteo es la solución más eficiente y evita el encharcamiento que favorece el mildew.
Variedades recomendadas para Vizcaya
Para el clima atlántico, las variedades que mejor se adaptan son:
- ‘Colossea’ (también conocida como ‘Patata de la Ribera’): ciclado corto (95 días), resistente a la pudrición y a la tartamudez del tubérculo. Ideal para suelos húmedos.
- ‘Kennebec’: buena tolerancia a la sequia ligera y excelente sabor; ciclo medio (120 días). Funciona bien en suelos con ligera acidez.
- ‘Baraka’ (variedad local vasca): resistente al pseudomonas y a los gusanos de la patata; requerimiento de temperaturas moderadas, perfecta para la primavera de Vizcaya.
Si prefieres una cosecha tardía, puedes probar la variedad ‘Agria’, que aguanta mejor los veranos calurosos y produce tubérculos de gran tamaño, aunque necesita un suelo bien drenado.
Consejos específicos para Vizcaya
- Protege los brotes con mallas anti‑ventoso: una red ligera colocada sobre el surco evita que el viento del Cantábrico arranque los tallos jóvenes.
- Control de plagas: la mosca de la patata (Liriomyza sp.) es frecuente en los campos costeros. Un trampas amarillas colgadas en los bordes del huerto reducen su población sin necesidad de insecticidas.
- Rotación de cultivos: no plantes patata en el mismo sitio más de dos años consecutivos; alterna con leguminosas (guisantes, habas) para evitar la acumulación de pseudomonas en el suelo.
- Cuidado con el riego: en los periodos lluviosos de primavera, reduce la frecuencia y favorece el drenaje. Un exceso de agua favorece la carcoma del tubérculo.
- Cobertura de surcos: después de sembrar, cubre los surcos con paja o hojas de col; esto mantiene la humedad, protege contra la luz solar directa y reduce la aparición de pardeamiento en los tubérculos jóvenes.
Conclusión
En Vizcaya, la mejor época para plantar patata se sitúa entre el 1 y el 15 de mayo, siempre vigilando que la última helada haya pasado y que el suelo alcance 10‑12 °C. Utiliza semillero desde febrero, elige variedades como Colossea o Kennebec, y adapta el riego y la protección al clima húmedo y ventoso del norte. Con estos ajustes, tendrás una cosecha abundante que te permitirá disfrutar de patatas frescas desde principios del otoño hasta el invierno. ¡Manos a la tierra y a cosechar!