Cuándo Plantar Patatas en Asturias: Fechas y Consejos Locales
- 05 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar patatas en Asturias, la respuesta depende de la particularidad climática de esta región del norte de España. Aquí el clima es atlántico, con inviernos suaves pero lluviosos y veranos frescos y húmedos. La última helada suele producirse entre el 10 y el 20 de abril, y las temperaturas nocturnas se mantienen por encima de 5 °C a partir de mediados de mes. Plantar en el momento adecuado evita que los tubérculos sufran frío y asegura una cosecha abundante antes de la llegada de las lluvias de otoño.
Mejores fechas para patatas en Asturias
En la zona costera de Asturias (Gijón, Avilés, Ribadesella) puedes iniciar la siembra a principios de abril, siempre que el suelo alcance 10 °C a una profundidad de 10 cm. La ventana óptima se sitúa entre el 15 de abril y el 10 de mayo; antes de esa fecha el riesgo de helada todavía es alto, y después de la segunda mitad de mayo la temperatura del suelo puede bajar de nuevo por la noche, retrasando la emergencia.
En la zona interior (Oviedo, Cangas de Narcea) el avance del frío es ligeramente más tardío. Aquí la fecha segura es a partir del 20 de abril y la fecha límite para plantarlas es finales de mayo. Las mínimas nocturnas rondan los 6‑8 °C en esa época, lo suficientemente cálidas para que los tubérculos germinen sin sobresaltos.
En años especialmente cálidos, como los que se registraron en 2012 y 2020, la primera semana de abril ya mostraba suelos a 12 °C, lo que permite adelantar la siembra una o dos semanas. En cambio, en inviernos fríos (como 2017) conviene retrasar la plantación hasta mediados de mayo, cuando las mínimas ya superan los 8 °C de forma constante.
Recuerda que la temperatura media diurna en Asturias en esa época oscila entre 15 y 18 °C, perfecta para que los brotes de patata se desarrollen rápidamente sin el estrés del calor extremo que se da en el sur.
Calendario de siembra en semillero para Asturias
Si prefieres comenzar la producción en semillero, planta las semillas de patata en bandejas o bolsas a principios de marzo (entre el 5 y el 15 de marzo). Usa sustrato con buen drenaje y mantén una temperatura constante de 12‑14 °C. Cuando los brotes tengan unos 3‑4 cm y aparezca el primer conjunto de hojas verdaderas (aprox. 2‑3 semanas), trasplanta a campo siguiendo el calendario descrito en la sección anterior.
Antes del trasplante, endurece las plantitas durante 7‑10 días exponiéndolas gradualmente al exterior, primero en sombra parcial y luego bajo sol directo unas horas al día. Este paso reduce el shock y mejora la aceptación del suelo frío de abril.
Condiciones específicas de Asturias
El suelo asturiano es, por lo general, ácido y rico en materia orgánica, gracias a la abundante lluvia que favorece la descomposición de restos vegetales. Un pH entre 5,5 y 6,5 es lo habitual; si deseas cultivar variedades sensibles al calcio, añade cal agrícola (aprox. 2 kg por m²) unas semanas antes de la plantación para elevar ligeramente el pH.
Las lluvias en Asturias son frecuentes: en abril‑mayo la precipitación promedio supera los 80 mm al mes. Por ello, es esencial drainar bien los surcos para evitar el encharcamiento, que favorece el pudrición de los tubérculos. Un buen consejo es incorporar arena gruesa al arado para mejorar la permeabilidad.
Los vientos atlánticos pueden ser intensos en la costa, sobre todo en primavera. Coloca tutores de malla o usa una malla anti‑viento para proteger las filas jóvenes. En el interior, la protección contra el viento es menos crucial, pero sí conviene vigilar la aparición de escamas de roya, más frecuente en ambientes húmedos.
Variedades recomendadas para Asturias
Para la zona atlántica, elige patatas tolerantes a la humedad y a la frío moderado. Algunas de las mejores son:
- ‘Monalisa’: de piel rojiza, excelente para hervir y freír, resistente a la roya.
- ‘Baraka’: variedad local de la zona de Oviedo, buena producción y sabor mantecoso.
- ‘Claudia’: patata de consumo temprano, muy apreciada en la gastronomía asturiana por su textura firme.
Si buscas una patata para cocción prolongada o para guisos tradicionales (como la fabada), la ‘Valenciana’ (aunque de origen mediterráneo) se adapta bien al clima asturiano y produce tubérculos de tamaño medio con buena conservación.
Consejos específicos para Asturias
- Riego: aunque la lluvia es abundante, complementa con riego de goteo cuando los intervalos sean mayores a 5‑7 días. Evita el exceso que pueda provocar pudrición.
- Rotación de cultivos: alterna la patata con leguminosas (garbanzos, lupinos) o con brócoli para romper el ciclo de la pudrición negra y mejorar la fertilidad del suelo.
- Control de plagas: las pulgas de la patata son menos frecuentes aquí, pero vigila la aparición de chinches y usa trampas de luz nocturna o aceites vegetales como repelente.
- Cubrir con paja: al plantar, cubre la base de los tubérculos con paja seca o acolchado de hojas; reduce la evaporación y protege contra la erosión por lluvias intensas.
Conclusión
En Asturias, la fecha clave para plantar patatas está entre mediados de abril y principios de mayo, dependiendo de la zona (costa o interior) y del pronóstico de última helada. Siguiendo el calendario de semillero, preparando el suelo ácido y eligiendo variedades como ‘Monalisa’ o ‘Baraka’, lograrás una cosecha abundante y sabrosa pese a la lluvia típica del norte. Ponte manos a la tierra, respeta los indicios climáticos y disfruta de la frescura de tus patatas en las mesas de la sidra.