Cuándo plantar perejil en Cuenca: Fechas y consejos locales
- 05 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar perejil en Cuenca, la clave está en sincronizar la siembra con el fin de las heladas y la temperatura del suelo. En la zona interior de Castilla‑La Mancha, el clima es continental: inviernos fríos y veranos muy secos. Plantar demasiado pronto expone a la planta a heladas tardías, mientras que retrasarla demasiado reduce la época de cosecha. Aquí tienes una guía práctica para que tu perejil crezca vigoroso y sin sobresaltos.
Mejores Fechas para Cuenca
En Cuenca la última helada suele situarse entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Por eso, la ventana ideal para sembrar perejil es del 15 al 30 de mayo. En esa franja las mínimas nocturnas se estabilizan por encima de 10 °C y el suelo alcanza al menos 12 °C a 5 cm de profundidad, lo que permite que las raíces se establezcan sin sobresaltos.
Si el año es particularmente cálido y la helada se adelanta, puedes arriesgarte a plantar a principios de mayo, siempre que protejas con una manta anti‑heladas o un pequeño túnel de plástico. En años fríos, espera hasta mediados de junio; aunque el perejil tolera calor moderado, plantar después del 30 de junio acorta la temporada de hojas frescas antes del calor seco de julio‑agosto.
Calendario de Siembra en Semillero para Cuenca
Para no perder tiempo, la mayoría de los huertos de Cuenca inician la siembra en semillero a mediados de marzo. Coloca las semillas en bandejas con sustrato ligero y mantenlas a 15 °C bajo luz natural o fluorescente. En 6‑8 semanas (finales de abril o principios de mayo) tendrás plantones con 4‑5 hojas verdaderas, listos para el trasplante.
Antes de trasladarlos al huerto, es fundamental endurecer las plántulas: expónlas al aire libre 1‑2 h al día, aumentándolo progresivamente hasta 4‑5 h. Este proceso les enseña a tolerar la variabilidad del viento y la luz directa, reduciendo el riesgo de choque al plantar.
Condiciones Específicas de Cuenca
El suelo de Cuenca es mayormente calcáreo y bien drenado, lo que favorece al perejil siempre que mantengas un nivel adecuado de materia orgánica. Un abono de compost de 2‑3 kg por metro cuadrado antes de la siembra mejora la retención de humedad y aporta nutrientes.
El clima seco de la zona exige riego regular: durante la primavera, riega cada 3‑4 días manteniendo el sustrato húmedo pero sin encharcar. En los meses de verano, la frecuencia sube a diaria o cada 48 h si hay sombra. Evita el riego por aspersión en la tarde porque favorece la proliferación de pulgones.
El viento es otro factor a tener en cuenta; los vientos del norte pueden resecar las plantas jóvenes. Usa tutores de bambú o alambre y coloca cortavientos temporales (p.ej. una fila de paja) en los bordes del huerto para proteger el tejido foliar.
Variedades Recomendadas para Cuenca
En la provincia se adaptan mejor las variedades ‘Kleinbund’ y ‘Italian Green’, ambas de crecimiento rápido y buena tolerancia al frío primaveral. Si buscas una cosecha prolongada, la variedad ‘Flat Leaf’ (hojas planas) mantiene su sabor durante el verano, siempre que le proporciones riego suficiente.
Para los que prefieren una opción más resistente al calor, la ‘Curly Leaf’ (hojas rizadas) soporta temperaturas de 30 °C sin perder vigor, ideal para los picos de ola de calor que a veces aparecen en julio.
Consejos Específicos para Cuenca
- Protege las plántulas con una malla anti‑pulgones o una capa ligera de paja durante los primeros 15 días; es una medida ecológica y barata.
- Fertiliza con una solución diluida de fertilizante líquido de algas cada 3‑4 semanas; esto refuerza la resistencia a enfermedades foliares como la mancha negra.
- Evita el sobreregado en verano, ya que el exceso de humedad favorece la aparición de pudriciones de raíz. Controla la humedad del sustrato con el método del dedo.
- Cosecha las hojas exteriores cuando alcancen entre 10‑12 cm de longitud: así la planta sigue produciendo nuevas hojas sin agotarse.
Conclusión
En resumen, la mejor época para plantar perejil en Cuenca es del 15 al 30 de mayo, después de la última helada y cuando el suelo supera los 12 °C. Si utilizas semillero a mediados de marzo y endureces bien las plántulas, tendrás un cultivo fuerte que resistirá el calor seco del verano. Con variedades adaptadas y un riego cuidadoso, disfrutarás de hojas frescas durante la mayor parte del año. ¡Anímate a probarlo y convierte tu huerto en un auténtico refugio de sabor mediterráneo!