Cuándo Plantar puerros en Cantabria: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar puerros en Cantabria: Fechas y Consejos Locales

Si decides cultivar puerros en Cantabria, tienes que tener en cuenta el clima atlántico de la zona: lluvias frecuentes, temperaturas suaves y ocasionales heladas tardías. Conocer el momento exacto para sembrar evita que las plantas se queden bajo tierra congelada o que el crecimiento se demore demasiado. En este artículo te explico cuándo plantar puerros en Cantabria con fechas concretas, señales climáticas y consejos prácticos que he aprendido en mi huerto de la Costa Cantábrica.

Mejores fechas para Cantabria

En la costa cantábrica (Santander, Suances, Laredo) la última helada suele aparecer entre el 20 de abril y el 10 de mayo. Por eso, la ventana óptima para plantar puerros es del 15 de mayo al 30 de junio. A partir de mediados de mayo las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 8 °C y el suelo alcanza los 12‑14 °C a 10 cm de profundidad, condiciones perfectas para que las raíces de los puerros se establezcan sin sobresaltos.

En el interior de la comunidad (valle del Besaya, interior de Liébana) el clima es algo más continental y la última helada puede retrasarse hasta finales de mayo. Allí conviene esperar hasta principios de junio (del 5 al 20) antes de plantar. El riesgo de una helada tardía después de esa fecha es bajo, pero si el pronóstico indica escarcha, protege con una malla ligera o una túnica de hongo.

Los años especialmente cálidos (por ejemplo, 2022) permiten adelantar la siembra una o dos semanas, plantando ya a finales de abril. En cambio, en inviernos fríos como el de 2021, conviene retrasar hasta mediados de junio. En cualquier caso, la regla de oro es no arriesgarse antes de que el suelo supere los 12 °C; una simple prueba con el dedo o un termómetro de jardín te dará la confirmación.

Calendario de siembra en semillero para Cantabria

Los puerros se siembran en semillero porque sus raíces tardan en desarrollarse y la planta necesita estar bien establecida antes de la exposición al exterior. En Cantabria la siembra en bandeja o maceta debe comenzar entre finales de febrero y principios de marzo. Usa un sustrato ligero, mantén la humedad constante y coloca las bandejas bajo un invernadero frío o una cubierta de plástico perforada.

Cuando las plántulas alcancen unos 5‑6 cm de altura (aprox. 4‑5 semanas después), comienza el proceso de endurecimiento: cada día expónlas 1‑2 h al aire libre, aumentando gradualmente hasta una semana completa. Así estarán listas para el trasplante en la ventana de mayo‑junio indicada anteriormente.

Condiciones específicas de Cantabria

El suelo cantábrico es, en promedio, árido y bien drenado, con abundante materia orgánica gracias a la abundante lluvia. Si tu huerto está en zona costera, el pH suele rondar los 6‑6,5, ideal para puerros. En áreas más interiores, el pH puede ser ligeramente más alcalino (6,8‑7). Añadir aborca o compost bien descompuesto en otoño ayuda a aflojar la capa superior y a mejorar la retención de humedad.

El factor lluvia es doble: por un lado, garantiza que el suelo no se reseque, pero por otro, el exceso puede provocar podredumbre de raíces. Instala un drenaje ligero con gravilla bajo la cama de cultivo o usa camas elevadas de unos 30 cm de altura.

El viento atlántico es frecuente en primavera; protege tus filas con una cerca viva de lavanda o romero, que además actúan como repelentes de plagas. En Cantabria también se presentan tormentas de granizo entre mayo y julio; si el pronóstico avisa, cubre la zona con una malla de protección o una manta anti‑granizo.

Variedades recomendadas para Cantabria

Para la zona atlántica, elige variedades de puerro que toleren bien la humedad y los leves descensos de temperatura. Algunas de mis favoritas son:

  • ‘Blanca de Galicia’ – de tallo grueso, muy resistente a la podredumbre.
  • ‘Puerro de la Silla’ – de crecimiento rápido, ideal para cosechas tempranas.
  • ‘Puerro Negro de Asturias’ – de color verde intenso, excelente para guisos tradicionales.

Todas estas variedades se adaptan bien a los suelos ligeramente ácidos y al clima templado‑húmedo de Cantabria. Evita variedades de clima mediterráneo como ‘Puerro de Valencia’, que requieren veranos más secos y pueden sufrir hongos en nuestros veranos lluviosos.

Consejos específicos para Cantabria

  • Riego regulado: aunque llueva mucho, en los periodos de sequía (julio) riega con “goteo lento” para evitar encharcamientos. Un regador con boquilla fina dos veces por semana suele ser suficiente.
  • Mulching de paja: coloca una capa de paja de unos 5 cm sobre la cama; ayuda a mantener la humedad y a regular la temperatura del suelo.
  • Fertilización ligera: antes del trasplante, incorpora un fertilizante rico en potasio (½ cucharadita por cada 10 L de sustrato). Evita excesos de nitrógeno que favorecen enfermedades foliares.
  • Control de plagas: la mosca de la cebolla puede afectar a los puerros. Plantar caléndula o menta a los lados del cultivo actúa como trampa visual y aromática.
  • Deshierbe cuidadoso: las malas hierbas compiten por agua y nutrientes. Deshierba a mano antes de que broten los puerros, evitando dañar sus raíces delicadas.

Conclusión

En Cantabria, la mejor época para plantar puerros se sitúa entre mediados de mayo y finales de junio, siempre después de que el suelo supere los 12 °C y la última helada haya pasado. Si siembras en semillero a finales de febrero, endureces las plántulas y sigues los trucos locales de riego, mulching y protección contra el granizo, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que acompañará tus platos tradicionales durante todo el otoño. ¡Anímate, prepara tu cama y disfruta de unos puerros frescos y de calidad directamente de tu huerto cantábrico!