Cuándo plantar remolacha en Albacete: fechas y consejos locales

Cuándo plantar remolacha en Albacete: fechas y consejos locales

Si vives en Albacete y te preguntas cuándo plantar remolacha en Albacete, la respuesta depende de la temperatura del suelo y de la última helada. La remolacha es una hortaliza resistente, pero necesita que el terreno alcance al menos 8 °C para germinar sin sobresaltos. En la zona de la Mancha, donde el clima es continental‑Mediterráneo, el momento ideal se sitúa entre principios de marzo (si utilizas cubiertas) y mediados de mayo para siembra directa. Plantarla en el momento correcto te garantiza raíces gruesas y un rendimiento óptimo.

Mejores fechas para Albacete

En la región de Albacete la última helada suele producirse entre el 5 y el 10 de mayo, aunque en años templados puede adelantarse a finales de abril. Por eso, la ventana más segura para sembrar directamente en el huerto es del 15 de abril al 20 de mayo. Durante este periodo, las mínimas nocturnas suelen superar los 10 °C y el suelo llega a los 12‑14 °C a 10 cm de profundidad, condiciones perfectas para que la semilla de remolacha rompa la capa interna y despunte.

Si prefieres empezar antes, puedes proteger la zona con túneles de polietileno a principios de marzo. En este caso la siembra se hace cuando el suelo llega a 8 °C, y la cubierta evita que el frío dañe los brotes. Con este método, tendrás una cosecha más temprana, ideal para los mercados de verano.

En cuanto a la fecha límite, evita sembrar después del 30 de junio. A partir de entonces, el calor del verano eleva la temperatura del suelo por encima de 20 °C, lo que acelera la germinación pero también favorece la aparición de pulgones y mosca de la remolacha. Si decides sembrar en julio, tendrás que proteger las plántulas con sombra parcial y riego intensivo, lo que incrementa la carga de trabajo.

Calendario de siembra en semillero para Albacete

Para quienes disponen de semillero cubierto o una pequeña ventana de cristal, la mejor estrategia es iniciar la semilla a finales de febrero. Así, las plántulas estarán listas para el trasplante a mediados de abril, cuando el clima ya es estable. La clave está en endurecer las plántulas 7‑10 días antes del trasplante, exponiéndolas poco a poco al exterior y reduciendo el riego. Cuando tengan 4‑6 hojas verdaderas y el tallo sea firme, están listas para ser plantadas a una profundidad de 2‑3 cm, dejando 15‑20 cm entre plantas y 30 cm entre hileras.

Condiciones específicas de Albacete

Albacete presenta suelos mayoritariamente calcáreos y bien drenados, lo que favorece la absorción de nutrientes pero requiere una buena materia orgánica para evitar la compactación. Antes de sembrar, incorpora 30 g de compost por cada y, si el pH está por encima de 7, corrígelo con yeso agrícola a razón de 2 kg/​ha. El clima seco de la zona implica que el riego sea esencial: en primavera, la remolacha necesita un riego profundo cada 4‑5 días, suficiente para mantener la humedad a 10 cm de profundidad sin encharcar.

El viento es otro factor a tener en cuenta; en la llanura manchega los vientos pueden alcanzar los 30 km/h en primavera. Instala tutorado o barreras vegetales (por ejemplo, filas de alhelíes) para proteger las plantas jóvenes y reducir la evaporación. Además, vigila la aparición de granizo a finales de mayo; una cubierta ligera de malla anti‑granizo puede salvar la cosecha.

Variedades recomendadas para Albacete

En la zona, las variedades que mejor se adaptan al calor del verano y a los suelos calcáreos son:

  • ‘Cantabrese’ – de crecimiento rápido, tolera suelos menos fértiles y produce raíces de buen tamaño.
  • ‘Maravilla de Castilla’ – excelente resistencia al pulgón y a la mosca de la remolacha, ideal para cultivos sin tratamientos químicos.
  • ‘Red Ace’ – produce raíces rojas intensas, muy apreciadas en la gastronomía local, y soporta temperaturas de hasta 38 °C en julio.

Si buscas una cosecha temprana, la variedad ‘Early Wonder’ germina con temperaturas tan bajas como 6 °C, perfecta para siembras bajo cubierta a principios de marzo.

Consejos específicos para Albacete

  • Riego por goteo: coloca mangueras de goteo a 30 cm de distancia para evitar que el agua caiga sobre la parte aérea de la raíz, reduciendo el riesgo de pudrición.
  • Fertilización: una dosis de N‑P‑K 10‑10‑10 al inicio del cultivo (aprox. 50 g/​m²) y otra a mitad de ciclo (cuando la raíz haya alcanzado los 10 cm) mejora el tamaño y el contenido de azúcar.
  • Control de plagas: planta caléndula o ciboulette en los bordes del huerto; sus olores repelen a los pulgones y a la mosca de la remolacha.
  • Aclareo: si la densidad de plantación supera los 15 cm entre plantas, adelgaza a 20 cm para que cada raíz tenga suficiente espacio y el bulbo crezca sin deformarse.

Conclusión

En Albacete, la regla de oro para cuándo plantar remolacha en Albacete es: sembrar directamente entre el 15 de abril y el 20 de mayo, o iniciar en semillero a finales de febrero para trasplantar a mediados de abril. Mantén el suelo a 12‑14 °C, protege las plántulas del viento y riega de forma constante. Con las variedades ‘Cantabrese’, ‘Maravilla de Castilla’ y ‘Red Ace’, y siguiendo estos consejos, tendrás una cosecha abundante y de gran calidad que te acompañará durante todo el verano. ¡Anímate a sembrar y disfruta de la dulzura de la remolacha alicantina en tu huerto manchego!