Cuándo Plantar Remolacha en Asturias: Fechas y Consejos Locales
- 06 Jan, 2026
Si vives en Asturias y te preguntas cuándo plantar remolacha en Asturias, estás en el lugar adecuado. La remolacha es una hortaliza de hoja y raíz que tolera bien los climas frescos, pero necesita una ventana de crecimiento sin heladas intensas para desarrollar su tallo y sus raízes dulces. En esta guía te explicaré con precisión los periodos óptimos, las señales climáticas a observar y los trucos que he probado en mi propio huerto asturiano. Así podrás programar la siembra y disfrutar de una cosecha abundante al final del año.
Mejores Fechas para Remolacha en Asturias
En la zona atlántica de Asturias, donde los veranos son templados y las lluvias son frecuentes, la remolacha se planta en dos momentos claros: una siembra de primavera y otra de otoño.
- Primavera: La ventana segura empieza a finales de febrero cuando la temperatura del suelo alcanza 7‑9 °C a 5 cm de profundidad, y se extiende hasta principios de mayo. En esta zona la última helada suele ocurrir entre el 5 y el 15 de abril, pero la remolacha es resistente a ligeras heladas siempre que el suelo esté bien drenado.
- Otoño: La segunda oportunidad se sitúa entre mediados de septiembre y finales de octubre. En esta época la tierra aún mantiene calor residual (15‑18 °C) y las nocturnas no bajan de 8 °C, lo que permite que los tubérculos maduren antes de las primeras heladas de invierno.
En ambos periodos, la temperatura media diurna de la región ronda los 15‑20 °C en primavera y 17‑22 °C en otoño, condiciones ideales para la germinación y el desarrollo radicular. Ten en cuenta que, en años especialmente lluviosos, el suelo puede quedar demasiado húmedo; en esos casos, retrasa la siembra unos 5‑7 días para evitar el encharcamiento que favorece la pudrición.
Calendario de Siembra en Semillero para Asturias
Si prefieres iniciar la remolacha en semillero y trasplantar después, el calendario se calcula retroactivamente desde la fecha de plantación definitiva.
- Siembra de primavera: Para una transplantación a finales de marzo, siembra las semillas en bandejas a mediados de febrero (aprox. 6 sem). Mantén las bandejas en un lugar protegido, con temperatura de 12‑15 °C y riego ligero.
- Siembra de otoño: Si vas a colocar los plantines en el huerto a mediados de septiembre, inicia el semillero a finales de julio. En este caso, la luz natural del verano ayuda a que las plántulas alcancen 4‑5 hojas antes del trasplante.
Antes de moverlas al suelo, endurece las plántulas durante 7‑10 días, exponiéndolas poco a poco al exterior durante las mañanas y cubriéndolas por la tarde. Así reducirás el choque del trasplante y las jóvenes remolachas se establecerán con mayor rapidez.
Condiciones Específicas de Asturias
Asturias presenta un clima atlántico húmedo, con precipitaciones que superan los 1 200 mm anuales y temperaturas moderadas durante todo el año. Estas características influyen directamente en el cultivo de la remolacha:
- Suelo: Predominan arenas arcillosas y suelos fértiles con buen contenido de materia orgánica. Antes de sembrar, enmienda con compost o estiércol bien descompuesto al ritmo de 2‑3 kg m⁻² para asegurar una nutrición adecuada.
- Microclimas: En la costa occidental (por ejemplo, Gijón) el aire es más fresco y húmedo, lo que retrasa ligeramente el calor de primavera; en la zona interior (Oviedo, Cangas) el suelo se calienta con más rapidez. Ajusta la fecha de siembra en unos 5‑7 días según tu posición.
- Riego: Aunque la lluvia es abundante, en períodos de sequía (julio‑agosto) el riego debe ser regular, con alrededor de 2,5 l por planta cada 4‑5 días, evitando el encharcamiento que favorece la podredumbre.
- Viento y granizo: Los vientos atlánticos pueden deshidratar las hojas jóvenes. Protege los surcos con telas anti‑viento o pequeñas cubiertas de paja. En primavera, el granizo es ocasional; si lo pronostican, cubre el cultivo con una manta ligera o una malla de sombra.
Variedades Recomendadas para Asturias
No todas las variedades de remolacha se comportan igual bajo el clima asturiano. Aquí tienes tres opciones que he probado con éxito:
- ‘Cavalo Nero’ – variedad de hojas verdes y raíz morada, muy resistente al frío y a la humedad. Ideal para la siembra de primavera.
- ‘Chioggia’ – conocida por sus anillos rosados en la raíz; tolera bien los suelos ligeros y produce rendimientos altos en otoño.
- ‘Red Globe’ – de crecimiento rápido y buen sabor, perfecta para huertos familiares que buscan cosechas tempranas en primavera.
Todas ellas tienen una madurez entre 55‑70 días desde la siembra, lo que permite cosechar antes de que lleguen heladas fuertes.
Consejos Específicos para Asturias
- Rotación de cultivos: No plantes remolacha en el mismo sitio por más de dos años consecutivos; altéralo con leguminosas (guisantes, lentejas) para romper el ciclo de pulgones y mantener la fertilidad del suelo.
- Control biológico: En Asturias es frecuente el ataque de pulgones y mosca de la remolacha. Coloca pájaros (como estorninos) con nichos o instala trampas de color azul para reducir la presión de insectos.
- Cobertura vegetal: Usa paja o poliéster biodegradable como mulch después del trasplante; ayuda a mantener la humedad y a evitar la erosión en los suelos inclinados de la zona montañosa.
- Cosecha: Cuando las raíces alcanzan unos 5‑7 cm de diámetro y la piel es brillante, arrástralas con una horquilla. Si esperas a que se vuelvan más grandes, pueden volverse fibrosas y perder dulzura.
- Almacenamiento: Guarda las remolachas cosechadas en una cámara fresca (0‑4 °C) y húmeda (80‑90 % de humedad) para que se mantengan hasta 3‑4 meses.
Conclusión
En Asturias, la mejor época para plantar remolacha se sitúa entre finales de febrero y principios de mayo para la primavera, y entre mediados de septiembre y finales de octubre para el otoño. Observa la temperatura del suelo, respeta la última helada típica (5‑15 abril) y aprovecha la humedad natural del clima atlántico, pero controla el exceso de riego. Con las variedades adecuadas, una ligera preparación del suelo y los trucos de manejo que he compartido, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que podrás disfrutar durante todo el año. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la remolacha asturiana!