Cuándo plantar remolacha en Castilla y León: fechas y consejos locales
- 22 Oct, 2025
Si vives en Castilla y León y te preguntas cuándo plantar remolacha, estás en el lugar correcto. La remolacha es una hortaliza de raíz que tolera bien el frío, pero necesita que el suelo esté lo suficientemente cálido para germinar sin retrasos. En esta comunidad autónoma, la gran diferencia entre la meseta norte y las zonas más bajas del sur marca la ventana óptima. Conocer los rangos de temperatura y los patrones de heladas locales es la clave para evitar plantas débiles y conseguir una cosecha abundante al final del verano.
Mejores fechas para Castilla y León
En la mayor parte de Castilla y León, la última helada típica se sitúa entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la ventana segura para sembrar directamente en el terreno es del 1 de mayo al 15 de junio. Dentro de ese rango, la primera quincena de mayo es el momento ideal: el suelo suele superar los 10 °C a 10 cm de profundidad, y las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 5 °C durante al menos una semana.
Si el año es más cálido (por ejemplo, una primavera con máximas de 22 °C en marzo), puedes adelantar la siembra hasta la última semana de abril. En cambio, en un año frío, con heladas que llegan hasta el 10 de mayo, es más prudente esperar hasta mediados de junio, aunque la germinación será un poco más lenta.
En la zona norte de la comunidad, que incluye la provincia de León, el clima es ligeramente más fresco y húmedo; allí la fecha segura se desplaza unos 5‑7 días más tarde, alrededor del 8 de mayo. En la parte sur, como en Zamora o Ciudad Rodrigo, la tierra se calienta antes y la siembra puede iniciarse a principios de mayo sin riesgo.
Señales para saber que es momento de plantar
No te guíes solo por el calendario: mide la temperatura del suelo con un termómetro de jardín. Si insertas el dispositivo a 10 cm y registras 15 °C o más, el suelo está listo para la remolacha. Observa también el ciclo florístico de los almendros; cuando comienzan a abrir sus flores, la amenaza de heladas está prácticamente terminada. Finalmente, comprueba que las mínimas nocturnas hayan sido >5 °C durante siete días consecutivos; esa estabilidad garantiza que las plántulas no sufran choques térmicos.
Plantación directa vs trasplante
La remolacha se adapta muy bien a la siembra directa. Lo más sencillo es sembrar semillas de 1‑2 cm de profundidad, dejando 10‑15 cm entre plantas y 30 cm entre filas. Si prefieres un trasplante, siembra en semillero a finales de febrero (6‑8 semanas antes de la fecha de plantación). Cuando las plántulas tengan 3‑4 hojas verdaderas y la temperatura del suelo haya alcanzado 12 °C, trasplántalas con una distancia de 15 cm entre individuos. Recuerda endurecer las plántulas durante 5‑7 días exponiéndolas gradualmente al aire libre antes del trasplante definitivo.
Plantas compañeras y asociaciones
Alrededor de la remolacha funciona muy bien la lechuga y la espinaca, que aprovechan la sombra parcial y ayudan a mantener la humedad del suelo. La zanahoria también es una buena compañía: sus raíces más largas no compiten con la remolacha y, a su vez, alejan algunos nematodos. Evita plantar puerros o cebollas cerca, ya que pueden liberar compuestos que inhiben el desarrollo de la raíz de la remolacha.
Condiciones específicas de Castilla y León
El suelo típico de la meseta leonesa es franco arenoso‑arcilloso, con buen drenaje pero tendencia a la alcalinidad. Si tu terreno es muy calcáreo, añade cobertura orgánica (compost o estiércol bien curtido) para mejorar la retención de humedad y aportar calcio disponible. En la zona de Sierra de Gredos, los vientos de norte pueden secar rápidamente la superficie; protege las hileras con cercas vivas de espino almedrano. En primavera, la región sufre episodios de granizo entre finales de abril y principios de junio; cubre las plantaciones con mallas anti‑granizo o telas de protección cuando el pronóstico indique posibilidad de granizo. El riego en la meseta debe ser regular pero moderado: 2‑3 litros por metro cuadrado cada 3‑4 días, aumentando a 5‑6 litros cuando las temperaturas superen los 30 °C en julio‑agosto.
Variedades recomendadas para Castilla y León
Para la meseta, elige la variedad ‘Red Ace’, conocida por su resistencia al frío y su alto contenido de azúcar. La ‘Cylindra’ también es una opción segura: produce raíces alargadas y tolera suelos ligeramente alcalinos. Si buscas una cosecha temprana, la variedad ‘Early Wonder’ germina rápido y permite una primera recolección a finales de julio. Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo durante todo el otoño siempre que mantengas el riego.
Consejos específicos para Castilla y León
- Prepara la cama con una capa de 20 cm de mantillo y una ligera chispa de cal agrícola para neutralizar la acidez excesiva.
- Marca el calendario de riego y únete a los grupos locales de agricultura; en muchos municipios hay alertas de helada que te pueden ayudar a decidir si cubrir o no las plantas.
- Utiliza cubiertas flotantes de paja o heno durante las noches más frescas de mayo; son baratas y evitan que el suelo se enfríe demasiado.
- Controla las malas hierbas con una capa de acolchado de paja; así reduces la competencia por agua y mantienes la temperatura del suelo más estable.
- Cosecha cuando el diámetro de la raíz alcance 5‑8 cm; si esperas mucho más, la pieza se vuelve leñosa y pierde dulzura.
Conclusión
En Castilla y León, la ventana óptima para sembrar remolacha va del 1 de mayo al 15 de junio, con la primera quincena de mayo como momento ideal. Asegúrate de que el suelo supere los 10 °C, controla las heladas y aprovecha las variedades locales como ‘Red Ace’ o ‘Cylindra’. Con estos cuidados, tendrás una cosecha abundante que te acompañará desde el verano hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la dulzura de la remolacha leonesa!