Cuándo Plantar Remolacha en Córdoba: Fechas y Consejos Locales
- 10 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar remolacha en Córdoba, la respuesta depende de la combinación entre la temperatura del suelo, la última helada y la longitud de la temporada de crecimiento. En esta ciudad andaluza, el clima mediterráneo continental marca un período de siembra que empieza a finales de febrero y se extiende hasta abril, con posibilidades de una segunda plantación breve en octubre para cosechas de invierno. Plantar en el momento justo evita que las plántulas sufran heladas tardías y permite que la raíz se desarrolle antes del intenso calor del verano cordobés.
Mejores Fechas para Córdoba
Ventana principal de siembra
En la zona de Córdoba, la última helada típica se sitúa entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la fecha óptima para colocar la remolacha en el huerto es la segunda quincena de marzo (del 10 al 25 de marzo). En este lapso, las mínimas nocturnas rondan los 8‑12 °C, y la temperatura del suelo suele superar los 10 °C a 5 cm de profundidad, condiciones ideales para que la germinación sea rápida y uniforme.
Si el año es particularmente cálido, puedes adelantar la siembra a mediados de febrero siempre que mantengas un manto de cobertura (paja o tela antihelada) para proteger los surcos de posibles heladas nocturnas. En años fríos, retrasa el inicio a principios de abril, pero no más allá del 30 de abril, para que la remolacha tenga tiempo suficiente de crecer antes del pico de 35 °C que se registra en julio.
Segunda ventana de otoño
Una segunda oportunidad aparece a finales de septiembre, cuando las temperaturas diurnas bajan a 25‑28 °C y las nocturnas se estabilizan en 12‑15 °C. Siembra entre el 20 de septiembre y el 5 de octubre y podrás cosechar en diciembre‑enero, cuando la demanda de verduras de raíz en los mercados locales aumenta. Esta plantación de otoño es especialmente útil si deseas producir remolacha para conservas o para el consumo invernal.
Factores climáticos clave
- Lluvias: Córdoba recibe escasas precipitaciones en primavera (aprox. 20 mm en marzo). Es aconsejable riegar ligeramente antes de sembrar para asegurar que el suelo esté húmedo pero no encharcado.
- Viento: Los vientos del norte pueden resecar la capa superficial del suelo; protege los surcos con una ligera cubierta de paja o tela permeable.
- Sol directo: La remolacha tolera buena exposición solar, pero en los primeros días después de la siembra protege las plántulas con una tela de sombra para evitar el “scorch” (quemadura) en los brotes una vez que emergen.
Calendario de Siembra en Semillero para Córdoba
Para contar con plantas listas en la ventana de marzo‑abril, lo más práctico es sembrar en semillero a mediados de enero. Llena bandejas con sustrato ligero (mezcla de turba y perlita) y esparce las semillas a una profundidad de 1‑2 cm. Riega con un atomizador y mantén una temperatura constante de 15‑18 °C bajo una luz artificial o en un invernadero casero.
Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 semanas después), es hora de endurecerlas: exposiciones diarias al aire libre de 2‑3 h, incrementando gradualmente hasta 6‑8 h. Este “hardening” reduce el shock al trasplantar al suelo de jardín y mejora la resistencia a los cambios bruscos de temperatura que se dan en abril.
Condiciones Específicas de Córdoba
Tipo de suelo
En la campiña cordobesa predominan suelos alfércicos y arcillosos con buena retención de agua pero tendencia a compactarse. Antes de sembrar, labra el suelo a una profundidad de 30 cm y añade 30 g de estiércol bien descompuesto por metro cuadrado. Si el suelo es muy pesado, incorpora arena gruesa o vermiculita para mejorar la aeración y evitar que la raíz de la remolacha se “ahogue”.
Microclimas dentro de la ciudad
El norte de Córdoba (barrio de San Basilio) suele ser ligeramente más fresco y húmedo que el sur (Alcázar de San Juan), donde el calor se siente antes. Ajusta la fecha de siembra en el norte unos 3‑5 días antes que en el sur, o bien protege los surcos del sur con una capa de mantillo más gruesa.
Riego y fertilización
Durante la fase de establecimiento, riega cada 3‑4 días en primavera, proporcionando 2‑3 L por metro cuadrado. Una vez que las raíces se han fijado (aprox. 2 sem), reduce la frecuencia a una vez por semana, pero aumenta la cantidad a 5‑6 L si el calor supera los 30 °C.
Fertiliza con fosfato (10 g de superfosfato por metro cuadrado) al momento del trasplante y complementa con azufre (5 g) cuando las plantas tengan 4‑5 hojas, para favorecer la formación de la raíz tuberosa.
Variedades Recomandadas para Córdoba
- ‘Bermuda’: variedad de corteza roja que tolera bien el calor extremo y la sequía típica del verano cordobés.
- ‘Chioggia’: famosa por su característico marmolado rosa‑marrón; resiste bien a temperaturas de 35 °C y produce raíces dulces y jugosas.
- ‘Cruz de Malta’: variedad tradicional española de corteza blanca, ideal para cosechas tempranas y para el mercado local.
Todas estas variedades son indeterminadas y siguen desarrollándose durante la temporada, por lo que se benefician de una cosecha escalonada cada 10‑12 días una vez que los bulbos alcanzan los 5‑7 cm de diámetro.
Consejos Específicos para Córdoba
- Protección contra heladas tardías: mantén una cobertura de fibra vegetal (paja o tela antihelada) en los surcos hasta que las mínimas nocturnas superen los 12 °C de forma sostenida.
- Mulching: coloca una capa de paja seca de 5‑8 cm sobre los lechos sembrados. Reduce la evaporación, mantiene la temperatura del suelo estable y controla la aparición de pulgones y mosca de la remolacha.
- Rotación de cultivos: evita sembrar remolacha en el mismo sitio más de 3 años consecutivos; alterna con legumbres (garbanzos, lentejas) para romper el ciclo de pulgones y nematodos.
- Cosecha: arranca las raíces cuando tengan entre 10 y 15 cm de diámetro. Si esperas al final de la temporada, la remolacha puede volverse fibrosa y perder sabor.
Conclusión
En Córdoba, la ventana óptima para sembrar remolacha comienza a mediados de marzo y se extiende hasta finales de abril, con una segunda siembra de otoño entre finales de septiembre y principios de octubre. Ten en cuenta la última helada típica, la temperatura del suelo y la necesidad de riegos regulares bajo el clima seco de la zona. Con las variedades adecuadas, una buena preparación del suelo y las coberturas protectoras, lograrás una cosecha abundante y sabrosa que alegrará tu mesa durante todo el invierno. ¡A la obra y disfruta de la dulzura de la remolacha cordobesa!