Cuándo plantar remolacha en La Coruña: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar remolacha en La Coruña: Fechas y consejos locales

Si te preguntas cuándo plantar remolacha en La Coruña, estás en el sitio adecuado. La coruñesa, con su clima atlántico húmedo y temperaturas moderadas, exige ajustes precisos para que la remolacha desarrolle raíces dulces y tubérculos de buen tamaño. Plantar demasiado pronto te arriesga a heladas tardías; plantarla demasiado tarde reduce la época de crecimiento antes del frío invernal. En este artículo te ofrezco un calendario detallado, señales climáticas y trucos locales para que tu cosecha sea una auténtica recompensa.

Mejores fechas para La Coruña

En la zona atlántica de La Coruña, la ventana óptima para sembrar remolacha se sitúa entre principios de abril y mediados de mayo.

  • Fecha de inicio: la primera semana de abril (alrededor del 3‑9 abril).
  • Fecha límite: finales de mayo (última semana, antes del 31 mayo).
  • Ventana ideal: la segunda quincena de abril, cuando la temperatura media nocturna se mantiene por encima de 8 °C y el suelo supera los 10 °C a 10 cm de profundidad.

Datos climáticos locales

En La Coruña la última helada suele producirse entre el 15 abril y el 5 mayo. Los registros históricos indican que, en años cálidos, la helada desaparece alrededor del 20 abril, mientras que en inviernos más fríos puede extenderse hasta el 10 mayo. Por eso, si abril presenta varios días con mínimas de 6‑7 °C, conviene esperar unos días antes de sembrar.

Durante la segunda mitad de abril y la primera de mayo, las mínimas nocturnas rondan los 9‑12 °C, y las máximas diurnas llegan a los 16‑19 °C. Estas temperaturas son perfectas para que la remolacha germine rápidamente; a 15 °C la germinación es óptima y el tiempo hasta la cosecha se reduce a unos 70‑80 días.

Comparación años cálidos / fríos

  • Año cálido (ej. 2022): la germinación se pudo iniciar ya la tercera semana de abril porque la última helada cayó el 18 abril y las mínimas nocturnas no bajaron de 9 °C.
  • Año frío (ej. 2020): la última helada se registró el 9 mayo, por lo que la siembra debía retrasarse hasta mediados de mayo. En estos casos, usar un tapón de plástico o un pequeño túnel de polietileno permite sembrar antes, siempre que se proteja de posibles heladas nocturnas.

Calendario de siembra en semillero para La Coruña

Para asegurarte de que las plántulas estén listas justo cuando llegue la ventana ideal, la siembra en semillero debe comenzar a mediados de febrero. Coloca las semillas a 1‑2 cm de profundidad en sustrato bien drenado y mantenlas a 15‑18 °C bajo luz natural o bajo lámparas fluorescentes 12 h al día.

Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4 semanas después), es el momento de endurecerlas: expónlas al exterior 1‑2 horas al día, aumentando gradualmente hasta 6‑8 horas. Este proceso de hardening las prepara para los cambios bruscos de temperatura del campo y mejora su tasa de establecimiento al trasplante definitivo.

Condiciones específicas de La Coruña

Tipo de suelo

En la zona costera de La Coruña predominan suelos arcillosos‑arenosos con buen contenido orgánico, pero pueden presentar compactación. Antes de plantar, labra el terreno a una profundidad de 20‑25 cm, incorporando 5‑10 kg m⁻² de compost o estiércol bien descompuesto. Esto mejora la retención de humedad y facilita el desarrollo de raíces gruesas, esenciales para la remolacha.

Microclimas dentro de la ciudad

  • Norte de la ciudad (cerca del Monte do Rato): suele ser más fresco y con mayor humedad; aquí la germinación se inicia ligeramente antes.
  • Sur de la ciudad (barrio de Orzán): expuesto a vientos marinos; se recomienda colocar barreras de viento (vallas de bambú o setos bajos) para evitar que las plántulas se sequen.

Riego

El clima atlántico es lluvioso en otoño y primavera, pero en primavera la precipitación puede ser escasa. Durante la fase de establecimiento (primeras tres semanas), riega ligeramente cada 2‑3 días para mantener el sustrato húmedo pero sin encharcar. Una vez establecida, riega cada 7‑10 días siempre que no haya lluvias recientes. Evita el riego por aspersión en la hora de más calor, ya que favorece la proliferación de pulgones y mildiú.

Viento y granizo

En La Coruña es frecuente el viento atlántico de abril a junio. Coloca tutores de madera o alambre recubierto para evitar que las hojas se doblen y las raíces se expongan. Ocasionalmente aparecen granizos ligeros en mayo; si el pronóstico lo indica, cubre los cultivos con túneles de malla anti‑granizo o con una cobertura de paja ligera.

Variedades recomendadas para La Coruña

  • ‘Crispa de la Coruña’: variedad local de remolacha de hoja rizada, muy adaptada al clima húmedo y con buen rendimiento de raíces dulces.
  • ‘Early Beet’: llega a cosecharse a los 65‑70 días, perfecta para aprovechar la ventana temprana de primavera.
  • ‘Detroit Dark Red’: resistente a la sudoración de la hoja (caused by humid conditions) y mantiene buen color rojo intenso.

Todas estas variedades toleran bien el pH del suelo entre 6,0 y 6,8, típico de los suelos atlánticos.

Consejos específicos para La Coruña

  1. Aplicar sulfato de calcio (yeso) al sembrar: 1 kg m⁻² ayuda a prevenir la añoranza de la raíz y mejora la absorción de nitrógeno en suelos ligeramente alcalinos.
  2. Espaciar las hileras a 30 cm y las plantas a 10‑12 cm: este espaciamiento permite una buena circulación de aire y reduce la aparición de mildiú.
  3. Rotar cultivos: no vuelvas a plantar remolacha en el mismo terreno durante al menos 3 años; alterna con leguminosas (guisantes, lentejas) para fijar nitrógeno y romper el ciclo de plagas del escarabajo de la remolacha.
  4. Control biológico: si aparecen larvas de mosca de la remolacha, coloca trampas amarillas con atrayente de vinagre de manzana; es una solución ecológica que no afecta al cultivo.
  5. Cosecha a tiempo: cuando la raíz alcanza los 7‑9 cm de diámetro, arranca la remolacha. Si esperas más, el azúcar se transforma en almidón y el sabor se vuelve terroso.

Conclusión

En La Coruña, la fecha clave para plantar remolacha es la segunda quincena de abril, siempre vigilando que la última helada haya pasado y que las mínimas nocturnas estén por encima de 8 °C. Si el clima es más cálido, puedes adelantar unos días; si es más frío, retrasa hasta mediados de mayo y protege con túneles. Con una semilla bien preparada, un suelo trabajado y los cuidados de riego y viento adecuados, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que podrá disfrutarse desde finales de junio hasta principios de otoño. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del sabor auténtico de la remolacha gallega!