Cuándo plantar remolacha en Navarra: fechas y consejos locales
- 24 Oct, 2025
Si buscas cuándo plantar remolacha en Navarra, lo primero que debes tener claro es que el clima de la región, con sus inviernos fríos y primaveras frescas, marca el ritmo del cultivo. Plantar demasiado pronto arriesga la germinación por heladas tardías; plantarla fuera de tiempo reduce la calidad del tubérculo y la cosecha. En esta guía te diré, día a día, las ventanas más seguras, las señales que debes observar y los trucos que uso en mi huerto de Tafalla para obtener raíces dulces y crujientes.
Mejores fechas para Navarra
En la zona norte‑central de Navarra, la última helada suele producirse entre el 15 y el 25 de abril. Por eso, el periodo óptimo para sembrar la remolacha está entre finales de abril y mediados de junio.
- Primera ventana (finales de abril – primera semana de mayo): Ideal si el suelo alcanza 10 °C a 5 cm de profundidad y no hay pronóstico de heladas. En esta fase las plántulas se establecen antes del pico de calor de verano, lo que favorece una raíz más compacta.
- Segunda ventana (segunda mitad de mayo – mediados de junio): Perfecta para cultivar una cosecha tardía. Aquí el suelo ya está entre 12 y 14 °C y las temperaturas nocturnas se estabilizan por encima de 8 °C, evitando el estrés térmico.
En años especialmente cálidos, como los veranos de 2022, puedes adelantar la siembra una semana más, pero siempre mantén una cubierta ligera (túnel o manta anti‑helada) para proteger las plántulas de un repentino descenso de temperatura. En años fríos, retrasa la siembra hasta la segunda semana de mayo; la remolacha tolera bien el retraso sin perder calidad.
Calendario de siembra en semillero
Para asegurar que tus remolachas lleguen al campo en el momento preciso, la siembra en semillero es la mejor opción. Empieza a sembrar en bandejas o macetas bajo cubierta a mediados de marzo (aprox. 6‑8 semanas antes de la fecha de trasplante). Usa una mezcla de turba y perlita en partes iguales y mantén la humedad constante, sin encharcar.
Cuando las plántulas tengan 2‑3 hojas verdaderas y el clima exterior cumpla los requisitos de temperatura, deberás endurecerlas durante 7‑10 días, exponiéndolas gradualmente al aire libre cada día unas pocas horas. Este “aclimatamiento” reduce el shock al plantar en el huerto y favorece un rápido desarrollo radicular.
Condiciones específicas de Navarra
Navarra presenta una variabilidad microclimática importante: el valle del Ebro es más seco y cálido, mientras que la zona de Pirineos mantiene temperaturas bajas más tiempo. Por ello:
- Tipo de suelo: Predominan suelos arcillosos‑limosos con buen drenaje en la Ribera; en la zona alta son más pedregosos. Si tu suelo es muy compacto, incorpora arena gruesa o materia orgánica (compost) para mejorar la aireación.
- Riego: La remolacha necesita un riego regular, pero sin encharcar. En primavera, aplica 1 l por m² cada 3‑4 días; en verano, aumenta a 2 l si las temperaturas superan los 25 °C y el suelo se seca rápidamente.
- Viento y granizo: En la zona norte de Navarra, los vientos de primavera pueden resecar la superficie del suelo. Coloca coberturas de paja o malla anti‑viento alrededor de los surcos. El granizo es raro, pero durante los episodios de mayo‑junio es aconsejable cubrir los lechos con una tolda ligera.
Variedades recomendadas para Navarra
No todas las variedades de remolacha se comportan igual bajo el clima navarro. Las que mejor se adaptan son:
- ‘Early Wonder’: Crece rápido, lista para cosechar en 70‑80 días, perfecta para la primera ventana de siembra.
- ‘Chioggia’ (remolacha de colores)**: Resiste bien el fresco primaveral y ofrece una cosecha atractiva para ensaladas.
- ‘Lutz Green’: Tolerante al calor, ideal para la segunda ventana y para cultivos tardíos que se recogen en otoño.
Todas estas variedades son indeterminadas en el sentido de que la raíz se mantiene productiva mientras la planta siga recibiendo agua y nutrientes, lo que te permite extender la cosecha durante semanas.
Consejos específicos para Navarra
- Mulching de paja: Colocar una capa de 5‑7 cm de paja alrededor de las plantas reduce la evaporación y controla la temperatura del suelo, evitando que el clima atlántico frío afecte la germinación.
- Fertilización: Aplica un fertilizante rico en potasio (K₂O) al momento del trasplante y repite una vez a los 30 días. Un aporte de 30‑40 kg/ha de compost bien descompuesto garantiza un buen desarrollo de la raíz.
- Control de plagas: En Navarra, la pulgilla y el gorgojo de la remolacha pueden aparecer. Un spray de agua con jabón potásico (5 ml por litro) cada 10‑12 días mantiene a raya a estos insectos sin dañar la planta.
- Espaciado: Planta las remolachas a 30 cm de distancia en fila y 45 cm entre filas. Este espaciamiento permite que el suelo se caliente rápidamente y facilita la cosecha manual sin dañar raíces contiguas.
Conclusión
En Navarra, la ventana segura para sembrar remolacha va de finales de abril a mediados de junio, ajustando según la temperatura del suelo y la presencia de heladas. Si empleas semillero desde marzo, haces un buen endurecimiento y eliges variedades como ‘Early Wonder’ o ‘Chioggia’, tendrás una cosecha abundante y sabrosa. No olvides el mulching, el riego regular y la vigilancia de plagas; con estos cuidados, tus remolachas prosperarán y podrás disfrutar de una tabla de verduras frescas desde julio hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y a la cosecha!