Cuándo Plantar Remolacha en Segovia: Fechas y Consejos Locales
- 07 Jan, 2026
Si quieres cultivar remolacha en Segovia, la clave está en el timing: plantar en el momento justo evita que una helada inesperada pierda tus plántulas y permite que la raíz se desarrolle con la máxima energía. En la meseta castellana, donde los inviernos pueden ser crudos y los veranos secos, conocer cuándo plantar remolacha en Segovia marca la diferencia entre una cosecha escasa y una bandeja repleta de bulbos dulces. A lo largo de este artículo te dejo un calendario preciso, señales climáticas para no equivocarte y algunos trucos que he probado en mi propio huerto de Segovia.
Mejores Fechas para Segovia
En la zona de Segovia, la última helada suele caer entre el 15 y el 25 de abril. Por eso, la ventana óptima para sembrar remolacha se sitúa entre finales de abril y mediados de mayo. Si colocas las semillas a finales de la primera semana de mayo, cuando el suelo ya alcanza 12‑15 °C a 5 cm de profundidad, tendrás una germinación rápida y evitarás el riesgo de que el frío dañe los brotes.
Una segunda oportunidad aparece a finales de julio, antes de que el calor intenso del verano (temperaturas superiores a 30 °C) impida que la raíz se expanda con calma. Plantar en la segunda quincena de julio permite cosechar en otoño, entre septiembre y noviembre, cuando las temperaturas vuelven a bajar y los bulbos adquieren mejor sabor.
En años especialmente cálidos, es posible adelantar la siembra una semana más, siempre que guardes una cubierta ligera (manta anti‑heladas o túnel de plástico) para proteger las plántulas en caso de una helada tardía. En años fríos, retrasa la siembra hasta mediados de mayo y refuerza el suelo con una capa de mantillo para conservar el calor.
Calendario de Siembra en Semillero para Segovia
Para estar listo a tiempo, siembra en semillero a mediados de marzo. Coloca las semillas en bandejas con tierra ligera y mantén la humedad constante; la germinación suele tardar entre 5 y 7 días a 15 °C. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, comienza el proceso de endurecimiento: sácalas al exterior durante unas horas cada día, aumentando progresivamente el tiempo hasta que soporten pleno exterior.
Tras el endurecimiento, trasplanta al huerto entre finales de abril y primera semana de mayo. Mantén una distancia de 20‑25 cm entre plantas y 30 cm entre filas para permitir una buena circulación de aire y evitar el desarrollo de enfermedades fúngicas.
Condiciones Específicas de Segovia
El suelo de la comarca segoviana es mayoritariamente arcillo‑arenoso, con buen drenaje pero tendencia a compactarse en primavera. Antes de sembrar, incorpora 15 cm de materia orgánica (compost o estiércol bien descompuesto) para mejorar la estructura y aportar nitrógeno.
El clima es seco: las precipitaciones en primavera son escasas, por lo que el riego debe ser regular pero sin encharcar. Un riego por goteo de 1 l por planta cada 48‑72 h es suficiente hasta que las raíces se asienten. En los meses de julio‑agosto, incrementa a 1 l cada 24 h, preferiblemente en la tarde para reducir la evaporación.
Los vientos del norte pueden ser intensos en marzo‑abril. Usa tutores de madera o cintas de bambú para mantener las hileras firmes y protege los brotes jóvenes con una malla anti‑viento si ves ráfagas prolongadas. En mayo, ocasionalmente aparecen tormentas de granizo; ten a mano una cubierta de malla ligera para resguardar la zona de cultivo en caso de alerta.
Variedades Recomendadas para Segovia
En la meseta, las variedades ‘Chicago’, ‘Cylindra’ y ‘Early Wonder’ son excelentes por su tolerancia al frío y su capacidad de madurar antes de que el verano sea demasiado abrasador. La ‘Berlicum’, de crecimiento rápido, permite una primera cosecha ya en julio, ideal si buscas una producción temprana.
Si prefieres una remolacha de hoja (para ensaladas), la variedad ‘Beta vulgaris subsp. cicla’ conocida como remolacha de hoja se adapta bien al clima segoviano y brinda una cosecha continua de hojas tiernas desde junio hasta octubre.
Consejos Específicos para Segovia
- Control de malezas: En la meseta, las malezas crecen rápido con la primavera lluviosa. Coloca una capa de paja o cartón biodegradable antes de sembrar para suprimir brotes y conservar la humedad.
- Fertilizante: Aplica 30 g de fertilizante rico en potasio por metro cuadrado cuando plantes, y repite a mitad de la fase de desarrollo (aprox. 30‑45 días después del trasplante).
- Rotación de cultivos: No plantes remolacha en el mismo sitio más de dos años seguidos; alterna con leguminosas (guisantes, habas) para romper el ciclo de la pólvora de remolacha (Plasmodiophora).
- Cosecha: Retira los bulbos cuando alcancen entre 5 y 8 cm de diámetro. Si esperas a que se vuelvan grandes, el sabor se vuelve más terroso y la textura más fibrosa.
Conclusión
En Segovia, la mejor época para plantar remolacha está entre finales de abril y mediados de mayo para la cosecha primaveral, y entre finales de julio para una segunda cosecha otoñal. Observa la última helada, controla la temperatura del suelo y protege tus plántulas con cubiertas ligeras cuando sea necesario. Con las variedades adecuadas y una buena gestión del riego y la fertilización, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que hará las delicias de toda la familia. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la dulzura de la remolacha segoviana!