Cuándo plantar romero en Granada: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar romero en Granada: Fechas y consejos locales

Si tienes romero en la terraza o en el huerto de Granada, sabes que este aromático se adapta bien al clima seco del sur, pero la época de plantación marca la diferencia entre un arbusto vigoroso y uno que lucha contra el frío. Cuándo plantar romero en Granada es crucial porque, aunque la ciudad disfruta de inviernos suaves, las últimas heladas pueden llegar hasta mediados de abril. Plantarlo en el momento adecuado asegura que las raíces se establezcan antes del veranillo caluroso y que la planta aproveche al máximo la luz mediterránea.

Mejores fechas para Granada

En la zona de la meseta granadina, la ventana óptima para sembrar romero se sitúa entre finales de marzo y principios de mayo. A partir del 20 de marzo la media de mínimas nocturnas sube a 10‑12 °C, pero la verdadera señal de seguridad es que el 15 °C en la capa de 5‑10 cm del suelo se mantiene durante al menos una semana.

  • Primera fase (finales de marzo‑abril): Si el pronóstico indica temperaturas nocturnas > 10 °C y las heladas ya han cesado, puedes colocar plantones en el suelo.
  • Segunda fase (principios‑mediados de mayo): Es la fecha más segura; el riesgo de una helada tardía es prácticamente nulo y la temperatura del suelo está entre 15‑17 °C, ideal para el desarrollo radicular.

En años excepcionalmente cálidos, es posible adelantar la plantación a la tercera semana de marzo, siempre con protección con una cobertura de malla anti‑helada o una campana de plástico. En años fríos, espera hasta mediados de mayo; la tolerancia del romero a temperaturas bajo cero es limitada cuando la planta está recién establecida.

Calendario de siembra en semillero para Granada

Para que el romero llegue al jardín justo a tiempo, lo mejor es iniciar el semillero en interior a finales de enero o principios de febrero. Las semillas germinan lentamente; tras 3‑4 semanas aparecen los primeros brotes. Tras la luz de crecimiento, mantenlas en un sustrato bien drenado (mezcla de tierra de jardín, perlita y arena en partes iguales).

Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 6‑8 cm de alto), empieza la fase de endurecimiento: sácales al exterior unos 2‑3 h al día, aumentando progresivamente la exposición al sol y al viento. Realiza este proceso durante 7‑10 días antes de transplantar al huerto, de modo que la planta esté preparada para los cambios bruscos de temperatura típicos de la primavera granadina.

Condiciones específicas de Granada

Granada combina clima mediterráneo interior con una marcada sequía veraniega. El suelo suele ser arcilloso‑calcáreo, con buen drenaje pero tendencia a retener sales si se riega en exceso. Por eso, al plantar el romero, asegúrate de:

  • Ubicación soleada: al menos 6‑8 h de sol directo al día; la sombra prolongada debilita el aroma y la resistencia al calor.
  • Riego puntual: durante la primavera, riega cada 10‑12 días si el suelo está seco a 5 cm de profundidad; en verano, aumenta a cada 5‑7 días, siempre evitando encharcar.
  • Viento: la Primavera granadina puede ser ventosa, sobre todo en áreas abiertas. Usa tutores de hierro o cuerdas para fijar el tallo temprano y evitar que se quiebre.
  • Granizo: aunque raro, el granizo puede aparecer en abril‑mayo. Ten a mano una cobertura de malla agrícola para proteger los arbustos jóvenes cuando el Servicio Meteorológico emita alerta.

Variedades recomendadas para Granada

No todas las cepas de romero soportan igual los veranos de 40 °C que pueden registrar Granada en julio‑agosto. Las variedades más adecuadas son:

  • ‘Garrigue’: de origen provenzal, muy resistente al calor y a la sequía, crece compacta y produce hojas aromáticas intensas.
  • ‘Rosso di Saluzzo’: con hojas de tono rojizo que añaden color al huerto; tolera bien la exposición plena y los suelos calcáreos.
  • ‘Canino’ (Romero de montaña): ideal para zonas ligeramente más elevadas alrededor de la Alhambra, soporta bajas temperaturas y sigue vigoroso en verano.

Evita variedades hortícolas o híbridas sin resistencia a la sequía, pues necesitarán riegos intensivos que pueden saturar el suelo y provocar raíces podridas.

Consejos específicos para Granada

  • Mulching con corteza de pino: coloca una capa de 5‑7 cm alrededor del romero para conservar la humedad y moderar la temperatura del suelo.
  • Aplicación de cal: una ligera dosis de cal agrícola (aprox. 200 g m⁻²) cada otoño mejora la estructura del suelo calcáreo y aporta magnesio, esencial para el aroma del romero.
  • Poda ligera: después del primer año, poda los extremos más largos después de la cosecha (julio‑agosto) para fomentar la ramificación y evitar que la planta se vuelva leñosa.
  • Control de plagas: el romero rara vez sufre ataques graves, pero vigila la aparición de cochinillas. Un remedio ecológico con jabón potásico rociado cada 10‑15 días mantiene la plaga bajo control sin dañar la planta.
  • Asociación con otras hierbas: plántalo junto a lavanda y tomillo; estas especies comparten la misma exigencia de suelo seco y, al mismo tiempo, repelen pulgones y escarabajos que podrían atacar al romero.

Conclusión

En Granada, la mejor época para plantar romero es entre finales de marzo y principios de mayo, con la primera quincena de mayo como fecha de referencia segura tras la última helada típica (entre el 10‑15 abril). Inicia el semillero en enero‑febrero, endurece las plántulas y protege del viento y posibles granizos. Con las variedades ‘Garrigue’, ‘Rosso di Saluzzo’ o ‘Canino’, y siguiendo los consejos de riego y mulch, tendrás un romero vigoroso que aromatizará tus platos y tu jardín durante todo el año. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del sabor del sur en tu propio huerto!