Cuándo plantar sandía en Sevilla: fechas y consejos locales
- 13 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar sandía en Sevilla, la respuesta depende de la temperatura del suelo, la última helada y el calor del verano. En esta ciudad andaluza, el clima seco y las noches todavía frescas de la primavera hacen que el momento adecuado sea crucial: plantar demasiado pronto arriesga que las plántulas se ahoguen con el frío, mientras que hacerlo demasiado tarde reduce la ventana para que la fruta madure antes de que lleguen las altas temperaturas de agosto. En este artículo te doy las fechas exactas, señales climáticas y trucos locales para que la sandía crezca sana y jugosa en tu huerto sevillano.
Mejores fechas para plantar sandía en Sevilla
Ventana principal: finales de abril a mediados de mayo
En Sevilla, la última helada típica se sitúa entre el 20 abril y el 5 mayo. Por tanto, la fecha segura para trasplantar los plantones al exterior es a partir del 10 mayo, cuando las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 12 °C durante al menos una semana. Si el año es cálido, puedes adelantar la plantación a la última semana de abril; si el invierno ha sido más crudo, espera hasta el 20 mayo.
Temperatura del suelo: 18 °C como referencia
Antes de colocar los plantones, comprueba la temperatura del suelo a 10 cm de profundidad con un termómetro de jardín. Un rango de 18‑20 °C garantiza una buena absorción de agua y favorece el desarrollo de la raíz. En Sevilla, este nivel se alcanza normalmente entre el primeros días de mayo y la primera semana de junio, así que planifica el trasplante cuando el termómetro marque al menos 18 °C.
Ventana secundaria: segunda plantación en junio para cosechas tardías
Si dispones de espacio suficiente, puedes realizar una segunda siembra directa a finales de junio (del 25 jun al 5 jul). Los plantones germinarán bajo el calor del verano y darán fruto a finales de agosto o principios de septiembre, justo antes de que la temporada de lluvias de otoño empiece a afectar al cultivo.
Comparación con años extremos
- Años muy cálidos (ej. 2022): la temperatura del suelo supera los 18 °C a principios de abril; puedes sembrar en semillero a mediados de marzo y trasplantar a finales de abril sin riesgo.
- Años fríos (ej. 2021): la última helada se arrastra hasta mediados de mayo; aquí conviene esperar hasta finales de mayo para evitar que las plántulas sufran heladas nocturnas.
Mantén siempre un túnel de bajo costo (marcos de PVC y film plástico) listo para cubrir las plantas en caso de alerta de helada. Es la solución más barata y eficaz para proteger tus sandías en las primeras semanas.
Calendario de siembra en semillero para Sevilla
Para que los plantones estén listos en la ventana de mayo, lo ideal es iniciar la siembra en semillero a mediados de febrero. Usa una bandeja de propagación o pequeños maceteros con sustrato ligero (50 % turba, 30 % perlita, 20 % arena). Coloca las semillas a 2‑3 cm de profundidad, riega con cuidado y mantén una temperatura ambiente de 20‑22 °C bajo una cubierta de plástico translúcido.
A las dos semanas la germinación empieza; cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 sem. después), comienza el endurecimiento. Durante 7‑10 días, expónlas cada día a 2‑3 horas de sol directo, reduciendo gradualmente el riego para que fortalezcan su sistema radicular. Al terminar el proceso, estarán listas para el trasplante a finales de abril o principios de mayo, según el clima de ese año.
Condiciones específicas de Sevilla
Suelo y fertilidad
El suelo sevillano suele ser arenoso‑calcáreo, con buen drenaje pero escasa materia orgánica. Antes del trasplante, incorpora 2‑3 kg de compost maduro por metro cuadrado y una capa ligera de yeso agrícola (10 g/m²) para mejorar la estructura y aportar calcio, fundamental para evitar la pudrición de los frutos. Si el pH está por debajo de 6, añade cal dolomítica para subirlo a un rango óptimo de 7‑7,5.
Riego: la clave del buen sabor
En verano, Sevilla experimenta precipitaciones menores de 20 mm/mes y temperaturas máximas de 38‑42 °C. Una regla práctica es riegar profundamente cada 3‑4 días con 15‑20 l por planta, preferiblemente al amanecer para minimizar la evaporación. Evita el riego superficial; el objetivo es que el agua llegue a los 30‑40 cm de profundidad, donde se desarrollan las raíces principales.
Viento y protección física
Los vientos del Suroeste pueden deshidratar las hojas jóvenes. Instala una valla viva de arbustos aromáticos (romero, tomillo) o una pantalla de malla anti‑viento a unos 1,5 m de altura. Además, al crecer la planta, coloca una malla de sombra ligera (30 % de reducción) durante los picos de calor (abril‑junio) para evitar el quemado del follaje y favorecer una mejor fructificación.
Plagas y enfermedades locales
En Sevilla, la mosca blanca y el pulgón son los enemigos más habituales. Un remedio casero eficaz consiste en rociar una solución de agua + una cucharada de jabón neutro cada semana. Para la mildiú velloso, que aparece con la humedad nocturna, emplea un spray de bicarbonato de sodio (1 g por litro de agua) a finales de la tarde. Estas opciones son ecológicas y evitán la necesidad de productos químicos.
Variedades recomendadas para Sevilla
- ‘Sugar Baby’ – sandía pequeña (mínimo 6 kg) que madura rápido, ideal para los veranos intensos de Sevilla. Resiste temperaturas de >40 °C sin perder sabor.
- ‘Crimson Sweet’ – fruto grande, forma alargada y pulpa rojo‑anaranjada. Necesita 90‑100 días de maduración, por lo que se adapta bien al clima cálido si se planta a principios de mayo.
- ‘Piel de Sapo’ – variedad local de la comarca de la Sierra Norte que tolera suelos más calcáreos y necesita menos riego, perfecta para huertos con riego limitado.
- ‘Black Diamond’ – sandía de piel negra y pulpa dulce, resistente a la mosca blanca y a la pudrición radicular. Ideal si buscas una cosecha tardía (finales de septiembre).
Elige la variedad según el espacio disponible y la preferencia de consumo: para familias grandes, ‘Crimson Sweet’ ofrece más fruto; para terrazas o macetas, ‘Sugar Baby’ es la opción más manejable.
Consejos específicos para Sevilla
- Plantación escalonada: si dispones de varios metros, planta los plantones cada 10‑12 días dentro de la ventana (del 10 may al 30 may). Así extenderás la cosecha y evitarás que todas las sandías maduren al mismo tiempo, reduciendo el riesgo de sobrecarga de riego y de plagas.
- Mulching con paja: cubre el suelo alrededor de las plantas con una capa de 5‑7 cm de paja. Mantendrá la humedad, reducirá la evaporación y evitará el crecimiento de malas hierbas que compiten por nutrientes.
- Fertilización equilibrada: a la instalación, aplica un fertilizante de liberación lenta con N‑P‑K 12‑12‑12 a razón de 30 g/m². Cuando los frutos tengan 10 cm de diámetro, realiza una segunda dosis de fosfato monopotásico (KH₂PO₄) 0,5 kg/ha para estimular la dulzura.
- Control de frutos: retira los melones que aparecen en la primera planta antes de que maduren (práctica de “despunte”) para que la energía se concentre en los frutos principales, mejorando su tamaño y sabor.
- Cosecha temprana: la sandía está lista cuando el punto de la fruta (el extremo que toca el suelo) adquiere un tono amarillento y el sonido que produce al golpearla es hueco. Si la dejas demasiado tiempo, el azúcar se diluye y la pulpa pierde firmeza.
Conclusión
En Sevilla, la mejor época para plantar sandía está entre el 10 de mayo y mediados de junio, siempre que la temperatura del suelo supere los 18 °C y no haya riesgo de helada. Con una semilla sembrada en semillero a mediados de febrero, un buen endurecimiento y las prácticas de riego y fertilización adaptadas al clima seco, tendrás una cosecha abundante y dulce. Elige variedades como ‘Sugar Baby’ o ‘Crimson Sweet’, protege tus plantas del viento y del intenso sol, y verás cómo la sandía se convierte en la estrella de tu huerto veraniego. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de esos trozos de frescura bajo el sol sevillano!