Cuándo plantar albahaca: calendario por zonas de España
- 30 Oct, 2025
Saber cuándo plantar albahaca es tan importante como escoger la variedad adecuada. Esta hierba aromática necesita calor, luz y un suelo bien drenado; plantarla demasiado pronto la expone a heladas y, si lo haces muy tarde, pierde la ventana de crecimiento antes del verano intenso. En España, donde coexisten climas mediterráneos, continentales y atlánticos, las fechas pueden variar de marzo en la costa a mayo en la meseta. Conocer el momento exacto te permite cosechar hojas frescas y aromáticas durante todo el verano y, en caso de inviernos suaves, incluso obtener una segunda cosecha en otoño.
Mejores meses para plantar – Desglose regional
Zona Mediterránea (costa levantina, Cataluña costera, Baleares, Andalucía litoral)
En la costa mediterránea la primavera llega temprano y el suelo suele superar los 15 °C a mediados de marzo. Allí puedes iniciar la siembra de albahaca entre marzo y principios de abril. La temperatura nocturna estable en 10‑12 °C durante una semana asegura que las plántulas no se vean afectadas por heladas tardías.
- Marzo‑abril: siembra en semillero o directamente en el huerto si el suelo está bien templado.
- Julio‑agosto: una segunda siembra en otoño (finales de septiembre) permite aprovechar la fresca de otoño y cosechar a principios de invierno en climas más suaves.
Consejo práctico: cubre los semilleros con una malla antihielo si la previsión indica una noche bajo 5 °C después de la siembra.
Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Aragón interior, Castilla‑La Mancha)
En la meseta central, las primeras heladas pueden prolongarse hasta mediados de mayo. La temperatura del suelo no supera los 12 °C hasta finales de abril, por lo que la ventana segura para plantar albahaca se sitúa entre finales de abril y primera quincena de mayo.
- Finales de abril‑mediados de mayo: tras la última helada, cuando las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 9‑10 °C.
- Junio: evita iniciar aquí porque el calor del verano puede espesar el sustrato y dificultar el enraizamiento si la humedad es insuficiente.
Advertencia: si la primavera es especialmente fría, espera a que el suelo alcance 14 °C a 5 cm de profundidad antes de trasplantar los plantones.
Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
En el norte, la temperatura media de la primavera es más estable y el suelo se calienta despacio. La albahaca se puede plantar a partir de mayo y seguir hasta principios de junio; las noches rara vez descienden de 8 °C en esa época, pero el crecimiento será más lento que en el sur.
- Mayo‑principios de junio: siembra directa en el huerto, siempre que el suelo tenga buen drenaje para evitar encharcamientos.
- Julio: se pueden sembrar en contenedores bajo sombra parcial para protegerlas del exceso de humedad y del viento.
Dato útil: la bruma costera favorece la aromatización de las hojas, por lo que los cultivos de la costa vasca suelen ser más intensos en sabor.
Sur interior (Extremadura, Andalucía interior, Castilla la Mancha profunda)
En el interior del sur el clima es más seco y se calienta rápidamente. La temperatura del suelo supera los 15 °C ya a mediados de abril, lo que permite una siembra segura entre abril y primera semana de mayo. El riesgo principal es el calor extremo de julio‑agosto, que puede marchitar las plantas si no se riega adecuadamente.
- Abril‑principios de mayo: siembra en semillero bajo cubierta o directamente si el suelo está templado.
- Septiembre‑octubre: una segunda plantación corta para cosechar antes del primer frío del invierno.
Truco de riego: instala un sistema de goteo que suministre ½ litro por planta al día durante los meses más calurosos.
Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, Costa de Granada y Málaga)
En las islas, la temperatura media anual se mantiene entre 18‑22 °C, lo que permite plantar albahaca durante todo el año. Sin embargo, los periodos más húmedos (noviembre‑enero) pueden generar problemas de hongos si el sustrato no drena bien.
- Todo el año: siembra cuando el suelo esté seco al tacto.
- Evita los meses de máxima humedad sin mejorar el drenaje, añadiendo perlita o arena gruesa al sustrato.
Recomendación ecológica: utiliza compost de hojas de olivo para fortalecer la resistencia de la albahaca al calor canario.
Señales para saber cuándo plantar
Más allá del calendario, el mejor indicador es el estado del suelo y el clima nocturno. Inserta un termómetro a 5‑10 cm de profundidad; si marca 15 °C o más de forma constante, el sustrato está listo para recibir albahaca. Observa también las mínimas nocturnas: si durante siete días consecutivos se mantienen por encima de 10 °C, las heladas ya no son una amenaza. Otro buen marcador es la floración de los almendros; cuando estos brotan, la zona suele haber superado el riesgo de heladas. En la costa atlántica, la aparición de brote de brezo indica un clima suficientemente templado para iniciar la siembra. Ten en cuenta que la humedad del suelo debe ser constante pero sin encharcar; si lo aprietas entre los dedos y sale agua, reduce el riego o mejora el drenaje antes de plantar.
Plantación directa vs trasplante
La albahaca se adapta bien a ambas técnicas, pero la que ofrece mayor control es el trasplante. Si decides sembrar en semillero, hazlo 6‑8 semanas antes de la fecha objetivo de plantación. Usa bandejas con sustrato ligero (mezcla de tierra de jardín, arena y compost en partes iguales) y mantén la humedad con una cubierta de vidrio o film plástico. Cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas y el suelo exterior haya alcanzado la temperatura adecuada, trasplántalas a una profundidad de 2‑3 cm, dejando 30 cm entre cada planta para favorecer la circulación de aire.
Si vives en la zona atlántica o en Canarias, donde el clima es más benigno, la siembra directa funciona sin problemas: simplemente abre un surco de 15 cm de profundidad, coloca la semilla a 1 cm de distancia y cúbrela ligeramente. Regula el riego al inicio con un rocío leve y cubre el surco con una capa fina de paja para mantener la humedad. En cualquier caso, endurecer las plántulas antes del trasplante (exponiéndolas 1‑2 h al aire libre cada día, aumentando progresivamente) reduce el choque y favorece un desarrollo rápido.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar albahaca junto a ciertas hortalizas incrementa su vigor y repele plagas. Entre las compañeras recomendadas están:
- Tomate: la albahaca aleja la mosca blanca y potencia el sabor del tomate.
- Pimiento: comparte necesidades de calor y mejora la resistencia a elipsis (pústulas).
- Caléndula: atrae insectos benéficos y reduce los pulgones.
Evita colocar albahaca cerca de perejil o cilantro, ya que compiten por los mismos nutrientes y pueden provocarle deficiencias de nitrógeno. Además, no la sitúes junto a coliflor o brócoli, porque el Plasmodiophora que ataca a esas crucíferas también puede afectar a la albahaca si el suelo está demasiado húmedo. Un buen truco es intercalar filas de albahaca con una franja de ajo; el ajo repele los ácaros y añade un toque aromático al compost.
Consejos finales
- Protección contra heladas tardías: usa una campana de plástico o una manta anti‑helada durante las noches en que la previsión indique mínimas bajo 5 °C.
- Riego escalonado: en verano riega de forma profunda y poco frecuente (al menos 2 litros por planta cada tres días) para fomentar raíces profundas.
- Fertilización ligera: una cucharada de fertilizante orgánico granulado cada mes es suficiente; el exceso de nitrógeno favorece el crecimiento de hojas pero disminuye el aroma.
- Cosecha regular: corta las puntas superiores antes de que la planta florezca; así estimulas la ramificación y mantienes la calidad del aceite esencial.
- Plantar escalonadamente: siembra grupos de 2‑3 semanas de diferencia para asegurar una cosecha continua durante todo el verano.
Los errores más habituales son sembrar demasiado pronto, lo que lleva a la muerte de las plántulas por helada, y sobreriego en suelos compactos, que provoca el desarrollo de hongos en la base de la planta. Observa siempre el estado del sustrato y ajusta el riego según la evaporación del día.
Conclusión
En resumen, el momento ideal para plantar albahaca en España varía según la zona: marzo‑abril en la costa mediterránea, finales de abril‑mayo en la meseta continental, mayo en el norte atlántico y todo el año en Canarias. Ten presente la temperatura del suelo, las mínimas nocturnas y las señales de la naturaleza para decidir el día exacto. Con los trucos de semillero, la elección de plantas compañeras y la protección frente a heladas, tu albahaca crecerá sana, aromática y lista para darle sabor a tus platos durante toda la temporada. ¡Anímate a sembrarla y disfruta del perfume mediterráneo en tu propio huerto!