Cuándo Plantar Salvia: Calendario por Zonas de España

Cuándo Plantar Salvia: Calendario por Zonas de España

Saber cuándo plantar salvia marca la diferencia entre una planta vigorosa que perfuma todo el huerto y una que se debilita bajo el frío o el calor extremo. La salvia es una herbácea perenne que tolera bien la sequía, pero necesita que el suelo esté templado y que las heladas hayan desaparecido. En España, la diversidad climática obliga a adaptar las fechas a cada zona para evitar sorpresas desagradables.

Mejores meses para plantar — desglose regional

Zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Cataluña costera, Baleares)

En la costa mediterránea el clima es cálido y las heladas son raras. Puedes comenzar a plantar salvia desde principios de marzo, siempre que la temperatura del suelo alcance 15 °C a 10 cm de profundidad. En zonas como Alicante y Mallorca, la ventana ideal se extiende hasta finales de mayo, permitiendo una segunda siembra a principios de otoño (octubre) para cosechas de otoño‑invierno. Evita plantar antes de 15 °C porque la germinación será lenta y las plántulas pueden marchitarse.

Zona Continental (Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón interior)

En la meseta central las heladas tardías pueden aparecer hasta mediados de mayo. La fecha segura para la salvia es a partir del 20 de mayo, cuando las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 7 °C durante una semana. Si la primavera es cálida, puedes adelantar a finales de abril, pero protege con una cobertura ligera (fieltro o malla antihielo) si aparecen alertas de helada. La temperatura del suelo en esta zona suele ser 14‑16 °C a principios de mayo, perfecta para el enraizamiento.

Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)

El clima atlántico es fresco y húmedo, por lo que la salvia se desarrolla más lentamente. Aquí el momento óptimo es mayo‑junio, cuando la temperatura media del suelo supera 13 °C y las mínimas nocturnas rara vez bajan de 9 °C. En A Coruña o Bilbao la última helada suele ocurrir a finales de abril, así que siembra a principios de mayo para asegurarte de que la planta tenga tiempo suficiente antes del frío del otoño.

Sur interior (Extremadura y Andalucía interior)

En el interior del sur el clima es más árido y caluroso. Las heladas desaparecen a principios de abril, pero el calor intenso de julio‑agosto puede estresar a las plantas jóvenes. Por ello, la mejor ventana es abril‑principios de mayo, cuando las temperaturas diurnas rondan los 20‑25 °C y el suelo está ya por encima de 16 °C. Si esperas demasiado (finales de mayo) la salvia crecerá rápido, pero tendrás que regar con más frecuencia para evitar que el sustrato se seque.

Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, litoral de Málaga y Granada)

En las islas y la costa del sur de la península el clima permite plantar casi todo el año. La salvia se adapta bien a temperaturas de 15‑30 °C. En Tenerife o Málaga, las plantaciones pueden iniciarse desde enero en macetas protegidas y transplantarse al exterior cuando el suelo alcance 12 °C, generalmente en febrero‑marzo. Evita los meses de verano extremo (julio‑agosto) en zonas sin riego regular, ya que la evaporación es muy alta.

Señales para saber cuándo plantar

No te guíes solo por el mes del calendario; observa estos indicadores:

  • Temperatura del suelo: introduce un termómetro a 5‑10 cm de profundidad. Cuando marque 15 °C o más (en la mayoría de las zonas) la salvia puede plantarse sin riesgo.
  • Últimas heladas: revisa el registro histórico de tu municipio; si la última helada registrada está a más de 7 días atrás y las mínimas nocturnas se sitúan por encima de 7 °C, el riesgo es bajo.
  • Temperatura nocturna estable: monitorea que durante una semana las mínimas nocturnas no bajen de 10 °C (en la zona mediterránea) o 7 °C (en la zona continental).
  • Observación de la naturaleza: cuando los albardones de albardín o los cerezos ya florecen, indica que la primavera está bien establecida y puedes sembrar sin temores.

Si cumples al menos dos de estos criterios, la siembra será segura.

Plantación directa vs trasplante

La salvia se puede sembrar directamente en el huerto cuando el clima es suficientemente templado, pero en la mayoría de las zonas es más fiable iniciar un semillero.

  • Semillero: siembra las semillas en bandejas o macetas a 6‑8 semanas antes de la fecha prevista de plantación. En la zona mediterránea, comienza a finales de enero; en la zona continental, empieza a mediados de febrero. Mantén una temperatura de 20 °C bajo luz indirecta y riega con regularidad hasta que aparezcan los primeros verdaderos pares de hojas.
  • Trasplante: cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas y el suelo cumpla los requisitos térmicos, transplántalas a una distancia de 30‑40 cm entre plantas. Asegúrate de endurecer las plántulas durante 7‑10 días, exponiéndolas progresivamente al aire libre.
  • Siembra directa: viable en la zona atlántica y en Canarias, donde el suelo se calienta temprano. Haz hileras de 15 cm de separación y cubre ligeramente con tierra fina. Regula el riego para que el sustrato permanezca ligeramente húmedo pero sin encharcar.

Escoge la opción que mejor se ajuste a tu calendario y a tus recursos; la mayoría de los hortelanos prefieren el semillero porque garantiza plantas fuertes y reduce el riesgo de pérdida por heladas inesperadas.

Plantas compañeras y asociaciones

Aprovecha el poder de las asociaciones para mejorar el crecimiento de la salvia y repeler plagas:

  • Romero y tomillo: comparten la misma preferencia por suelos bien drenados y aportan aromas que desalientan a la mosca blanca.
  • Caléndula: sus flores atraen insectos beneficiosos que controlan pulgones y ácaros.
  • Alcachofa: sus raíces profundas favorecen la aireación, beneficiando a la salvia.

Planta follaje denso como la albahaca con moderación, ya que el exceso de humedad que genera puede favorecer el moho. Evita ubicar perejil o zanahoria muy cerca, pues compiten por nutrientes en suelos ligeros y pueden reducir la producción de aceites esenciales de la salvia.

Consejos finales

  • Protección de heladas tardías: si la última helada prevista está a menos de una semana, cubre las plantas jóvenes con un manto antihielo o una cobertura de paja.
  • Riego escalonado: la salvia es tolerante a la sequía, pero los primeros 15 días después del trasplante requieren riegos ligeros cada 2‑3 días. Luego, riega solo cuando el suelo esté seco al tacto.
  • Plantación escalonada: si dispones de espacio, siembra cada 2‑3 semanas dentro de la ventana indicada; así tendrás una producción continua y reducirás el riesgo de pérdidas por eventos climáticos extremos.
  • Errores comunes: no precipitar la siembra antes de que el suelo alcance 15 °C, evitar el exceso de fertilizante nitrogenado (puede favorecer el crecimiento foliar a costa de los aceites esenciales) y no olvidar endurecer las plántulas antes del trasplante.

Siguiendo estos pasos tendrás una salvia vigorosa, aromática y lista para usar en platos, infusiones o como planta ornamental durante todo el año.

Conclusión

En resumen, la salvia se planta:

  • Mediterráneo: de marzo a mayo (y octubre en otoño).
  • Continental: finales de mayo (tras última helada).
  • Atlántico: mayo‑junio.
  • Sur interior: abril‑mediados de mayo.
  • Canarias/subtropical: casi todo el año, con preferencia por febrero‑marzo.

Recuerda controlar la temperatura del suelo, observar las últimas heladas y endurecer las plántulas. Con un poco de atención y los acompañantes adecuados, la salvia será una aliada aromática que aportará sabor y belleza a tu huerto. ¡Manos a la tierra y disfruta del perfume del éxito!