Cuándo plantar calabazas: calendario por zonas de España
- 26 Oct, 2025
Saber cuándo plantar calabazas es tan importante como elegir la variedad adecuada. Una siembra demasiado temprana expone las plántulas a heladas nocturnas, mientras que una tardía reduce la ventana de crecimiento y puede afectar el tamaño del fruto. En España, la diversidad climática obliga a adaptar el calendario a cada zona para obtener una cosecha abundante y saludable.
Mejores meses para plantar – desglose regional
Zona mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Málaga)
En la costa mediterránea la tierra se calienta rápido y las heladas son escasas. Lo ideal es colocar las semillas en el campo cuando la temperatura del suelo alcance 15 °C a 5 cm de profundidad. Esto ocurre a mediados de marzo en la zona de Levante y a principios de abril en la Costa Brava.
- Primera siembra: del 15 de marzo al 30 de abril.
- Segunda siembra (para cosechar en otoño): de julio a principios de agosto.
En estas latitudes las noches nocturnas ya superan los 12 °C a finales de marzo, lo que permite que los tallos no se acerquen al punto de congelación.
Zona continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta central la primavera llega tarde y las heladas pueden prolongarse hasta mediados de mayo. Por eso, la fecha segura para la siembra directa de calabazas es después del 20 de mayo; el suelo suele estar entre 16 y 18 °C.
- Ventana de plantación: del 20 de mayo al 10 de junio.
- Evita sembrar antes del 15 de mayo, ya que una última helada inesperada puede destruir las plántulas.
Una buena regla es esperar a que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 10 °C durante al menos una semana antes de sembrar.
Zona atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima atlántico es más húmedo y templado, pero el suelo se calienta más despacio. La temperatura de 15 °C se suele alcanzar a mediados de abril en la zona costera vasca y a principios de mayo en el interior gallego.
- Periodo recomendado: del 15 de abril al 30 de mayo.
- Los veranos suaves (máximas de 22‑24 °C) favorecen una maduración lenta, lo que prolonga la cosecha hasta octubre.
Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)
En Extremadura y la Sierra de Córdoba, la primavera empieza antes que en la meseta, pero el calor del verano es intenso. La mejor época para plantar es entre finales de marzo y principios de junio, siempre que el suelo supere los 15 °C.
- Ventana óptima: del 25 de marzo al 10 de junio.
- Si la siembra es tardía (finales de junio), protege las plantas con túneles de sombra para evitar quemaduras durante las olas de calor de julio‑agosto (máximas de 38‑40 °C).
Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, Costa de Málaga en zona subtropical)
En las islas la temperatura es estable durante todo el año (13‑27 °C). Puedes sembrar calabazas prácticamente en cualquier mes, pero la mejor producción se logra plantando en abril‑junio, cuando la lluvia es escasa y el sol es abundante.
- Rango amplio: de febrero a noviembre, con preferencia por abril‑julio.
Señales para saber cuándo plantar
No te guíes solo por el calendario; observa el entorno.
- Temperatura del suelo: inserta un termómetro a 5‑10 cm de profundidad. Cuando marque ≥15 °C, el calor es suficiente para que la germinación sea rápida.
- Últimas heladas: revisa los datos de la estación meteorológica local. En la meseta, la última helada típica ocurre entre el 15 de abril y el 10 de mayo; en la costa mediterránea, entre el 1 y el 10 de marzo.
- Temperaturas nocturnas: si las mínimas se mantienen >10 °C durante una semana, reduces notablemente el riesgo de daño por frío.
- Indicadores biológicos: cuando los almendros y cerezos florecen en tu zona, ya has superado el periodo de hielo, y puedes iniciar la siembra con mayor seguridad.
Plantación directa vs trasplante
La calabaza tiene distintas opciones:
- Siembra directa: funciona bien en la zona mediterránea y en Canarias, donde el suelo se calienta rápido. Planta las semillas a 2‑3 cm de profundidad y mantén el riego constante hasta que germinen (3‑7 días).
- Trasplante: en la zona continental y atlántica es más seguro. Haz un semillero bajo cubiertas o en el invernadero 6‑8 semanas antes de la fecha de plantación. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas y el suelo alcance la temperatura adecuada, trasplántalas respetando una distancia de 1,5‑2 m entre plantas.
- Endurecimiento: antes de colocar los plantones al aire libre, acostúmbralos al exterior durante 7‑10 días, incrementando progresivamente la exposición al sol y al viento.
Plantas compañeras y asociaciones
Algunos cultivos favorecen el crecimiento de la calabaza y reducen plagas:
- Maíz: actúa como soporte natural y crea sombra que mantiene el suelo fresco.
- Frijoles: fijan nitrógeno y mejoran la fertilidad del sustrato.
- Caléndula y capuchina: repelen pulgones y escarabajos.
Planta patatas o tomates demasiado cerca, ya que comparten enfermedades como el mildiu y pueden competir por nutrientes.
Consejos finales
- Mulching con paja o compost ayuda a conservar la humedad y a regular la temperatura del suelo, imprescindible en zonas de alta evaporación como Andalucía interior.
- Riego por goteo: aplica 2‑3 L por planta cada dos días en primavera; aumenta a 5‑6 L en verano, siempre evitando charcos que favorezcan el mildiú.
- Protección contra heladas tardías: cubre las plantas jóvenes con campanas de plástico o una manta térmica durante noches bajo 0 °C.
- Plantación escalonada: siembra en intervalos de 10‑14 días; así tendrás una cosecha continua desde principios de verano hasta otoño.
- Errores habituales: no sembrar cuando el suelo está demasiado frío, olvidar el endurecimiento y no proporcionar soporte estructural (enrejado o espaldera).
Conclusión
En resumen, la ventana para cuándo plantar calabazas varía según la zona: marzo‑abril en la costa mediterránea, finales de mayo‑junio en la meseta, abril‑mayo en el norte atlántico, y marzo‑junio en el sur interior, con posibilidad de cultivo casi todo el año en Canarias. Observa la temperatura del suelo, las mínimas nocturnas y las últimas heladas, y elige entre siembra directa o trasplante según tu clima. Con estos datos y los acompañantes adecuados, tendrás una calabaza generosa que te acompañará desde el verano hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y a cosechar!