Cuándo plantar pepino: calendario por zonas de España

Cuándo plantar pepino: calendario por zonas de España

Si te preguntas cuándo plantar pepino para que llegue a buen término sin que el clima lo arruine, estás en el lugar correcto. El pepino necesita calor constante y suelos bien calientes; plantarlo demasiado pronto lo expone a heladas y a un desarrollo lento, mientras que retrasarlo reduce la ventana de cosecha de verano. En España, la gran variedad de climas obliga a ajustar fechas según la zona: desde la brisa atlántica del norte hasta el calor seco del interior. Aquí tienes un calendario práctico y adaptado a cada región, con datos exactos que te ayudarán a programar la siembra con confianza.


Mejores meses para plantar pepino – desglosado por zona

Zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Baleares)

En la costa mediterránea el suelo se calienta rápido. La temperatura del suelo debe superar los 15 °C a 5 cm de profundidad antes de sembrar. Esto suele ocurrir a finales de marzo y se mantiene hasta junio.

  • Primera ventana: del 15 de marzo al 30 de abril. Ideal para una cosecha que se extienda de julio a septiembre.
  • Segunda ventana (opcional para cultivo tardío): de julio a principios de agosto, siempre que la temperatura nocturna no baje de 18 °C. En esta fase los pepinos maduran en otoño, perfectos para mercados de cosecha tardía.

En esta zona es frecuente ver dos plantaciones porque el verano es largo y la lluvia de otoño suele ser escasa, lo que permite una buena recolección antes de la primera helada.

Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)

El interior peninsular sufre heladas tardías y suelos que se enfrían bajo cero hasta mediados de mayo. Aquí la regla de oro es esperar a que las mínimas nocturnas superen los 10 °C durante al menos una semana.

  • Ventana segura: del 10 de mayo al 30 de junio. Plantar antes de esa fecha arriesga que el pepino sufra “choque de frío”.
  • Fecha de referencia: después del 15 de mayo, cuando la media de heladas en la meseta ha cesado y el suelo ya ronda los 16 °C.

Para los cultivadores que disponen de túneles o campanas de protección, una siembra temprana (finales de abril) puede adelantarse, siempre que se cubra la plantación en noches frías.

Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)

El norte de España presenta inviernos suaves, pero la primavera es fresca y húmeda. El pepino tolera bien la humedad, pero necesita calor suficiente para fructificar.

  • Ventana de plantación: del 1 de mayo al 15 de junio. El suelo en esas fechas suele alcanzar entre 14 y 16 °C.
  • Consejo local: aprovecha la temperatura diurna de 20‑22 °C y protege con mallas anti‑heladas si la noche baja de 9 °C.

En la zona atlántica, la cosecha suele iniciar en julio y puede prolongarse hasta principios de octubre gracias a la moderación de temperaturas de otoño.

Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)

En la parte interior del sur, las heladas desaparecen antes que en la meseta, pero el verano es extremadamente caluroso (picos de 38‑40 °C). Por eso el pepino se planta cuando el calor ya está presente, pero antes del máximo de temperaturas.

  • Ventana óptima: del 5 de abril al 20 de mayo. El suelo ya supera los 15 °C y las mínimas nocturnas se mantienen entre 12‑14 °C.
  • Segunda siembra (para cosecha tardía): de julio a principios de agosto, asegurando riego abundante para evitar que la planta sufra estrés por calor.

En zonas como Badajoz o Córdoba, el pepino necesita riego frecuente (al menos 2 L por planta al día en pleno verano) y tutores para evitar que el peso del fruto rompa los tallos bajo el sol intenso.

Canarias y zonas subtropicales (Tenerife, Gran Canaria, La Palma)

En las Islas Canarias el clima es tan estable que el pepino puede plantarse prácticamente todo el año. No obstante, la temperatura del suelo baja ligeramente en los meses de diciembre‑febrero, rondando los 13‑14 °C.

  • Ventana casi permanente: de febrero a noviembre. Para obtener frutos de mejor calidad, lo ideal es sembrar entre marzo y octubre, cuando la temperatura nocturna rara vez baja de 18 °C.
  • Tip local: aprovecha los microclimas costeros para cultivar sin riego intensivo; en zonas más altas, complementa con riego por goteo.

Señales para saber cuándo plantar pepino

No te guíes solo por el mes del calendario; observa el entorno. Una temperatura del suelo superior a 15 °C a 5 cm de profundidad es la señal más fiable. Usa un termómetro de jardín: clava la sonda por la mañana y, si marca 15 °C o más durante tres días consecutivos, el suelo está listo.

Otra pista es la ausencia de heladas durante al menos una semana. Revisa los datos de la AEMET o el registro personal de tu huerto; si las mínimas no han bajado de 10 °C, puedes avanzar.

Observa la floración de los almendros o cerezos en la zona; cuando esas frutas ya se están abriendo, indica que la primavera ha ganado terreno y es seguro plantar pepinos. Además, una noche sin escarcha y con humedad del aire moderada (70‑80 %) favorece la germinación.


Plantación directa vs trasplante

Siembra en semillero

El pepino germina rápido, pero su plántula es delicada. En la mayoría de zonas, lo más práctico es sembrar en bandejas o macetas interiores 4‑6 semanas antes de la fecha de plantación definitiva. Por ejemplo, si vas a plantar a inicios de mayo en la meseta, inicia la siembra a finales de marzo. Usa sustrato ligero y mantén la bandeja en un lugar luminoso (al menos 6 h de luz solar directa o bajo luces LED).

Cuando las plántulas tengan 2‑3 hojas verdaderas y la temperatura del suelo exterior sea adecuada, procede al trasplante. Endurece las raíces exponiéndolas al aire libre 7‑10 días, reduciendo progresivamente el riego para que la planta se acostumbre al entorno.

Trasplante al huerto

Al trasladar, cava un surco de 30‑40 cm de profundidad y abre un pequeño agujero de 10 cm cada 80‑100 cm (para pepinos en espaldera) o cada 50‑60 cm (para cultivo bajo cubierta). Coloca la plántula, cubre con tierra suelta y pulsa ligeramente. Riega abundante en el momento del siembra para asentar la tierra y favorecer el desarrollo radicular.

Siembra directa

En climas cálidos y estables (Canarias, sur interior) puedes sembrar directamente en el suelo cuando la temperatura del sustrato supera los 15 °C. Haz surcos de 20 cm y siembra semillas a 2‑3 cm de profundidad, con una separación de 30 cm entre plantas. Riega después de la siembra y mantén la humedad constante durante la germinación (aprox. 3‑4 días).

En zonas más frías, la siembra directa no se recomienda porque el brote tardará más y será vulnerable a las heladas tardías.


Plantas compañeras y asociaciones

Cultivar pepino junto a otras hortalizas puede mejorar el vigor y espantar plagas. Albahaca es una aliada clásica: su aroma repele pulgones y ácaros, y además potencia el sabor del pepino. Lechuga y espinaca pueden sembrarse entre filas de pepino porque crecen rápido y proporcionan sombra ligera al suelo, reduciendo la evaporación.

Por otro lado, evita plantar pimienta o pimiento cerca del pepino, ya que compiten por los mismos nutrientes y pueden favorecer la aparición de mildiu. Asimismo, aleja el maíz porque su altura genera humedad en la base del pepino, invitando a ósporo de sudor.


Consejos finales

  • Protección contra heladas tardías: ten a mano una manta anti‑heladas o una cubierta de polietileno para los plantones jóvenes.
  • Riego por goteo: especialmente en zonas áridas, permite suministrar 2‑3 L por planta al día sin encharcar.
  • Plantación escalonada: siembra cada 10‑12 días dentro de la ventana recomendada para alargar la cosecha.
  • Endurecer antes del trasplante: reduce el choque de trasplante y favorece la absorción de agua.
  • Evita el exceso de fertilizante nitrogenado: demasiado nitrógeno genera follaje abundante pero pocos frutos; opta por un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 o compost bien descompuesto.

Conclusión

En resumidas cuentas, cuándo plantar pepino depende de la zona en que te encuentres: de marzo‑abril en la costa mediterránea, de mayo‑junio en la meseta continental, de mayo‑junio en el norte atlántico, de abril‑mayo en el sur interior y prácticamente todo el año en Canarias. Observa la temperatura del suelo, las últimas heladas y usa semilleros para adelantar la temporada si dispones de espacio. Con los acompañamientos adecuados y una buena gestión del riego, conseguirás una cosecha abundante y sabrosa que alegrará tus mesas de verano. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de esos pepinos crujientes!