Cuándo Plantar Tomillo: Calendario por Zonas de España
- 28 Oct, 2025
Si te preguntas cuándo plantar tomillo, la respuesta depende del clima de tu zona. Este aromático perenne tolera bien la sequía, pero necesita una temperatura del suelo mínima de 10 °C para germinar sin problemas. Plantarlo demasiado pronto puede exponerte a heladas que dañen las plántulas; plantarlo demasiado tarde reduce el tiempo de establecimiento antes del verano abrasador. En España, con sus climas tan variados, el calendario cambia de una costa a otra, y conocer esas diferencias es clave para conseguir un tomillo vigoroso y aromático durante todo el año.
Mejores meses para plantar – desglose regional
Zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Málaga)
En la costa mediterránea el suelo se calienta rápido. Puedes iniciar la siembra en marzo‑abril, cuando las noches ya superan los 10 °C de forma constante. La temperatura del suelo a 5 cm suele estar entre 12 °C y 15 °C, ideal para que las semillas germinen. Si prefieres una segunda oleada, el julio permite plantar de nuevo y cosechar en otoño, aprovechando la lluvias tardías de septiembre‑octubre. En esta zona, el tomillo se beneficia de la luz directa; evita sombra excesiva y riega sólo al iniciar la germinación.
Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta central el riesgo de heladas persiste hasta mediados de mayo. Lo más seguro es esperar a que la última helada haya pasado, habitualmente entre el 15 y 25 de abril. La fecha óptima para plantar tomillo queda entre finales de abril y primera semana de mayo; a esa altura el suelo ya registra 14‑16 °C. Plantar antes de esa ventana suele resultar en plántulas que se marchitan al primer viento frío. Un truco que funciona muy bien es cubrir el lecho con una manta ignífuga durante la noche de la última helada prevista; al día siguiente, retira la manta y la germinación arranca sin sobresaltos.
Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima atlántico es más fresco y húmedo; las temperaturas del suelo no superan los 12 °C antes de abril. Aquí la ventana ideal se extiende de abril a junio. La humedad constante favorece la germinación, pero también aumenta el riesgo de hongos. Para evitar problemas, siembra sobre una capa ligera de arena o grava y mantén el sustrato bien drenado. En la zona de Rías Baixas, por ejemplo, el tomillo suele plantarse a mediados de abril, cuando los termómetros marcan mínimas nocturnas de 9‑11 °C durante una semana completa.
Sur interior (Extremadura, Andalucía interior, Castilla la Nueva)
En el sur interior el suelo se calienta antes que en la meseta, pero el verano es extremadamente seco. La mejor época para colocar tomillo es entre mediados de marzo y principios de mayo. En Badajoz o Córdoba, a finales de marzo la temperatura del suelo ya llega a 13 °C, y las heladas son escasas. No obstante, si el año es especialmente lluvioso en primavera, planta a finales de abril para evitar que el exceso de agua favorezca la pudrición de las raíces. Un consejo práctico es mezclar el sustrato con un puñado de cal agrícola; ayuda a equilibrar la acidez y a prevenir el sarpullido de la tierra.
Canarias y zonas subtropicales (Tenerife, Gran Canaria, La Palma, Málaga interior)
En las Islas Canarias la temperatura media se mantiene entre 18 °C y 24 °C todo el año, lo que permite sembrar tomillo prácticamente en cualquier mes. Sin embargo, los periodos de vientos alisios pueden resecar rápidamente las plántulas. La práctica más segura es plantarlo entre octubre y febrero, cuando la lluvia es más frecuente y el riesgo de sequía baja. En la zona de Gran Canaria, las noches rara vez bajan de 15 °C, por lo que la germinación es rápida y el tomillo se establece sin necesidad de riego adicional durante los primeros 15 días.
Señales para saber cuándo plantar
No te guíes solo por el mes indicado; el tomillo responde a señales climáticas específicas. Primero, mide la temperatura del suelo con un termómetro de jardín a 5‑10 cm de profundidad; si marca 10 °C o más de forma constante durante al menos 5 días, es momento de sembrar. Segundo, verifica la ausencia de heladas nocturnas: revisa el histórico local o pregunta en el ayuntamiento; si las mínimas nocturnas han sido >10 °C durante una semana, el riesgo está bajo. Tercero, observa la floración de los almendros; cuando aparecen los almendros y no hay más riesgo de heladas, el tomillo puede plantarse con confianza. Por último, siente la textura del suelo: si está suelto y bien drenado, el tomillo echará raíces sin problemas; si está compacto, suelta una capa de arena antes de sembrar.
Plantación directa vs trasplante
El tomillo se puede sembrar directamente en el huerto o iniciar en semillero. Si dispones de espacio y un clima templado (como la zona mediterránea), la siembra directa en marzo‑abril funciona bien; basta con esparcir las semillas a 2‑3 cm de profundidad y cubrir ligeramente con tierra fina. En zonas con primavera más tardía (meseta y norte), lo más seguro es sembrar en semillero 4‑6 semanas antes de la fecha de trasplante. Por ejemplo, si vas a plantar en finales de abril, siembra en bandejas a mediados de marzo bajo luz artificial o en un mini‑invernadero. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas y la temperatura del suelo alcance 12 °C, trasplántalas dejando 30‑40 cm entre cada planta. El tomillo tolera bien la perturbación de la raíz, pero evita moverlas cuando el sustrato esté demasiado húmedo para no dañar la delicada red radicular.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar tomillo junto a otras especies potencia su aroma y protege contra plagas. Las orégano y romero comparten requerimientos de sol y sequía, creando un mini‑macizo mediterráneo que ahorra riego. La lavanda atrae a abejas polinizadoras y, al mismo tiempo, disuade a pulgones. Otra buena compañía es la cebolla: sus vapores repelen la mosca blanca, que a veces ataca al tomillo. Por el contrario, evita plantar el tomillo cerca de hormigas o árboles de hoja ancha que generen sombra excesiva, pues la falta de luz reduce la producción de aceites esenciales.
Consejos finales
- Protege de heladas tardías con mantas antiheladas o túneles de plástico durante la primera semana después del trasplante.
- Riega con moderación: el tomillo necesita menos agua que otras hierbas; un riego ligero cada 7‑10 días es suficiente, aumentando a cada 4‑5 días en verano intenso.
- Escalonado: si tienes espacio, planta en sucesivas tandas cada 2‑3 semanas; así tendrás una cosecha continua de hojas frescas durante todo el año.
- Endurecimiento: antes de la salida al campo, acostumbra las plántulas al exterior exponiéndolas 2‑3 h al día, aumentando progresivamente.
- Evita exceso de fertilizante nitrogenado; el tomillo prefiere suelos ligeramente pobres; una aplicación anual de compost bien descompuesto o farina de hueso en primavera es suficiente.
Conclusión
En resumen, cuándo plantar tomillo depende de la zona: marzo‑abril en la costa mediterránea, finales de abril‑mayo en la meseta continental, abril‑junio en el norte atlántico, marzo‑mayo en el sur interior y cualquier mes en Canarias con atención a los vientos. Observa la temperatura del suelo, la ausencia de heladas y la humedad antes de sembrar. Con estos datos y los trucos de asociación, riego y protección, tu tomillo crecerá fuerte y aromático, listo para darle sabor a tus guisos, infusiones y aceites caseros. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la fragancia del tomillo en tu huerto español!