Por qué mis petunias tienen hojas amarillas y cómo recuperarlas

Por qué mis petunias tienen hojas amarillas y cómo recuperarlas

Las petunias con hojas amarillas suelen tener clorosis férrica, sobre todo si las riegas con agua del grifo calcárea: las hojas nuevas amarillean y los nervios se quedan verdes. La segunda causa más frecuente es el exceso de riego en macetas que drenan mal, y la tercera, un sustrato agotado tras semanas de floración sin abono. Mira qué hojas amarillean primero y cómo está la tierra: con eso descartas la mayoría de opciones.

Diagnóstico rápido

SíntomaCausa probable
Hojas nuevas amarillas con los nervios verdesClorosis férrica (agua o sustrato calizo)
Hojas amarillas y blandas, tierra siempre mojada, tallos oscuros en la baseExceso de riego, pudrición de raíces
Hojas viejas pálidas de forma uniforme y pocas floresFalta de abono
Hojas bajas amarillas y secas en tallos largos, a mitad de veranoTallos envejecidos
Hojas lacias, amarillas y con bordes secos tras días de calorFalta de agua o golpe de calor
Puntitos amarillos, aspecto polvoriento y telillas finasAraña roja
Hojas pegajosas, insectos en brotes o en el envésPulgón o mosca blanca
Moteado amarillo y verde, hojas deformadasVirus

Causas y soluciones

1. Clorosis férrica

La petunia, y todavía más la calibrachoa o minipetunia, necesita un sustrato ligeramente ácido para absorber el hierro. En gran parte de España el agua del grifo es dura y, riego tras riego, el pH de la maceta sube y el hierro queda bloqueado aunque esté presente. Las hojas jóvenes salen de un amarillo limón con una red de nervios verdes; en casos graves, casi blancas.

Solución: aplica un quelato de hierro de tipo EDDHA, el que mantiene el hierro disponible en suelos alcalinos, disuelto en el agua de riego según la etiqueta. Las hojas nuevas deberían salir verdes en una o dos semanas. A medio plazo, riega con agua de lluvia o mezclada con la del grifo, usa un abono que incluya microelementos y, al trasplantar, elige un sustrato para plantas de flor de buena calidad.

2. Exceso de riego

En verano la petunia bebe mucho, pero no tolera tener las raíces encharcadas. Una maceta sin agujeros, un plato siempre lleno o un sustrato apelmazado acaban en raíces asfixiadas y podridas. Las hojas amarillean y se ablandan, las flores se mustian y la base de los tallos se oscurece.

Solución: vacía el plato después de regar y espera a que los 2–3 cm superiores del sustrato estén secos antes de volver a regar. Si al sacar la planta ves raíces pardas y blandas, recórtalas y trasplanta a sustrato nuevo. Si la base del tallo ya está podrida, corta puntas sanas de 8–10 cm y enraízalas como esquejes. Encontrarás más casos en por qué se marchitan mis petunias.

3. Falta de abono

Una petunia florece sin parar de primavera a otoño y consume muchos nutrientes. El abono que trae el sustrato se agota en pocas semanas y, a partir de ahí, la planta tira de sus hojas viejas: palidecen de forma uniforme y las flores escasean.

Solución: usa un fertilizante líquido para plantas con flor cada 7–15 días durante la temporada, a la dosis de la etiqueta o a media dosis con más frecuencia. Tienes más ideas para mantener la floración en cómo hacer que las petunias florezcan.

4. Tallos envejecidos

A mitad del verano, los tallos largos se quedan pelados en la base, con hojas amarillas y secas, mientras las flores se concentran en las puntas. Es el envejecimiento normal de la planta, no una enfermedad.

Solución: recorta los tallos entre un tercio y la mitad de su longitud, abona y riega bien. En dos o tres semanas rebrotan con hojas nuevas y una floración renovada.

5. Falta de agua y calor

Las jardineras pequeñas y las macetas colgantes se secan en pocas horas con 35 °C, sobre todo si son oscuras y les da el sol de tarde. Las hojas se ponen lacias, amarillean y se secan por los bordes; además, las raíces sufren por el calor del recipiente. Tienes las señales de la sed en petunia con sed.

Solución: en olas de calor, riega a primera hora y, en recipientes pequeños, también al atardecer si hace falta. Usa macetas más grandes y de color claro, y busca un lugar con sombra en las horas más duras.

6. Araña roja

Con calor seco, estos ácaros diminutos se instalan en el envés y chupan la savia. Las hojas se llenan de puntitos amarillentos, toman un aspecto polvoriento o grisáceo y, en ataques fuertes, aparecen telillas entre los brotes.

Solución: ducha el envés de las hojas con agua para subir la humedad y arrastrar los ácaros, retira los tallos más dañados y, si hace falta, aplica jabón potásico o aceite de neem al atardecer, nunca a pleno sol, repitiendo según la etiqueta.

7. Pulgón y mosca blanca

El pulgón se agrupa en los brotes y los capullos; la mosca blanca, en el envés, y al mover la planta salen volando nubecillas blancas. Ambos dejan melaza pegajosa, sobre la que crece un hongo negro, y las hojas acaban amarilleando.

Solución: jabón potásico en pulverización, cubriendo bien el envés, repetido a la semana. Las trampas adhesivas amarillas ayudan a reducir la mosca blanca.

8. Virus

Un moteado amarillo y verde, con hojas arrugadas o deformadas y flores con rayas extrañas, puede deberse a un virus. No tiene cura: retira la planta y no la uses para sacar esquejes.

Prevención

  • Macetas con agujeros de drenaje y sustrato ligero; nada de platos con agua estancada.
  • Riego cuando la superficie esté seca, más frecuente en verano y en recipientes pequeños.
  • Abono líquido regular durante la floración, con hierro y microelementos.
  • Agua de lluvia siempre que puedas, sobre todo en zonas de agua dura.
  • Poda de renovación a mitad del verano.
  • Pleno sol en primavera y sombra ligera por la tarde en las zonas más calurosas.

Cuándo la planta no tiene arreglo

Si la raíz está podrida casi por completo, si el tallo se ha ablandado en la base o si hay síntomas de virus, la planta no se recupera. Las petunias se cultivan casi siempre como anuales y, al llegar el frío del otoño, decaen de forma natural: un amarilleo general en esa época es el final del ciclo. En zonas de costa con inviernos suaves pueden aguantar, pero florecen peor al segundo año.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas amarillas vuelven a ponerse verdes?

Con la clorosis férrica, las hojas poco afectadas pueden reverdecer en parte, pero lo que importa es que las nuevas salgan verdes. Las hojas amarillas por vejez, exceso de riego o falta de agua no se recuperan: retíralas.

¿Cada cuánto riego una petunia en maceta en verano?

Depende del tamaño del recipiente y de la exposición. Mete un dedo en la tierra: si los primeros centímetros están secos, riega hasta que salga agua por los agujeros. En jardineras pequeñas al sol puede hacer falta regar a diario.

¿Los posos de café acidifican el sustrato de las petunias?

Su efecto sobre el pH es pequeño y poco previsible. Para la clorosis funciona mucho mejor el quelato de hierro combinado con agua de lluvia.