Hojas amarillas en pepinos: causas y cómo corregirlas

Hojas amarillas en pepinos: causas y cómo corregirlas

Las hojas amarillas en pepinos se deben casi siempre a un riego irregular o excesivo, a la falta de nitrógeno o de magnesio en una planta que crece y produce muy deprisa, o al mildiu, que dibuja manchas amarillas angulosas limitadas por los nervios. Para acertar, fíjate en qué hojas amarillean y cómo: no es lo mismo un amarilleo uniforme en las hojas de abajo que un mosaico en las hojas nuevas.

En los invernaderos y huertos del sureste hay que contar además con los virus que transmite la mosca blanca, que empiezan como una carencia y no tienen cura.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Hojas bajas de color amarillo pálido uniforme, planta poco vigorosaFalta de nitrógeno
Amarillo entre los nervios de las hojas medias y viejas, con los nervios verdesFalta de magnesio
Manchas amarillas angulosas entre nervios y pelusa gris violácea en el envésMildiu
Manchas de polvo blanco que acaban amarilleando la hojaOídio
Hojas lacias y amarillas con la tierra mojada y el cuello oscuroExceso de riego o raíces asfixiadas
Hojas pálidas tras unas noches frías, poco después del trasplanteFrío
Punteado amarillo fino y telillas en el envésAraña roja
Amarillo entre nervios en hojas viejas, con mucha mosca blancaVirus de amarilleo
Mosaico verde y amarillo, hojas arrugadas y frutos moteadosVirus del mosaico
Planta amarillenta que se mustia en las horas de calor; raíces con nudosNematodos
Solo las hojas más viejas, tras meses de cosechaEnvejecimiento natural

Causas y cómo solucionarlas

1. Riego irregular o encharcamiento

El pepino tiene raíces superficiales y frutos que son casi todo agua, así que necesita humedad constante. Si alternas días de sequía con riegos copiosos, las hojas bajas amarillean y los frutos salen curvados, estrechos en la punta o amargos. En el extremo contrario, un suelo arcilloso o una maceta sin drenaje que se encharca asfixia las raíces: la planta amarillea entera, se mustia y el cuello del tallo se oscurece.

Solución: riega poco y a menudo, mejor con goteo, y comprueba con el dedo que la tierra está húmeda a 5–10 cm pero no empapada. En pleno verano y en suelos ligeros suele tocar a diario. Un acolchado de paja de 5 cm mantiene la humedad estable. Si el suelo está encharcado, deja de regar hasta que se oree la superficie y, en la próxima plantación, usa caballones o bancales elevados.

2. Falta de nitrógeno

Una planta de pepino cargada de frutos consume mucho. Cuando falta nitrógeno, la planta lo retira de las hojas viejas para alimentar los brotes, y las de abajo se vuelven de un amarillo pálido uniforme, sin manchas. Los tallos quedan finos y los pepinos, pequeños.

Solución: prepara el suelo con 2–3 kg/m² de compost o estiércol bien hecho antes de plantar y, desde que empieza a dar fruto, aporta un abono orgánico rico en nitrógeno cada dos o tres semanas. Tienes el calendario en cuándo abonar pepinos. Sin pasarse: el exceso de nitrógeno da mucha hoja, pocas flores femeninas y atrae al pulgón.

3. Falta de magnesio

Es una carencia muy típica del pepino, sobre todo en suelos arenosos o ácidos y cuando se abusa de abonos ricos en potasio, que compiten con el magnesio. Aparece a mitad de temporada: el tejido entre los nervios amarillea en las hojas medias y bajas mientras los nervios siguen verdes; más tarde los bordes se secan.

Solución: pulveriza las hojas al atardecer con sulfato de magnesio al 1 % (10 g por litro) y repite a los 10–15 días. Revisa el abonado para que no sea tan potásico. Las hojas ya muy dañadas no se recuperan, pero las nuevas saldrán verdes.

4. Mildiu

Es la enfermedad que más rápido deja un pepino sin hojas cuando hay humedad: rocíos nocturnos, nieblas costeras, finales de verano o invernaderos mal ventilados. Empieza con manchas amarillas angulosas, encajadas entre los nervios, y en el envés aparece una pelusa gris violácea. En pocos días las manchas se secan y la hoja se arruga.

Solución: retira las hojas afectadas, aclara la vegetación para que circule el aire y riega por la mañana sin mojar el follaje. Los productos a base de cobre autorizados en huerta funcionan como preventivo; lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad. Lo explicamos en detalle en mildiu en pepinos.

5. Oídio avanzado

El oídio empieza como manchas de polvo blanco, pero cuando cubre la hoja esta amarillea y se seca. Si ves restos blancos en las hojas amarillas, trátalo como oídio: retira las más afectadas y aplica azufre o bicarbonato potásico al principio del ataque.

6. Plagas chupadoras y virus

La araña roja deja un punteado amarillo fino y telillas en el envés con calor seco. La mosca blanca debilita la planta, pero su mayor daño es transmitir virus de amarilleo, frecuentes en los invernaderos de Almería y Murcia: las hojas viejas amarillean entre los nervios y se confunden con una carencia de magnesio, aunque no responden al abonado. El pulgón transmite el virus del mosaico del pepino, que deja hojas arrugadas con mosaico verde y amarillo y frutos moteados.

Solución: contra los virus no hay tratamiento; arranca las plantas afectadas para que no sirvan de foco y controla los insectos que los transmiten con placas amarillas, jabón potásico y mallas en los semilleros. Tienes los métodos en cómo eliminar la mosca blanca en pepinos.

7. Frío y estrés de trasplante

Por debajo de 12 °C el pepino deja de crecer y, con noches más frías, las hojas se quedan pálidas o amarillentas. Pasa mucho cuando se trasplanta en abril en el interior. Espera a que las noches superen los 12–14 °C de forma estable o protege las plantas con manta térmica las primeras semanas.

8. Nematodos

En suelos arenosos y cálidos, los nematodos de las agallas forman nudos en las raíces. La planta amarillea, crece poco y se mustia a mediodía aunque el suelo esté húmedo. No tiene arreglo esa temporada: rota de cultivo y, en verano, solariza el bancal antes de volver a plantar cucurbitáceas.

9. Hojas viejas al final del ciclo

Tras dos o tres meses de cosecha, las primeras hojas amarillean y se secan. Es normal. Quítalas para mejorar la ventilación.

Prevención

  • Riego por goteo regular y acolchado desde el trasplante.
  • Abonado de fondo con materia orgánica y aportes moderados durante la producción.
  • Entutorado vertical: hojas más aireadas y menos mildiu.
  • No plantes cucurbitáceas en el mismo sitio dos años seguidos.
  • Revisa el envés de las hojas una vez por semana para detectar plagas pronto.

Si te faltan detalles de marco de plantación o entutorado, los tienes en cómo cultivar pepinos.

Cuándo no tiene arreglo

Una planta con virus, con el mildiu extendido a casi todas las hojas o con el cuello podrido no se va a recuperar. Como el pepino tiene un ciclo corto, a menudo compensa arrancarla y sembrar otra tanda: en zonas de verano largo todavía hay tiempo de cosechar si siembras hasta principios de julio.

Preguntas frecuentes

¿Quito las hojas amarillas del pepino?

Sí, si están más de la mitad amarillas o tienen mildiu: ya no aportan casi nada y favorecen los hongos. Corta con tijera limpia y no quites más de un tercio de las hojas a la vez.

¿Por qué mis pepinos amargan desde que las hojas amarillean?

Ambas cosas suelen tener el mismo origen: estrés por calor o por riego irregular, que hace que la planta acumule las sustancias amargas. Estabiliza el riego y los frutos siguientes saldrán mejor.

¿Se pueden comer los pepinos de una planta enferma?

Sí, si el fruto está sano y firme. Ni el mildiu ni los virus del pepino afectan a las personas. Si has tratado, respeta el plazo de seguridad que indica la etiqueta.