Por qué se mueren las plántulas del semillero y cómo evitarlo

Por qué se mueren las plántulas del semillero y cómo evitarlo

Si las plántulas del semillero se doblan de golpe por la base y mueren con las hojas todavía verdes, casi siempre es damping-off o caída de plántulas: hongos del sustrato como Pythium y Rhizoctonia que pudren el tallo a ras de tierra. Para confirmarlo, mira el cuello: estará oscuro, blando y estrechado como un hilo. Lo primero es retirar las afectadas y no regar hasta que la superficie se seque.

El factor que lo decide casi todo es el agua: el hongo necesita un sustrato empapado y fresco alrededor de un tallo todavía tierno. Por eso ataca en los semilleros de otoño y de finales de invierno, y por eso el riesgo pasa cuando el tallo se endurece, a las dos o tres semanas de nacer.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probableCómo confirmarlo
Plántulas que se tumban de golpe, por rodales, con las hojas aún verdesDamping-offCuello marrón, acuoso y estrangulado justo en la superficie
Semillas que no nacenDamping-off antes de la nascenciaAl escarbar, la semilla está blanda o cubierta de moho
Plántulas altas, finas y pálidas que se acaban venciendoFalta de luz (ahilamiento)El tallo está verde y firme hasta la base
Plántula cortada limpia a ras de suelo, de una noche para otraGusano grisOruga gris enroscada en «C» a 1–3 cm de profundidad
Cotiledones comidos y rastro brillante sobre la bandejaBabosas o caracolesRevisa de noche con una linterna
Toda la bandeja mustia, sustrato seco y sueltoFalta de aguaSe recupera en una o dos horas tras regar por abajo

Causas de que se mueran las plántulas del semillero

Damping-off o caída de plántulas

No es un solo hongo, sino un grupo de organismos del suelo. Pythium domina en sustratos fríos y encharcados; Rhizoctonia solani prefiere temperaturas algo más templadas y deja una lesión parda y hundida; Fusarium y Phytophthora también pueden intervenir. Llegan con la tierra de huerto, el compost poco hecho, las bandejas reutilizadas sin lavar o el agua estancada de un bidón.

Antes de la nascencia pudre la semilla y parece que «no ha nacido nada». Después, ablanda el cuello y la plántula no sostiene el peso de las hojas. Avanza en corro desde un foco, porque el hongo se extiende por el sustrato húmedo de una celda a la siguiente.

En coles, brócoli y coliflor, Rhizoctonia produce a veces el tallo de alambre: la planta no cae, pero el cuello queda negro, fino y duro, y tras el trasplante crece raquítica o se parte. Descarta esas plántulas aunque sigan en pie.

Qué hacer:

  1. Retira las plántulas caídas y las de alrededor, con un margen de una o dos celdas, sin sacudir tierra sobre las sanas.
  2. No riegues hasta que el primer centímetro de sustrato esté seco al tacto. Después, riega por abajo: bandeja en un plato con agua 15–20 minutos y fuera.
  3. Quita tapas y plásticos en cuanto nazcan las semillas: la condensación que gotea sobre las plántulas es el ambiente ideal del hongo.
  4. Separa las bandejas y, en interior, ventila un rato cada día.
  5. Si está afectada la bandeja entera, tira el sustrato y vuelve a sembrar en uno nuevo.

Las plántulas con el cuello podrido no se recuperan; se trata de frenar el avance. Si en dos o tres días dejan de aparecer plantas tumbadas, se ha detenido.

Siembra demasiado densa

Con la semilla amontonada, el aire no circula, la humedad se queda pegada al sustrato y el damping-off salta de planta en planta. Pasa mucho con lechuga, cebolla o puerro sembrados a voleo en bandeja corrida. Aclara cortando a ras con tijeras las sobrantes, sin arrancarlas, y en las siguientes siembras pon una o dos semillas por alvéolo.

Falta de luz

Lejos de una ventana o en días cortos y nublados de otoño, las plántulas estiran el tallo buscando luz, quedan finas y pálidas y se doblan por su peso. A diferencia del damping-off, el tallo está sano hasta la base, pero la planta queda tan débil que suele perderse en el trasplante. Saca la bandeja a pleno sol en cuanto nazcan, protegida del viento y del frío nocturno, o ponla a pocos centímetros de una lámpara de cultivo. Las de tomate ya ahiladas se salvan enterrándolas más hondo al trasplantar, porque echan raíces a lo largo del tallo; en lechugas y coles eso no funciona.

Gusanos grises, babosas y pájaros

Si la plántula aparece cortada limpia, sin podredumbre, no es un hongo. Los gusanos grises, orugas de mariposas nocturnas del género Agrotis, cortan el cuello de noche y se esconden de día junto a la planta; tienes su manejo en cómo eliminar orugas en lechugas. Las babosas y los caracoles se comen los cotiledones tras las primeras lluvias de otoño, y en cómo ahuyentar babosas del jardín hay barreras y trampas que funcionan. Si las plántulas aparecen arrancadas y tiradas al lado, son gorriones: una malla sobre la bandeja basta.

Cuándo no es grave y cuándo no tiene arreglo

Perder alguna plántula suelta es normal, y que no germinen todas las semillas depende de su edad y conservación. Es señal de alarma que caigan en corro y cada día haya más, o que la superficie tenga moho blanco algodonoso: ese sustrato no tiene arreglo. Retíralo entero y no lo eches al compost.

Con dos o tres hojas verdaderas y el tallo endurecido, el damping-off deja de ser un riesgo. Si se mueren a partir de ahí, busca otras causas: sed, frío, plagas o un trasplante adelantado. Para las lechugas, las señales de que están listas las tienes en cuándo trasplantar lechugas.

Cómo evitar que se mueran las plántulas del semillero

  • Sustrato nuevo para semilleros, ligero y que drene bien. La tierra del huerto y el compost sin madurar son la entrada más habitual del hongo.
  • Bandejas limpias: lávalas con agua y jabón y después con lejía diluida (una parte por nueve de agua); aclara y deja secar.
  • Capa fina de vermiculita o arena lavada sobre la semilla: la superficie seca antes y el cuello queda menos húmedo.
  • Riego por abajo y superficie seca entre riegos, con agua del grifo o de lluvia en recipiente tapado, nunca estancada.
  • Temperatura adecuada a cada siembra. Cuanto más tarda en nacer, más días expuesta al hongo. Coles y lechugas nacen con temperaturas suaves; tomates, pimientos y berenjenas de finales de invierno necesitan 20–25 °C, y una manta térmica acorta mucho la espera.
  • Fechas de tu zona. Los semilleros otoñales de coles, lechugas y cebollas van mejor al aire libre y con luz; ajusta el calendario con cuándo plantar coles. Y no siembres habas ni guisantes en un suelo pesado recién encharcado: la semilla también se pudre antes de nacer.

Preguntas frecuentes

¿Sirve la canela para el damping-off?

Se usa mucho espolvoreada sobre el sustrato y puede tener algún efecto contra los hongos, pero es limitado. Si el sustrato sigue empapado, el hongo avanzará con o sin canela.

¿Hay algún producto para prevenirlo?

Hay preparados con hongos beneficiosos del género Trichoderma que se mezclan con el sustrato y compiten con los patógenos. Son preventivos, no curan. Lee la etiqueta y comprueba que están autorizados para uso no profesional.

¿Puedo reutilizar el sustrato de un semillero que tuvo damping-off?

No para otro semillero. Puedes repartirlo en un bancal lejos de las siembras, donde la vida del suelo diluye el problema, pero no vuelvas a usarlo en bandejas ni macetas de plántulas.

¿Por qué se mueren las plántulas justo después de trasplantarlas?

Si el cuello está sano, suele ser el cambio brusco de sol, viento y frío. Endurécelas sacándolas al exterior unas horas al día durante una semana antes del trasplante y riega bien al plantarlas.