Cómo cultivar hierbabuena en maceta y en el huerto

Cómo cultivar hierbabuena en maceta y en el huerto

La hierbabuena se cultiva casi siempre a partir de un esqueje o un trozo de rizoma, que se planta en primavera (de marzo a mayo) o a principios de otoño, en un sitio con sol suave o semisombra y una tierra que se mantenga fresca. Es una de las aromáticas más fáciles: enraíza en pocos días y rebrota sola año tras año. El único cuidado serio es contenerla, porque sus rizomas invaden todo lo que tienen alrededor; en maceta o con una barrera enterrada de 25–30 cm se mantiene a raya.

Ficha resumen de la hierbabuena

AspectoDato
Nombre científicoMentha spicata, de la familia de las lamiáceas
CicloPerenne por rizomas; conviene renovar la mata cada 3–4 años
Altura30–60 cm; algo más cuando florece
ExposiciónSol de mañana o semisombra; pleno sol solo en climas frescos
Marco de plantación30–40 cm entre plantas; en maceta, una planta por recipiente de 25–30 cm de diámetro
SueloFresco, rico en materia orgánica, húmedo pero sin encharcar
RiegoFrecuente: no tolera que la tierra se seque del todo
MultiplicaciónEsqueje, división de mata o trozo de rizoma; la semilla es menos fiable
CosechaDe primavera a otoño; casi todo el año en la costa

Hierbabuena y menta: en qué se diferencian

En España se llama hierbabuena sobre todo a Mentha spicata, de hoja verde brillante, rugosa y dentada, con un aroma dulce y fresco. La menta piperita (Mentha × piperita) tiene mucho más mentol, hojas más lisas y a menudo tallos rojizos; es la de las infusiones intensas y los caramelos. La menta marroquí o nana, la del té moruno, es una selección de la propia hierbabuena.

El cultivo es prácticamente igual en todas, así que casi todo lo que leas aquí sirve también para la menta. Lo que cambia es el uso: la hierbabuena es la del caldo del cocido y el puchero, la sopa de picadillo, los mojitos y muchas ensaladas de verano.

En algunas comarcas se da también ese nombre a otras mentas silvestres. Si compras una planta, frota una hoja: la hierbabuena huele dulce, sin el golpe frío de la piperita.

Cuándo plantarla según la zona

La mejor época es la primavera, cuando la planta sale del reposo, y el principio del otoño en las zonas de invierno suave, cuando el suelo aún está templado y empiezan las lluvias. En el interior frío conviene esperar a abril o mayo para que las raíces nuevas no se encuentren con heladas fuertes.

ZonaPlantaciónCosecha
Litoral mediterráneoMarzo–mayo y octubre–noviembreDe abril a noviembre; casi todo el año en la costa suave
Sureste semiárido e interior del surFebrero–abril y octubre–noviembreMarzo–noviembre o diciembre
Meseta y valle del EbroMarzo–mayo y septiembre–octubreMayo–octubre
Meseta fría y montañaAbril–junioJunio–septiembre
Cornisa atlánticaMarzo–mayo y septiembre–octubreMayo–noviembre
CanariasTodo el año, mejor de octubre a marzoTodo el año

Tienes las fechas con más detalle en cuándo plantar menta, que valen igual para la hierbabuena.

Cómo multiplicarla

Por esqueje

  1. Corta puntas de tallo de 10–15 cm de una planta sana, justo por debajo de un nudo (el punto de donde salen las hojas).
  2. Quita las hojas de la mitad inferior.
  3. Ponlos en un vaso de agua o directamente en sustrato húmedo. En agua sacan raíces en 1–2 semanas.
  4. Cuando las raíces midan 2–3 cm, pásalos a maceta o al suelo y mantenlos húmedos y a la sombra unos días.

Por división o por rizoma

Al final del invierno o al comienzo de la primavera, saca un trozo de mata con raíces o un fragmento de rizoma de 8–10 cm con yemas, y entiérralo en horizontal a 3–5 cm de profundidad. Es el método más rápido: en pocas semanas tendrás una planta hecha.

Por semilla

Es posible, pero menos práctico. La semilla es muy fina y se siembra en superficie, apenas presionada sobre el sustrato, con 18–22 °C; germina en 10–15 días. Las plantas que salen pueden variar en aroma y vigor. Si tienes a mano una mata que te guste, multiplícala por esqueje y tendrás exactamente la misma.

Dónde ponerla y cómo contenerla

La hierbabuena agradece la luz, pero sufre con el sol de la tarde en el sur y en el interior en pleno verano: las hojas se endurecen, se queman los bordes y pierde aroma. Busca un sitio con sol por la mañana y sombra en las horas centrales. En Galicia y en la cornisa cantábrica aguanta pleno sol sin problema.

Para que no se extienda:

  • En maceta: la opción más sencilla. Mejor ancha que honda, de al menos 25–30 cm de diámetro y con agujeros de drenaje.
  • En el suelo: entierra una barrera vertical (una maceta grande sin fondo, un cubo o una lámina rígida) de 25–30 cm de profundidad, dejando 3–5 cm por encima del suelo para que los estolones no salten por arriba.
  • Separada de otras mentas: si plantas varias juntas, los rizomas se mezclan y en pocos años no sabrás cuál es cuál.

Suelo y abonado

Le gusta una tierra suelta, con mucha materia orgánica y que retenga humedad sin encharcarse, con un pH entre 6 y 7,5. Antes de plantar, mezcla 2–3 kg de compost por m² o, en maceta, usa un sustrato universal con un tercio de compost o de humus de lombriz.

Después basta con un aporte ligero de compost o humus cada primavera, extendido por encima. No te pases con el nitrógeno: la planta crece blanda, pierde aroma y se vuelve más propensa a la roya y al pulgón.

En maceta, a partir del segundo o tercer año los rizomas ocupan todo el recipiente y el sustrato se agota. Es el momento de sacarla, dividirla y renovar la tierra; tienes la mejor época para hacerlo en cuándo trasplantar menta.

Riego

Es su punto más delicado. La hierbabuena no soporta que la tierra se seque del todo: las hojas se arrugan, se vuelven duras y los tallos se lignifican.

  • En el suelo: 2–3 riegos por semana en verano, más si hace mucho calor o el suelo es arenoso; en primavera y otoño, cuando la superficie esté seca.
  • En maceta: en julio y agosto puede necesitar riego diario, sobre todo en terrazas soleadas. Un plato con algo de agua ayuda en los días de más calor, pero vacíalo si sigue lleno al día siguiente.
  • En invierno: donde hiela, la parte aérea se seca y apenas necesita agua.

Un acolchado de paja, hojas secas o corteza fina conserva la humedad y evita que el sol caliente la tierra.

Cuidados a lo largo del año

  • Despunta las puntas cuando la planta tenga 15–20 cm: se ramifica y se vuelve más densa.
  • Corta antes de la floración si quieres hojas tiernas y aromáticas; cuando florece, el sabor se vuelve más áspero.
  • Corte de renovación: a finales de verano, o cuando la mata esté leñosa y con pocas hojas, corta todos los tallos a 5–10 cm del suelo. Rebrota con fuerza en pocas semanas. Tienes el paso a paso en cómo podar la menta.
  • Limpieza de invierno: donde hiela, deja los tallos secos hasta finales de invierno y entonces córtalos a ras. Mientras tanto protegen la cepa del frío.
  • Renovación de la mata: cada 3–4 años el centro se vacía y se vuelve leñoso. Saca la planta, quédate con los trozos jóvenes del borde y replántalos en tierra nueva.

Plagas y enfermedades

ProblemaCómo reconocerloQué hacer
RoyaPústulas anaranjadas en el envés de las hojas y en los tallos, sobre todo en primaveraCortar y retirar (no al compost) los tallos afectados, regar sin mojar las hojas, aclarar la mata
PulgónColonias en los brotes tiernos, hojas abarquilladas y pegajosasChorro de agua, jabón potásico; dejar trabajar a mariquitas y sírfidos
Araña rojaHojas punteadas de amarillo y finas telarañas, con calor secoMás riego y humedad ambiental; jabón potásico en el envés
Crisomela de la mentaEscarabajo verde metálico que agujerea las hojasRecogida a mano de adultos y larvas
Caracoles y babosasBrotes comidos tras las noches húmedasRecogida nocturna, trampas de cerveza, barreras
OídioPolvo blanco sobre las hojas a final de veranoCorte de renovación y mejor ventilación

Si recurres a cualquier producto, aunque sea de uso ecológico, lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad antes de consumir las hojas.

Cosecha y conservación

Puedes empezar a cortar cuando la planta tenga unos 15–20 cm. Corta los tallos por encima de un par de hojas, dejando 2–3 nudos: de ahí saldrán dos brotes nuevos. Lo ideal es recoger por la mañana, cuando ya se ha secado el rocío y las hojas tienen más aroma.

Además de las recolecciones diarias, admite 2–3 cortes grandes al año, que son el momento de secar o congelar.

  • Fresca: en un vaso con agua, como un ramo, aguanta 3–5 días; en la nevera, envuelta en papel de cocina húmedo y dentro de una bolsa, alrededor de una semana.
  • Seca: cuelga ramilletes boca abajo en un lugar oscuro, seco y ventilado. En 1–2 semanas las hojas crujen; deshójalas y guárdalas en un tarro hermético.
  • Congelada: pica las hojas y congélalas en cubiteras con agua o aceite. Es la forma que mejor conserva el sabor para caldos y guisos.

Asociaciones y sitio en el huerto

Al ser perenne, la hierbabuena no entra en la rotación de cultivos: dale un rincón fijo, una jardinera en el borde del huerto o una maceta junto al grifo, donde sea fácil regarla. Si dejas florecer algún tallo a final de verano, sus pequeñas flores lilas atraen abejas, sírfidos y otros insectos útiles.

Tradicionalmente se coloca cerca de las coles para que su olor despiste a algunas plagas. El efecto es modesto, pero no hace daño si la mantienes en maceta. Lo que sí conviene evitar es plantarla suelta en un bancal de hortalizas: en dos temporadas sus rizomas competirán con todo lo que haya.

Preguntas frecuentes

¿Se puede cultivar hierbabuena dentro de casa?

Sí, junto a una ventana muy luminosa. Dentro crece más alargada y con menos aroma, y sufre con el aire seco de la calefacción. Si tienes un balcón, aunque sea pequeño, rendirá mucho más fuera, con sol de mañana.

¿Por qué mi hierbabuena tiene hojas pequeñas y tallos leñosos?

Suele ser una mezcla de falta de agua, maceta agotada y floración. Haz un corte de renovación a 5–10 cm, divide la mata o cambia el sustrato y mantén la tierra húmeda; en 3–4 semanas tendrás brotes nuevos y tiernos.

¿Por qué se seca en invierno?

En las zonas con heladas es normal: la parte aérea muere y los rizomas rebrotan en primavera. No la arranques. Si está en maceta, resguárdala del frío intenso y riega muy poco hasta que veas los brotes nuevos.