Cuándo plantar ajo en Granada: fechas y consejos locales
- 30 Oct, 2025
Si eres de los que disfruta del aroma de un buen ajo recién cosechado, saber cuándo plantar ajo en Granada es fundamental. La zona mediterránea interior de Granada combina inviernos fríos con primaveras que se calientan rápidamente, y esa transición determina el éxito del cultivo. Plantar demasiado pronto expone los bulbos a heladas nocturnas; plantarlos demasiado tarde reduce la zona de crecimiento antes del calor intenso del verano. En este artículo te dejo las fechas exactas, las señales climáticas que debes observar y los trucos que los granadinos usamos desde generaciones.
Mejores fechas para Granada
Ventana ideal
En Granada la última helada típica se sitúa entre el 15 y el 30 de abril. Por ello, el momento óptimo para colocar los dientes de ajo en el campo es la primera quincena de mayo, cuando las mínimas nocturnas ya superan los 10 °C de forma sostenida. Si el año ha sido especialmente cálido, puedes adelantar la siembra a la última semana de abril, pero mantén a mano una cubierta ligera (campana o manta de arpillera) por si aparecen escarcha tardía.
Fechas límite
No esperes más allá del 15 de mayo para plantar. A partir de esa fecha el suelo ya empieza a calentarse, pero el día siguiente puede llegar a 35 °C en julio y agosto, lo que obliga a una maduración rápida y a un menor desarrollo de los bulbos. Plantar después de mediados de mayo puede dar como resultado ajos pequeños y de menor calidad.
Temperatura del suelo
Para que el ajo se asiente sin sobresaltos, la temperatura del suelo a una profundidad de 10 cm debe estar entre 12 y 15 °C. Puedes comprobarlo con un termómetro de jardín; si el termómetro muestra 14 °C a mediados de mayo, es la señal de que el terreno está listo.
Resumen rápido
| Mes / Semana | Acción recomendada | Condiciones clave |
|---|---|---|
| Última semana de abril | Si el clima es cálido, plantar temprano | Cobertura contra posible escarcha |
| 1‑15 de mayo | Ventana óptima | Suelo ≥12 °C, mínimas >10 °C |
| 15‑30 de mayo | Última oportunidad | Evitar si se anticipan olas de calor |
Calendario de siembra en semillero para Granada
Aunque el ajo se planta directamente en el suelo, muchos granadinos prefieren pre‑germinar los dientes en semillero para asegurar una germinación homogénea. Si deseas hacerlo, sigue estos pasos:
- A finales de febrero (aprox. 23‑28 febrero) elige dientes sanos y de buen tamaño.
- Colócalos en bandejas con sustrato ligero (mezcla de turba y perlita) a una profundidad de 3‑4 cm.
- Mantén la bandeja en un lugar luminoso pero sin luz solar directa, con una temperatura ambiente de 15‑18 °C.
- Cuando veas que los brotes alcanzan 2‑3 cm (aprox. 3‑4 semanas después), trasplántalos al jardín en la ventana de la primera quincena de mayo.
Este método ayuda a superar la variabilidad de germinación que a veces presenta el ajo de mercado.
Condiciones específicas de Granada
Suelo
Granada posee suelos predominantemente calcáreos y bien drenados en la zona de la Alpujarra, mientras que en el Valle del Genil el suelo tiende a ser más arcilloso. En ambos casos, la acidez ideal para el ajo está entre pH 6,5 y 7,0. Si el terreno es muy alcalino, incorpora harina de caliza a razón de 1 kg por 10 m² para equilibrar.
Microclimas dentro de la ciudad
- Norte de la Alhambra (cerca del Parque de las Ciencias): más fresco y con mayor retención de humedad; aquí el ajo puede tolerar siembras un par de semanas antes.
- Sur de la Vega de Granada: exposición al sol y al viento; protege con tutores de bambú y una capa de paja de 5 cm para evitar la evaporación del agua del suelo.
Riego
Granada es seco en primavera; la precipitación media en mayo es de 12 mm. Riega cada 5‑7 días, proporcionando 15‑20 litros por m² cada vez, preferiblemente al atardecer para reducir la evaporación. Cuando la temperatura nocturna suba a >20 °C (julio‑agosto), aumenta la frecuencia a cada 3‑4 días.
Viento y granizo
Los vientos del levante pueden arrancar los brotes jóvenes. Instala una barrera viva (lavanda o romero) en el límite del huerto. En primavera, el granizo es poco frecuente pero no imposible; si el pronóstico indica granizo, cubre los cultivos con una manta anti‑granizo o con una red de alambre gris.
Variedades recomendadas para Granada
- “Granada Blanca”: variedad local de tallo blanco, muy resistente al calor del interior granadino y con buen rendimiento en suelos calcáreos.
- “Morado de la Alpujarra”: ajo de color morado en el tallo, tolera bien la sequía y produce bulbos de gran tamaño.
- “Ajo de la Sierra” (indeterminado): ideal para quienes quieren cosechar dos veces al año; se planta en mayo y otra ronda en septiembre para una cosecha temprana de invierno.
Todas estas variedades tienen una tasa de germinación superior al 90 % cuando se siguen los pasos de semillero descritos antes.
Consejos específicos para Granada
- Endurecimiento: una semana antes del trasplante, expón las plántulas al exterior durante 2‑3 h al día, aumentando progresivamente el tiempo. Esto reduce el shock de la diferencia de temperatura.
- Mantillo orgánico: cubre el suelo con paja o corteza de pino de 5‑7 cm. Además de conservar la humedad, aporta materia orgánica que favorece la formación de bulbos redondos.
- Fertilización ligera: a la hora de plantar, incorpora 10 g de humus de lombriz por metro cuadrado. Evita fertilizantes nitrogenados altos, que promueven hojas en detrimento de los bulbos.
- Rotación de cultivos: no plantes ajo en el mismo sitio durante más de 4 años consecutivos; la rotación con leguminosas (habas, guisantes) reduce la presión de nematodos del suelo.
- Control de plagas: la mosca del ajo puede aparecer en junio. Una trampa de vinagre con una gota de jabón neutro atrapará a los adultos.
Conclusión
En Granada, la ventana óptima para plantar ajo es del 1 al 15 de mayo, tras la última helada típica y con una temperatura del suelo de 12‑15 °C. Si el año es cálido, puedes adelantarte a finales de abril, pero siempre con protección contra posibles escarchas. Usa variedades locales como Granada Blanca o Morado de la Alpujarra, y sigue el calendario de semillero para asegurar una germinación uniforme. Con un riego regular, mantillo y una buena rotación, tendrás una cosecha abundante que perfumará tus platos durante todo el invierno. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del mejor ajo de la zona!