Cuándo Plantar ajo en Madrid: Fechas y Consejos Locales
- 02 Nov, 2025
Si quieres que tu ajo llegue a buen estado en Madrid, el momento de la siembra marca la diferencia entre un bulbo bien formado y una cosecha fracasada. En la capital la primavera es temperamental: heladas tardías pueden destruir los brotes jóvenes, y el calor seco del verano puede impedir que los dientes se desarrollen con la suficiente humedad. Por eso, conocer el cuándo plantar ajo en Madrid es tan importante como elegir la variedad adecuada. A lo largo de este artículo te contaré, con datos concretos, las fechas exactas, los indicadores climáticos y los trucos que uso yo mismo en mi huerto del barrio de Chamartín.
Mejores fechas para plantar ajo en Madrid
En la zona de Madrid la última helada suele ocurrir entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Por seguridad, la ventana óptima para colocar los dientes de ajo en el suelo es la segunda quincena de mayo; en este periodo las mínimas nocturnas se sitúan ya por encima de 10 °C y el suelo ha alcanzado 12‑14 °C a 5 cm de profundidad, condición mínima para que el bulbo empiece a crecer sin sobresaltos.
- Inicio recomendado: 15 de mayo (primeros días de la segunda quincena).
- Límite tardío: 30 de junio. Más allá de esa fecha el bulbo comienza a “picar” y el desarrollo de la cáscara se ve limitado por el calor de julio.
Si la primavera es particularmente cálida y la helada desaparece antes del 20 de abril, puedes adelantar la siembra hasta la última semana de abril siempre que mantengas una cubierta flotante (túnel de plástico o campana) para proteger de posibles heladas repentinas. En años fríos, cuando la última helada se registra en la segunda semana de mayo, espera hasta el 20 de mayo antes de plantar para evitar que el ajo sufra el choque térmico.
Por qué mayo es la mejor época
El ajo necesita un período vegetativo largo para formar los bulbos. Plantado en mayo, tiene tiempo suficiente para desarrollar raíces fuertes antes del verano; además, la lluvia otoñal que llega a mediados de septiembre ayuda a que los bulbos se “curen” antes de la invernada. Si lo plantas demasiado pronto (abril sin protección) o demasiado tarde (julio), el bulbul puede quedar pequeño o incluso podrido por la humedad excesiva del otoño.
Calendario de siembra en semillero para Madrid
Aunque el ajo se planta directamente en el campo, muchos hortelanos madrileños prefieren iniciar la siembra en semillero para asegurarse de que los dientes broten de forma uniforme.
- Semillero en interior: a partir de principios de febrero si dispones de un sitio cálido (ventana sur o calefacción ligera).
- Trasplante al suelo: 15 de mayo (coincide con la ventana óptima del exterior).
Para endurecer las plántulas, colócalas al aire libre durante 7‑10 días en la tarde, protegidas con una malla ligera contra el viento. Ese “pre‑endurecimiento” reduce el shock cuando las trasladas al huerto definitivo.
Condiciones específicas del clima madrileño
Suelo: En la mayor parte de la capital el suelo es franco‑arenoso, con un pH medio cercano a 7,0. Si el pH supera 7,5, añade un poco de turba o compost ácido para equilibrar; el ajo prefiere suelos ligeramente neutros a ligeramente alcalinos, pero no excesivamente calcáreos.
Microclimas: El norte de la ciudad (Chamartín, Tetuán) tiende a ser más fresco y húmedo gracias a los parques y mayores sombras, mientras que el sur (Usera, Villaverde) se calienta más rápido y necesita riego más frecuente. Ajusta la frecuencia de riego según la zona: en el norte, riega cada 3‑4 días; en el sur, cada 2‑3 días en primavera.
Riego: El ajo necesita un suministro constante pero sin encharcamientos. En primavera el consumo es de 2‑3 L por m² al día; en julio, cuando el sol está más intenso, aumenta a 5‑6 L por m² al día. Regar por la mañana temprano evita la evaporación y previene la aparición de mildiu.
Viento y granizo: En abril‑mayo los vientos del norte pueden resecar la tierra rápidamente. Usa tutores de bambú o alambre flexible para sostener las hileras y protege los cultivos con una red anti‑granizo si el pronóstico muestra nubosidad con posibilidad de granizo en junio.
Variedades recomendadas para Madrid
- ‘Elefante de Navarra’: gran tamaño, tolera bien los suelos calcáreos y la sequía de julio‑agosto.
- ‘Blanca de Aragón’: bulbos blancos y de rápido crecimiento, ideal si quieres cosechar a principios de agosto.
- ‘Morado de Castilla’: aroma intenso y buena resistencia a la fusarium, una enfermedad frecuente en suelos con alta humedad.
Todas estas variedades son indeterminadas (crecen durante toda la temporada) y se adaptan bien a la amplitud térmica madrileña, que oscila entre 5 °C en enero y 38 °C en julio.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar ajo junto a otras especies ayuda a reducir plagas y a mejorar el desarrollo del bulbo. En mi huerto de Madrid pongo:
- Zanahorias: sus raíces profundizan el suelo y favorecen la aireación, lo que evita el reblandecimiento del ajo.
- Lechugas: cubren el suelo y mantienen la humedad constante, evitando que el ajo sufra estrés hídrico.
- Tomates: su presencia repele al mosca blanca que también ataca al ajo.
Evita plantar puerros o cebollas cerca del ajo, ya que compiten por los mismos nutrientes y pueden favorecer la transmisión de enfermedades fúngicas.
Consejos específicos para el cultivo en Madrid
- Cubrir la zona de plantación con paja durante los primeros 15 días después del trasplante. La paja retiene humedad y protege del rápido secado del sol madrileño.
- Aplicar un fertilizante orgánico bajo en nitrógeno (por ejemplo, 2 kg de compost por 10 m²) cuando el ajo alcance la altura de la hoja blanca. Un exceso de nitrógeno favorece el crecimiento de hojas a expensas del bulbo.
- Deshierbar a mano cada semana. En la zona de la Comunidad de Madrid, el ortiga y la bija son particularmente competitivas y roban los nutrientes al ajo.
- Control natural de nematodos: enterrar cáscaras de huevo trituradas alrededor de cada planta disminuye la población de nematodos del suelo, un problema que he visto en varias parcelas del norte de la ciudad.
Consejos finales y errores habituales
- No esperes a que el suelo esté demasiado seco antes de regar; el ajo necesita humedad constante en la fase de establecimiento.
- No plantes los dientes demasiado profundos (más de 5 cm). Un plantón enterrado a 8 cm puede tardar en romper la superficie y ser más vulnerable a enfermedades.
- Endurecer siempre antes del trasplante: los niños del barrio suelen olvidar este paso y terminan con brotes marchitos por el choque térmico.
- Rota el cultivo cada 3‑4 años. En mi experiencia, si dejas el ajo siempre en el mismo sitio, la acumulación de patógenos del suelo reduce la calidad del bulbo.
Conclusión
En Madrid, la ventana ideal para plantar ajo se sitúa entre el 15 y el 30 de mayo, justo después de la última helada típica y con el suelo a 12‑14 °C. Si sigues el calendario de semillero, respetas las señales climáticas (temperaturas nocturnas > 10 °C, ausencia de heladas) y aplicas los trucos locales de riego y acompañamiento, tendrás un cultivo vigoroso que te recompensará con bulbos grandes y sabrosos desde finales de verano hasta el otoño. ¡A la próxima, a preparar la tierra y a disfrutar de un buen ajo casero!