Cuándo plantar espárrago en Asturias: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar espárrago en Asturias: Fechas y consejos locales

Si estás en Asturias y te preguntas cuándo plantar espárrago, la respuesta depende del clima atlántico de la zona. El espárrago es una planta perenne que necesita un buen invierno frío pero también una primavera templada para despertar. Plantarlo en el momento justo evita que las yemas se quemen o que la planta se debilite por exceso de humedad. En este artículo te diré las fechas exactas, los indicadores climáticos y los trucos que los asturianos usamos año tras año.

Mejores fechas para plantar espárrago en Asturias

En la costa atlántica de Asturias (Gijón, Avilés, Ribera), la temperatura del suelo alcanza los 12‑15 °C a finales de abril. Desde entonces puedes ir introduciendo los tallos en el huerto. La ventana óptima es del 15 de abril al 10 de mayo. Si el suelo ya supera los 13 °C a 10 cm de profundidad y no hay pronóstico de heladas, adelante.

En la zona interior (Oviedo, Cangas del Narcea), el invierno se prolonga un poco más. Aquí la última helada suele ocurrir entre el 5 y el 20 de mayo. Por ello, la fecha segura para plantar es a partir del 20 de mayo y hasta mediados de junio, siempre que la temperatura nocturna se mantenga por encima de 8 °C.

Para la zona de montaña (Picos de Europa, Cangas de Onís), el suelo tarda más en calentarse. En estas áreas lo ideal es esperar a que la temperatura del suelo supere los 10 °C, lo que normalmente ocurre a finales de junio. La plantación puede extenderse hasta principios de julio, pero es crucial evitar los días posteriores a lluvias intensas que puedan encharcar los cimientos de la raíz.

En cualquier zona, una segunda plantación tardía no tiene mucho sentido con espárrago, porque la planta necesita varios meses de crecimiento antes del primer año productivo. Lo mejor es concentrarse en una única ventana bien planificada.

Señales para saber que es el momento adecuado

No basta con mirar el calendario; el espárrago responde a señales del propio terreno. Primero, mide la temperatura del suelo con un termómetro de jardín a 10 cm de profundidad: si marca 13 °C o más y se mantiene estable durante tres o cuatro días, ya puedes plantar. Segundo, verifica que las mínimas nocturnas no bajen de 8 °C en los últimos siete días; una caída brusca indica riesgo de helada tardía. Tercero, observa la floración de los almendros (almendrón) que suele coincidir con la llegada de una primavera estable en Asturias; cuando estos árboles florecen sin temor a heladas, el espárrago está listo.

Siembra en semillero vs. plantación directa

El espárrago no se siembra directamente en el campo; se planta a partir de raíces o esquejes (cortijos) que se pueden comprar en viveros o preparar en casa. La práctica más extendida es el semillero de semillas: si decides cultivar a partir de semilla, siembra en bandejas en interior a finales de febrero (6‑8 semanas antes del trasplante). Mantén las plántulas en un lugar luminoso y a 18 °C para que germinen. Cuando tengan 4‑5 hojas verdaderas y la temperatura exterior sea adecuada, endurece las plántulas durante una semana, exponiéndolas gradualmente al aire libre antes de plantarlas en la huerto en la ventana señalada.

Plantas compañeras y asociaciones

Al plantar espárrago, cerca puedes colocar trébol blanco o vicia sativa. Estas leguminosas fijan nitrógeno, mejoran la estructura del suelo y reducen la aparición de sarna del espárrago. La lavanda también es una buena vecina porque repele ciertos pulgones y aporta un aroma agradable al huerto. Evita colocar puerros o cebollas justo al lado, ya que pueden competir por nutrientes y favorecer enfermedades fúngicas.

Consejos finales específicos para Asturias

  • Riego: durante la fase de establecimiento (las primeras 4‑6 semanas) riega una vez a la semana, más frecuente si hay sequía en primavera. Evita encharcar, especialmente en la zona costera donde la humedad natural ya es alta.
  • Mulching: cubre la zona plantada con paja o hojas secas para mantener la temperatura del suelo y reducir el crecimiento de malas hierbas.
  • Protección contra granizo: en Asturias los temporales de verano pueden traer granizo temprano. Ten a mano una malla anti‑granizo o una cubierta ligera para poder cubrir los surcos en caso de alerta.
  • Poda de los brotes: en el primer año no coseches; permite que la planta desarrolle un buen sistema radicular. A partir del segundo año, corta los brotes a 15‑20 cm del suelo, preferiblemente en la mañana fresca.

Conclusión

En resumen, en la costa asturiana planta tu espárrago entre 15 de abril y 10 de mayo, en la zona interior a partir del 20 de mayo y en montaña finales de junio. Asegúrate de que la temperatura del suelo supere los 13 °C, que no haya heladas nocturnas y que acompañes la plantación con leguminosas y lavanda. Con estos consejos podrás disfrutar de una cosecha abundante de espárragos tiernos y sabrosos durante muchos años. ¡Manos a la tierra, asturiano!