Cuándo plantar espárrago en Sevilla: Fechas y consejos locales
- 07 Jan, 2026
Si vives en Sevilla y te preguntas cuándo plantar espárrago en Sevilla, la respuesta depende de la temperatura del suelo, la última helada y el ciclo de crecimiento del propio espárrago. Esta raíz perenne necesita una base cálida para establecerse, pero también es vulnerable a los cortes de helada tardía que pueden dañar los brotes emergentes. En este artículo te doy el calendario exacto, los trucos locales y las variedades que mejor se adaptan al clima sevillano, para que tu huerto despierte lleno de vigor en primavera.
Mejores fechas para Sevilla
En la zona andaluzabanga de Sevilla, el clima mediterráneo continentalizado se caracteriza por inviernos suaves pero con heladas ocasionales hasta finales de marzo y veranos muy calurosos (más de 38 °C en julio). Por eso, la ventana ideal para plantar espárrago se sitúa entre finales de febrero y principios de abril.
- Fecha de inicio: la última semana de febrero. En esta época el suelo suele alcanzar los 12‑14 °C a 10 cm de profundidad, suficiente para que los rizomas empiecen a crecer sin riesgo de congelación.
- Fecha límite: el 10 de abril. Después de esa fecha, el calor comienza a subir rápidamente y los brotes tempranos pueden quemarse bajo el sol intenso.
- Ventana óptima: la segunda quincena de marzo, cuando las mínimas nocturnas se estabilizan por encima de 10 °C durante al menos una semana y el suelo supera los 15 °C, condiciones perfectas para que los “cormos” germinen y el vergel tome forma.
En años más cálidos, como los que hemos visto en 2022 y 2023, puedes adelantar la siembra una o dos semanas, pero siempre ten a mano una túnel de plástico o una cobija anti‑heladas para proteger los brotes si aparece una madrugada fresca inesperada. En años fríos, espera hasta mediados de marzo para asegurarte de que la última helada haya pasado realmente; el registro histórico de Sevilla indica que la última helada suele producirse entre el 20 de febrero y el 10 de marzo.
Calendario de siembra en semillero para Sevilla
Si prefieres iniciar el cultivo en semillero, la cuenta atrás es sencilla: semilla en interior a mediados de diciembre (aprox. 12‑14 semanas antes de la plantación). Coloca las semillas en bandejas a una profundidad de 2‑3 cm, mantén una temperatura constante de 18‑20 °C y riega con moderación para evitar el encharcamiento.
Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, aproximadamente finales de enero, empieza a “endurarlas”. Salían al exterior durante el día, cubriéndolas por la noche, durante 7‑10 días. Este “endurecimiento” les acostumbra a los cambios de temperatura y al viento sevillano, evitando el shock al momento del trasplante.
Condiciones específicas de Sevilla
Sevilla presenta un suelo cáñico‑arenoso con buen drenaje pero con baja retención de materia orgánica. Antes de plantar, mezcla 30 % de compost bien descompuesto y 10 % de perlita para mejorar la capacidad de retención de humedad. El pH ideal está entre 6,5 y 7,5; si el suelo es más alcalino, añade sulfonato de amonio o harina de roca para bajar ligeramente el pH.
El clima seco de la primavera sevillana obliga a un riego frecuente: aprox. 1‑1,5 l por metro lineal de fila cada 2‑3 días, aumentando a diario cuando la temperatura supera los 30 °C en verano. Evita el riego por aspersión directa sobre los brotes; mejor riega al pie de la planta con manguera de goteo o con una regadera de cabeza ancha para que el agua llegue al rizoma sin humedecer excesivamente la zona aérea, lo que favorece enfermedades fúngicas.
El viento también es un factor a considerar: las corrientes de la loma de la Sierra de Aracena pueden alcanzar 20 km/h en primavera. Plante los espárragos bajo tutorías de alambre o malla que les sirvan de soporte y reduzcan el efecto del viento sobre los brotes emergentes.
Variedades recomendadas para Sevilla
No todas las variedades de espárrago toleran el calor sevillano. Las más adecuadas son:
- ‘Guindilla’: variedad española de hoja verde y vigor que soporta temperaturas de hasta 38 °C sin deformarse.
- ‘UC 157’: híbrido de alto rendimiento, muy resistente a la sequía y con buen sabor metálico, ideal para cosechas tardías.
- ‘Margarida’: espárrago de hoja blanca con un crecimiento rápido, tolera bien los suelos calcáreos típicos de la zona.
Todas estas variedades son indeterminadas, lo que permite una cosecha prolongada desde abril (las primaveras tempranas) hasta julio‑agosto si gestionas bien el riego y la sombra parcial.
Consejos específicos para Sevilla
- Mulching de paja: coloca una capa de 5‑8 cm de paja seca alrededor de los tallos para conservar humedad y regular la temperatura del suelo durante los picos de calor.
- Sombra provisional: en los meses de junio‑julio, instala una malla sombra ligera (30‑40 % de densidad) sobre la fila durante las horas de mayor insolación; los espárragos prefieren una luz difusa y evitan el quemado de los brotes.
- Control de malezas: la falta de competencia es crucial. Usa corte de césped o abono verde (trigo o avena) antes de la plantación para suprimir malezas y añadir materia orgánica al suelo.
- Fertilización ligera: a principios de abril, aplica 50 g de nitrato de calcio por m²; ayuda al desarrollo de los tallos sin favorecer la aparición de Phytophthora.
Conclusión
En Sevilla, la fecha clave para plantar espárrago es la segunda quincena de marzo, con un rango aceptable entre finales de febrero y principios de abril, siempre vigilando que el suelo supere los 15 °C y que las mínimas nocturnas estén por encima de 10 °C. Con el semillero iniciado en diciembre, un buen endurecimiento y la atención a riego, sombra y mulching, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que hará las delicias de tu familia y de tus vecinos. ¡Manos a la tierra y que los espárragos te acompañen toda la primavera sevillana!