Estiércol para árboles frutales: dosis por edad y época

Estiércol para árboles frutales: dosis por edad y época

Un frutal adulto agradece 20–40 kg de estiércol maduro cada uno o dos años, extendido bajo la copa durante el reposo invernal, de noviembre a febrero, para que las lluvias lo incorporen antes de la brotación. En árboles jóvenes bastan 5–15 kg al año, y al plantar el estiércol va mezclado con la tierra, nunca en contacto directo con las raíces.

Las cantidades dependen mucho de la especie: un manzano o un melocotonero cargados de fruta piden bastante más que un almendro de secano o una higuera, que con poco abono producen mejor.

Qué estiércol elegir

Estiércol maduroRiqueza orientativaComentario
Oveja y cabra (sirle)0,7–1 % de N; 0,7–1 % de KConcentrado y seco; el más apreciado para frutales
Vaca0,4–0,6 % de N; 0,4–0,6 % de KMás pobre y húmedo, con mucha materia orgánica
Caballo0,5–0,7 % de N; 0,5–0,6 % de KSuele llevar mucha paja; bien compostado, ideal en suelos pesados
Conejo1–2 % de NRico; en dosis menores
Gallinaza1,5–3 % de N; más en pelletsMuy concentrada y salina; solo como complemento

Son valores sobre peso fresco y cambian mucho según la alimentación del animal, la cama y el tiempo de maduración.

Un estiércol está maduro cuando es oscuro y desmenuzable, huele a tierra y no a amoníaco, ya no se reconocen la paja ni los excrementos y no se calienta al removerlo. Lo normal es que necesite entre seis meses y un año amontonado, con algún volteo.

Cuándo echarlo según el tipo de frutal

FrutalesÉpocaPor qué
Caducifolios de hueso y pepita: manzano, peral, melocotonero, ciruelo, cerezo, albaricoqueroNoviembre-febreroEl árbol está en reposo y los nutrientes estarán listos en la brotación
Almendro, higuera y granadoDiciembre-enero, en dosis bajasSon poco exigentes y el exceso los perjudica
CítricosFebrero-marzoSon perennes y sensibles a las sales; mejor antes de la brotación
OlivoOtoño-invierno, con las lluviasAprovecha la humedad en secano

En zonas secas, procura echarlo antes de una racha de lluvias o riega después: el estiércol que se queda seco en superficie apenas se incorpora.

Dosis según la edad del árbol

ÁrbolEstiércol maduroFrecuencia
Recién plantado5–10 kg mezclados con la tierra del hoyoUna vez
Joven, de 2 a 4 años5–15 kgAnual
En producción, de 5 a 10 años15–25 kgAnual
Adulto grande25–40 kgCada 1–2 años

Para almendro, higuera y granado, quédate en la mitad de estas cantidades. En manzanos, perales y cítricos de huerto con buena carga, la parte alta del rango suele ser la adecuada; en cómo fertilizar el manzano y cómo fertilizar el limonero se explica cómo completarlo en primavera.

Estiércol al plantar un frutal

Los frutales a raíz desnuda se plantan en pleno invierno, y es el mejor momento para dejar el suelo preparado:

  1. Abre un hoyo de 50–60 cm de lado y de profundidad, y separa la tierra de la capa superior, más fértil, de la del fondo.
  2. Mezcla 5–10 kg de estiércol muy maduro con la tierra de la capa superior.
  3. Pon en el fondo unos centímetros de tierra sin estiércol y apoya ahí las raíces, para que no toquen directamente el abono.
  4. Rellena con la mezcla, dejando el injerto 5–10 cm por encima del suelo.
  5. Riega en abundancia para asentar la tierra.

En suelos muy arcillosos, o si el estiércol no está del todo hecho, es más seguro no ponerlo en el hoyo y extenderlo en superficie alrededor del árbol después de plantar.

Cómo aplicarlo en árboles adultos

  • Reparte el estiércol bajo la proyección de la copa, en una corona que empiece a medio metro del tronco y llegue un poco más allá del borde de las ramas: ahí están las raíces que absorben.
  • Incorpóralo en superficie con un rastrillo o una pasada ligera, a no más de 5–10 cm. Cavar hondo rompe raíces.
  • Cúbrelo con un acolchado de restos de poda triturados o paja si el suelo se reseca con facilidad.
  • Riega si no hay lluvias a la vista.

No todos los frutales comen lo mismo

  • Exigentes: manzano, peral, melocotonero, nectarino y cítricos. Responden bien a dosis generosas y anuales.
  • Intermedios: ciruelo, cerezo y albaricoquero. Con un aporte moderado cada año van bien.
  • Frugales: almendro, higuera, granado y olivo. Un exceso de nitrógeno les da mucha madera y menos fruta; en la higuera, además, higos más aguados que se rajan con facilidad.

En el melocotonero, el exceso de abono se nota pronto: brotes largos y tiernos que atraen al pulgón y fruta más blanda que se conserva peor. Las fechas de abonado de esta especie están en cuándo abonar el melocotonero, y las del almendro en cuándo abonar el almendro.

Errores habituales

  • Estiércol fresco en el hoyo de plantación: quema las raíces y, al descomponerse, hace que la tierra se hunda.
  • Amontonarlo contra el tronco. Además de mantener húmeda la corteza, en invierno los acolchados gruesos pegados al tronco sirven de refugio a ratones y topillos, que roen la corteza.
  • Abonar a finales de verano o en otoño temprano: brotes tardíos que no se endurecen antes de las heladas.
  • Gallinaza a puñados en árboles jóvenes: su salinidad daña las raíces finas.
  • Usar estiércol sin compostar en árboles de los que se recoge fruta caída del suelo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede echar estiércol fresco a los frutales en invierno?

En árboles adultos de hoja caduca, se puede extender estiércol a medio hacer de oveja o vaca a principios de invierno, en superficie y en el borde de la copa: termina de descomponerse con las lluvias y el frío. Nunca en el hoyo de plantación, nunca en árboles jóvenes y nunca gallinaza fresca.

¿Cada cuánto hay que echar estiércol a un frutal?

En los exigentes, cada año. En los frugales y en suelos fértiles, cada dos años es suficiente. Es más eficaz una dosis moderada y regular que una muy grande cada tres o cuatro años.

¿Estiércol o compost para los frutales?

Los dos funcionan. El estiércol maduro aporta algo más de nitrógeno y potasio; el compost es más estable y mejora más el suelo a largo plazo. Puedes alternarlos de un año a otro.