Abono orgánico para la vid: cuál usar, cuándo y cuánto

Abono orgánico para la vid: cuál usar, cuándo y cuánto

La vid se abona con materia orgánica durante el reposo, de noviembre a febrero, tras la caída de la hoja: estiércol o compost bien maduro, de 3 a 10 kg por cepa según su tamaño y su vigor, y no necesariamente todos los años. En primavera y verano solo se aporta algo más si la planta crece débil, y desde el envero no se añade nitrógeno.

Es una planta que vive bien en suelos pobres. Pasarse con el abono da sarmientos larguísimos, racimos apretados, uva que madura peor y más mildiu y botritis.

Por qué la vid necesita tan poco

La vid explora mucho suelo con sus raíces y recicla buena parte de lo que extrae: las hojas que caen y los sarmientos de poda, si se trituran y se dejan en el terreno, devuelven materia orgánica y potasio. Lo que sale de verdad de la parcela es la uva.

Por eso, en lugar de un calendario fijo, la referencia es el vigor:

  • Sarmientos cortos y finos, hojas pequeñas o pálidas: falta abono.
  • Sarmientos de 1–1,5 m, del grosor de un lápiz: equilibrio. Basta con mantener la materia orgánica.
  • Sarmientos de más de 2 m, muchos nietos y hojas que tapan los racimos: sobra nitrógeno.

Abonos orgánicos adecuados para la vid

AbonoQué aportaMomentoDosis orientativa
Estiércol de oveja o cabra maduroMateria orgánica, N y bastante potasioReposo3–5 kg por cepa cada 2–3 años
Estiércol de vaca o caballo maduroMateria orgánica y nutrientes equilibradosReposo5–10 kg por cepa cada 2–3 años
Compost, incluido el de orujo de uvaMateria orgánica estable y potasioReposo2–4 kg por cepa al año
Sarmientos trituradosMateria orgánica y devolución de potasioTras la podaLos de la propia cepa
Abono verde (veza o yeros con avena o cebada)Nitrógeno, estructura y vida del sueloSiembra en otoño, siega en primaveraEn las calles o alrededor de las parras
Gallinaza en pelletsNitrógeno concentradoSolo en cepas débiles, tras la brotación100–200 g por cepa

El orujo, los hollejos y raspones que quedan tras hacer vino, es un buen abono para la vid, pero nunca fresco: es ácido, fermenta y se enmohece. Mézclalo con estiércol o paja y déjalo compostar varios meses antes de usarlo.

Cómo aplicarlo

  1. Espera a que caiga la hoja. De noviembre a febrero la cepa está en reposo y el abono tiene tiempo de incorporarse antes de la brotación.
  2. Reparte el estiércol o el compost en una banda a lo largo de la fila o en un círculo alrededor de la parra, empezando a unos 30 cm del tronco y llegando hasta donde alcanzan los brazos.
  3. Incorpóralo con una labor superficial, de 5–10 cm. Las raíces de la vid son profundas, pero una labor honda junto al tronco las daña.
  4. En secano, aprovecha las lluvias de otoño e invierno: el abono enterrado en un suelo seco apenas se descompone.
  5. Si siembras abono verde, siégalo o entiérralo a principios de primavera. En zonas secas, que no compita por el agua con la vid más allá de marzo.

Cuánto según el tipo de vid

Tipo de plantaAporte orgánico
Vid recién plantada2–3 kg de compost mezclado con la tierra de alrededor, no en el fondo del hoyo
Vid joven, de 2–3 años3–5 kg de estiércol maduro al año
Parra de emparrado en el huerto10–20 kg de estiércol maduro cada 1–2 años
Cepa en vaso de secano5–10 kg de estiércol maduro cada 3–4 años
Parra en maceta grandeRenovar 5 cm de sustrato con humus cada primavera

La parra de emparrado es la que más pide: tiene mucha madera, da sombra durante años y suele regarse junto con el huerto. La cepa de secano en vaso, en cambio, se mantiene durante décadas con muy poco abono.

En cómo fertilizar la vid tienes el calendario completo, con los aportes minerales de primavera para las cepas que los necesiten.

Carencias que conviene distinguir

  • Bordes de las hojas que se secan o, en uvas tintas, enrojecen en verano: falta de potasio. Un buen aporte de estiércol de oveja o compost de orujo ayuda a corregirla con el tiempo.
  • Amarillo, o rojo en las tintas, entre los nervios de las hojas bajas: falta de magnesio.
  • Hojas jóvenes amarillas con nervios verdes en suelos calizos: clorosis férrica. La materia orgánica la suaviza, pero no la resuelve; lo tienes explicado en hojas amarillas en la vid.

Errores habituales

  • Estiércol fresco junto al tronco o en el hoyo de plantación: quema raíces y favorece hongos.
  • Abonar con nitrógeno en primavera a cepas vigorosas: más vegetación, peor cuajado y más humedad entre los racimos, justo lo que aprovecha el mildiu de la vid.
  • Abono verde que no se siega a tiempo en secano: roba el agua que la vid necesita en primavera.
  • Quemar los sarmientos: se pierde materia orgánica, y la quema de restos está restringida en muchas comunidades. Triturarlos e incorporarlos es mejor opción.
  • Echar ceniza en suelos calizos, los más habituales en zonas de viña: sube el pH y agrava la clorosis.

Preguntas frecuentes

¿El estiércol de oveja es bueno para las parras?

Sí, es el tradicional en muchas zonas de viña. Úsalo bien hecho, con al menos 6–12 meses de reposo, y en dosis moderadas, porque es más concentrado que el de vaca.

¿Hay que abonar la parra todos los años?

Solo la parra de emparrado o las vides jóvenes. Una cepa adulta en vaso, con sarmientos triturados en el terreno, puede pasar varios años sin estiércol si su vigor es bueno.

¿Puedo usar humus de lombriz en una parra?

Sí, sobre todo en vides jóvenes o en maceta: 1–2 kg al pie a finales de invierno. En una cepa adulta en tierra es caro para lo poco que aporta frente al estiércol o el compost.