Cuándo abonar el melocotonero: calendario de todo el año

Cuándo abonar el melocotonero: calendario de todo el año

El melocotonero se abona en tres momentos: a finales de invierno, antes de la floración, con materia orgánica y la mayor parte del nitrógeno; en primavera, tras el cuajado, con un refuerzo que ayuda a engordar los frutos; y después de la cosecha, con un aporte moderado que repone reservas para la flor del año siguiente. A partir de finales de verano no se echa nitrógeno, para que la madera madure antes del frío.

Calendario de abonado del melocotonero

ÉpocaFase del árbolQué aportar
Otoño, tras la caída de la hojaReposoEstiércol maduro o compost bajo la copa
Febrero-marzoHinchado de yemas, antes de la florAlrededor de la mitad del abono mineral del año, si lo usas
Abril-mayoCuajado y crecimiento del frutoSegundo aporte, con más potasio
Junio-julioEngorde final del frutoPotasio si el suelo es pobre; poco nitrógeno
Tras la cosechaFormación de las yemas de flor del año siguienteAporte moderado, sobre todo en variedades tempranas
De septiembre en adelanteEndurecimiento de la maderaNada de nitrógeno

En las variedades tempranas, que en la costa mediterránea y en el sur se cosechan desde mayo, el abonado tras la cosecha es especialmente útil: el árbol tiene todo el verano por delante para formar las yemas de flor. En las tardías, como ‘Calanda’ o ‘Miraflores’, que se recogen entre agosto y octubre, ese aporte se reduce o se suprime, porque llegaría demasiado tarde. Para saber cuándo recoge cada tipo, consulta cuándo cosechar melocotones.

Cuánto abono echar

Las cantidades dependen del suelo, del tamaño del árbol y de la cosecha. Como orientación para un árbol de huerto familiar:

  • Materia orgánica: 10–20 kg de estiércol maduro o compost por árbol adulto, cada año o cada dos años; 3–5 kg en árboles jóvenes.
  • Abono mineral complejo, si lo usas: una pauta prudente es unos 100 g por año de edad del árbol, hasta un máximo de 1 kg en un adulto en plena producción, repartidos en dos o tres aplicaciones. Mejor uno equilibrado o algo más rico en potasio.
  • Árbol recién plantado: el primer año, nada de abono mineral en el hoyo. Un poco de compost mezclado con la tierra, sin tocar las raíces, y riego regular.

Cómo abonar paso a paso

  1. Reparte el abono en la zona de goteo, desde unos 50 cm del tronco hasta algo más allá del borde de la copa, donde están las raíces activas.
  2. Incorpóralo superficialmente con un rastrillo, sin cavar hondo bajo el árbol.
  3. Riega después, o aprovecha la víspera de una lluvia moderada.
  4. Si riegas por goteo, reparte el abono soluble en varias dosis pequeñas de marzo a julio en lugar de dos aplicaciones grandes.
  5. Acolcha con paja o restos de poda triturados para conservar la humedad del verano.

Clorosis férrica en suelos calizos

En buena parte de España los suelos son calizos, y el melocotonero, sobre todo injertado sobre franco, sufre clorosis férrica: hojas jóvenes amarillas con los nervios verdes. No es una falta de abono en general, sino que la cal impide que el árbol tome el hierro del suelo.

  • Prevención: elegir al plantar un patrón tolerante a la caliza, como el GF-677.
  • Corrección: un quelato de hierro de tipo EDDHA aplicado al suelo, junto a las raíces, al inicio de la brotación, siguiendo la dosis de la etiqueta.
  • No sirve echar más abono general ni más estiércol para corregirla.

Señales de exceso de nitrógeno

  • Brotes muy largos y vigorosos, con muchos chupones.
  • Más pulgón en los brotes tiernos.
  • Frutos que colorean peor, son menos dulces y se conservan menos.
  • Más podredumbre del fruto (monilia) por un follaje demasiado denso.

Si ves esto, reduce el nitrógeno el año siguiente y ajusta la poda; tienes las pautas en cuándo podar el melocotonero.

Diferencias según la zona

  • Litoral mediterráneo y sur: brotación y floración tempranas, desde febrero. El abonado de invierno se hace en enero-febrero.
  • Meseta y valle del Ebro: floración en marzo, con riesgo de heladas tardías. Abona a finales de febrero o en marzo y, si una helada destruye la flor, reduce los aportes de primavera: sin frutos, el nitrógeno se va en hoja.
  • Zonas atlánticas: suelos a menudo ácidos y lluvias que lavan el nitrógeno. Fracciona más los aportes y vigila el pH; si baja de 6, encala en otoño.

Errores habituales

  • Abonar con nitrógeno en agosto o septiembre: la madera no madura y el árbol entra en el invierno con brotes tiernos.
  • Echar el abono pegado al tronco.
  • Saltarse el aclareo de frutos esperando que el abono suba el calibre. Con demasiados frutos, ningún abono los hará grandes.
  • Corregir la clorosis con abono genérico en lugar de quelato de hierro.

Preguntas frecuentes

¿Se puede abonar con el árbol en flor?

Es mejor hacerlo antes, con las yemas hinchadas. Si se te ha pasado, puedes abonar en plena floración con un aporte moderado y dejar el siguiente para después del cuajado.

¿Cuánto abono necesita un melocotonero en maceta?

En un contenedor de 50 l o más, abono de liberación lenta para frutales al inicio de la brotación y abono líquido cada 3–4 semanas hasta julio. Cada 2–3 años, renueva parte del sustrato en invierno.

¿Sirve la ceniza de madera?

Aporta potasio, útil para el sabor y el color de la fruta. En suelos ácidos o neutros, 200–300 g por árbol adulto en primavera. En suelos calizos, no: agrava la clorosis.

Para la plantación, la poda y el aclareo, consulta cómo cultivar melocotoneros.