Hojas marrones en el laurel: causas y solución
- 16 Jun, 2026
Las hojas marrones en el laurel se deben sobre todo a heladas fuertes o viento frío y seco, que queman las hojas más expuestas durante el invierno, al exceso de riego en maceta, que pudre las raíces, o a la sequía en ejemplares jóvenes o recién plantados. Si las hojas de los brotes nuevos salen engrosadas y con los bordes enrollados y luego se vuelven marrones, la responsable es la psila del laurel, una plaga muy común en primavera.
Nos referimos al laurel de cocina (Laurus nobilis). El laurel cerezo o laurocerezo de los setos es otra planta, aunque varias de estas causas le afectan igual.
Diagnóstico rápido
| Lo que ves | Causa probable |
|---|---|
| Hojas marrones en la cara más expuesta, después del invierno | Helada o viento frío |
| Brotes nuevos con hojas engrosadas, bordes enrollados y cera blanca dentro | Psila del laurel |
| Hojas que se ponen marrones y caen, tierra siempre húmeda, en maceta | Exceso de riego y raíces dañadas |
| Hojas marrones y quebradizas, tierra seca y separada de la maceta | Sequía |
| Manchas marrones secas en las hojas del lado sur tras un cambio de sitio | Quemadura solar |
| Escamas en tallos y envés, hojas pegajosas o cubiertas de negro | Cochinilla y negrilla |
| Bordes marrones y costra blanca sobre la tierra de la maceta | Sales o exceso de abono |
| Algunas hojas viejas amarillas o marrones en primavera | Renovación natural |
Causas y cómo solucionarlas
1. Helada y viento frío
Un laurel adulto plantado en el suelo aguanta heladas de –8 a –10 °C, pero los ejemplares jóvenes y los que están en maceta sufren antes. El daño típico aparece al final del invierno: las hojas de la parte alta o del lado expuesto al viento del norte se vuelven marrones, a veces con un tono rojizo. Es frecuente en la meseta y en los valles de interior, sobre todo cuando el suelo se hiela y la planta no puede reponer el agua que el viento le roba.
Solución: no podes en pleno invierno. Espera a la primavera, cuando ya no haya riesgo de heladas, y verás qué ramas rebrotan. Entonces recorta lo seco hasta madera viva. En zonas frías, protege las macetas juntándolas contra una pared y envolviéndolas con arpillera.
2. Psila del laurel
Es un insecto pequeño que pone sus huevos en los brotes tiernos al comienzo de la primavera. Las ninfas se alimentan de las hojas jóvenes y estas se engrosan, se curvan por el borde y se vuelven amarillentas; al abrirlas, verás una cera blanca algodonosa. Con el tiempo, esas hojas se secan y quedan marrones y deformadas.
Solución: corta y retira los brotes afectados en cuanto los veas, antes de que salgan los adultos. Al inicio de la brotación, pulveriza jabón potásico mojando bien los brotes. Mariquitas y crisopas ayudan a controlarla. Las ramas sanas siguen dando hoja buena.
3. Exceso de riego en maceta
El laurel tolera mal el encharcamiento. En una maceta sin drenaje o con plato siempre lleno, las raíces se asfixian y se pudren: las hojas pierden brillo, se vuelven marrones desde la punta y acaban cayendo, aunque la tierra esté húmeda.
Solución: deja secar los primeros centímetros de tierra entre riegos y vacía el plato. Si el problema es grave, saca el cepellón, corta las raíces negras y blandas, y trasplanta a un sustrato con buen drenaje. Tienes más causas de caída en laurel perdiendo hojas.
4. Sequía en plantas jóvenes
Una vez arraigado, el laurel aguanta bien la sequía; el problema son los dos primeros años y las macetas a pleno sol en verano. Las hojas se vuelven marrones y quebradizas, empezando por las puntas.
Solución: riega a fondo cuando la tierra esté seca a unos 5 cm de profundidad, cada pocos días en verano si está en maceta. Un acolchado de corteza ayuda a conservar la humedad.
5. Quemadura de sol
Un laurel que ha estado en semisombra y pasa de repente a pleno sol, o uno recién podado que deja al descubierto hojas interiores, puede quemarse en verano. Aparecen manchas marrones secas en las hojas del lado más expuesto.
Solución: haz los cambios de sitio de forma gradual y poda las ramas fuertes al final del invierno, no en julio. Las hojas quemadas no se recuperan, pero la planta rebrota sin problema.
6. Cochinilla y negrilla
Las cochinillas se fijan en tallos y en el envés de las hojas y segregan melaza, sobre la que crece un hongo negro como hollín. Las hojas se ven oscuras y sucias, y las muy afectadas acaban amarilleando y secándose.
Solución: retira las escamas con un algodón empapado en alcohol, lava las hojas con jabón potásico y, en invierno, puede usarse aceite de parafina autorizado. Lo explicamos en cómo eliminar la cochinilla en el laurel.
7. Sales y renovación natural
En maceta, el agua dura y el abono en exceso dejan costras blancas y queman los bordes de las hojas. Lava el sustrato con un riego abundante y abona solo en primavera. Por otra parte, el laurel es perenne pero renueva hojas: en primavera, cuando salen las nuevas, es normal que algunas viejas amarilleen o se pongan marrones y caigan.
Prevención
- Plántalo en suelo que drene; en maceta, con agujeros amplios y sin plato encharcado.
- Riega a fondo y de forma espaciada.
- Protege las plantas jóvenes y en maceta en las heladas fuertes.
- Revisa los brotes cada primavera para detectar la psila a tiempo.
Tienes los cuidados completos en cómo cultivar laurel.
Cuándo no tiene arreglo
Si tras la primavera no hay ningún brote nuevo, la corteza se arranca seca en todas las ramas y las raíces están negras, la planta ha muerto. Antes de rendirte, rasca la corteza cerca de la base: si está verde, corta por encima y espera, porque el laurel rebrota con fuerza desde abajo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar en la cocina las hojas de un laurel con manchas?
Usa solo las hojas sanas y bien verdes. Descarta las marrones, las que tienen negrilla o cochinilla y las de plantas tratadas hasta que pase el plazo de seguridad.
¿Rebrotará un laurel que se ha quedado marrón tras una helada?
En la mayoría de los casos, sí. Aunque pierda casi toda la hoja, las ramas y la base suelen seguir vivas. Espera a mayo antes de cortar nada.
¿Por qué el seto de laurel se pone marrón solo por un lado?
Casi siempre es el lado expuesto al viento dominante o al sol reflejado por una pared o el suelo. Si es el lado más frío, es daño por helada; si es el que da al sur, sol o falta de agua.